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El más original de la Montaña Palentina

Steak tartar de ciervo. /Plácido
Steak tartar de ciervo. / Plácido

Steak tartar de ciervo, madejitas crujientes de tartar de anchoas, algunas de las creaciones que degustar

PLÁCIDOSalinas de Pisuerga (Palencia)

En pleno corazón de la Montaña Palentina, en la bonita localidad de Salinas de Pisuerga, se halla una pequeña joya gastronómica, una especie de versión culinaria de los pequeños y hermosos templos románicos que pueblan esa zona de Castilla y León. El Escaramujo Mesón Gastronómico tiene a mérito ser un establecimiento que ofrece la cocina más original en el norte de la provincia de Palencia. Platos elaborados con gusto, con un manejo más que adecuado de fórmulas novedosas que se funden perfectamente con el producto local. Moritz Kaspar Saladin encabeza unos fogones que ciertamente optan por una comida desenfada, con platos para compartir o no, y con el equilibrio de sabores como principal protagonista. Buena cocina, muy diferente a la habitual en todo ese espacio geográfico y con una excelente relación calidad-precio. Todos los elementos parecen alinearse para hacer de una comida o de una cena una experiencia más que agradable.

El establecimiento se sitúa en la Plaza Mayor de la localidad. Cuenta con una barra y con un restaurante no muy amplio, pero tremendamente acogedor. Dominan los colores claros, con un mobiliario funcional y espartano. Existe un compromiso claro con el medio ambiente, de ahí que los manteles y las servilletas sean de papel reciclado. Buen servicio y una carta de vinos algo corta, con presencia de vinos menos conocidos pero interesantes.

Para comenzar, un delicioso aperitivo con el queso de cabra que se fabrica de manera artesanal en Salinas de Pisuerga. En los entrantes, optamos por una par de clásicos. El primero, media ración de unas croquetas de sabor del día. Tocan esta vez de remolacha y queso. Masa suave y sabrosa. Perfectas. No quedan a la zaga las rabas de calamar. Una fina tempura que da una dimensión particular a un plato de siempre, al que acompañan unas rodajas de cebolla con campari y un toque de pimentón. El buen nivel se mantiene con las madejitas crujientes de tartar de anchoa, arenque, queso de Tresviso y trufa. La mezcla de sabores funciona, sobre todo con el toque que le aporta el arenque.

En segundos, sabrosos los lomos de rodaballo, que llegan a la plancha y regados por un sofrito de ajo y guindilla, junto con unas patatas panadera. En carnes, original el 'steak tartare' de ciervo y falso sabayón de palo cortado. Un plato perfecto para los fans de la caza y sus preparaciones.

De postre, aunque los clientes suelen apostar por la tarta de queso al horno, un habitual de la carta, un helado aparece como mejor opción para rematar la comanda. El de miel de la Montaña Palentina y cacahuete no desmerece para nada del notable nivel de un restaurante distinto y original en esta bella comarca de la provincia de Palencia.