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Un menú imperial (y con estrella) para Las Edades del Hombre de Aguilar

Plato de olla morisca realizado en la actividad culinaria de Aguilar de Campoo. /
Plato de olla morisca realizado en la actividad culinaria de Aguilar de Campoo.

El chef Víctor Martín recrea la cocina de la época de Carlos V a propósito de la muestra de arte religioso en la villa palentina

Juan J. López
JUAN J. LÓPEZValladolid

No fue el motivo, pero desde luego podría haber sido una de las excusas perfectas para que Carlos de Habsburgo, futuro Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, dejara su Flandes natal y recalara en la Península Ibérica.

Ya entonces, sin estrellas Michelin de por medio, o soles, o tenedores, o las cinco estrellas de 'tripadvisor', 'booking' o el mensaje al amigo de turno para decir que aquí se come como un rey -nunca mejor dicho-, el emperador hispano ya sabía que la gastronomía del suelo patrio merecía mucho la pena.

Esta realidad, la cocina de la época, recogida por Julio Valles, presidente de la Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía y Alimentación, y cuyos libros de historia gastronómica han recibido dos premios nacionales, sirvió este lunes en Aguilar de Campoo al chef Víctor Martín del Restaurante Trigo de Valladolid.

El cocinero con estrella Michelin recreó un menú de la época imperial española a propósito de la muestra Las Edades del Hombre en la villa palentina. En el contexto de la exposición 'Mons Dei', y en el increíble interior del Monaterio de Santa María La Real, Martín elaboró un menú para los presentes con el objetivo «de dar ideas para promover la gastronomía histórica en la hostelería local y provincial», explica Valles en relación a la actividad culinaria.

Potaje de calamares y jubias.
Potaje de calamares y jubias.

El chef comenzó su histórica carta con una olla morisca, un plato que destacó entre el bacalao cecial con salsa de pan, la alboronía, un potaje de calamares y jibias o un arroz en azúcar.

En este caso, la olla morisca estuvo elaborada por una caldereta de lechazo con especias, como la canela o el hinojo; y el chef del Trigo vallisoletano la acompañó de unos garbanzos con su caldo y presentada con unos pétalos de cebolla.

La muestra en directo finalizó con una comida para los presentes, digna del mismísimo Carlos V con productos de Alimentos de Palencia y vino de la DO Cigales y Arlanza.

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