https://static.elnortedecastilla.es/www/menu/img/degustacastillayleon-desktop.jpg

Un sello muy personal en los fogones

Frutos rojos en infusión con helado de yogur. /Plácido
Frutos rojos en infusión con helado de yogur. / Plácido

Existen casi una veintena de locales en Castilla y León con la distinción 'Bib Gourmand', cocina excelente a unos precios ajustados

PLÁCIDOBurgos

La Fábrica se ha convertido en uno de los restaurantes más interesantes dentro del panorama culinario de la capital burgalesa. Ricardo Temiño bucea en el mercado y genera una cocina verdaderamente atractiva y personal, basada en lo tradicional pero a través de un prisma mucho más actual. Este chef dio los primeros pasos en su Burgos natal. Sin embargo, ha dedicado tiempo y esfuerzo a una formación sólida, forjada en lugares tan dispares y distantes gastronómicamente como Tokio, Lyon o Bruselas. Su espaldarazo definitivo llegó hace un par de años cuando fue distinguido como mejor cocinero revelación en Madrid Fusión.

Desde 2014, ofrece en La Fábrica su particular visión culinaria. Equilibrio entre el producto, la tradición y técnicas más actuales. Una carta que ofrece la posibilidad de degustar más platos al optar por medias raciones que permiten deleitarse con una cocina rica en matices y basada en la amplia formación del chef. El local, algo alejado del centro histórico de Burgos, tiene su encanto con una decoración de corte minimalista y detalles cuidados. El servicio está a la altura de lo que oferta el establecimiento. Cuenta con una bodega más que aceptable. La carta presenta cambios frecuentes para adaptarse a la temporalidad del producto.

Diferentes platos de autor de La Fábrica, en Burgos. / Plácido

Sorprende el tiradito de presa de bellota, escabeche y encurtidos. Este plato propio de la cocina sudamericana está emparentado con el ceviche, el sashimi o el carpacho. Fórmula en crudo que viene acompañada de alcaparras y cebolla morada. Tampoco desmerecen los buñuelos de bacalao y queso Idiazábal, con un sabor y una textura perfectos gracias al acompañamiento de una salsa de ajo asado e hilos de chile. Para completar un trío de originales entrantes, unas empanadillas rellenas de jabalí y jengibre. De nuevo, el paladar bendice la apropiada mezcla de sabores, con un toque agripicante, que le da un aire asiático, y una base de verduras con salsa de ostras.

Si las medias raciones de los entrantes enganchan por su sabor, el nivel todavía sube en los segundos platos. Soberbio el taco de bacalao confitado con guiso de morro y oreja. La ligazón de productos realza una preparación original pero sin estridencias. En carnes, de altísimo nivel el turnedó de lechazo con panceta ibérica y salsa de miel y mostaza, con cierto toque a menta. De nuevo, el compendio de productos casa adecuadamente para obtener un equilibrio original a la vez que sólido en el plato.

Para remate, unos frutos rojos en infusión con helado de yogur. Otro perfecto matrimonio con un original efecto crujiente. La adecuada despedida para un local digno de visitar por una cocina tan personal como sabrosa.

 

Fotos

Vídeos