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La legumbre ilumina el otoño

Las legumbres protagonizan los menús de cientos de cartas en el otoño y el invierno. /
Las legumbres protagonizan los menús de cientos de cartas en el otoño y el invierno.

El aumento de la siembra de leguminosas en la comunidad se ha disparado en los últimos cinco años, hasta casi un 90%

Agapito Ojosnegros Lázaro
AGAPITO OJOSNEGROS LÁZAROValladolid

Enriquecen nuestra alimentación desde hace siglos, aportando elementos que contribuyen a hacer nuestra dieta saludable. Además, las mil formas que hay para prepararlas, desde las más tradicionales a las más vanguardistas, servidas frías y calientes, convierte en todo un placer consumir legumbres, que en esta época se arriman a la lumbre. Fibra, proteínas, hidratos, vitaminas (especialmente del grupo B), minerales (hierro, cobre…) y lípidos, hacen muy recomendable el consumo de legumbres, también para aquellas personas que padecen diabetes, pues tienen un nivel muy bajo de glúcidos. Igualmente, son la mejor medicina preventiva para cardiopatías, anemia, e, incluso, para el cáncer de colon. Una alimentación variada y generosa en legumbres contribuye a reducir el colesterol en sangre.

Los beneficios de las legumbres dan para escribir un libro, de hecho, les hay. 'Legumbres, semillas nutritivas para un futuro sostenible' es el título de un publicación de la que son autores los periodistas gastronómicos Luis Cepeda Baranda y Saúl Cepeda Lezcano, distribuyéndose en 194 países y en seis idiomas. El libro se lanzó en 2016, año declarado por la ONU como Internacional de las Legumbres, formando parte de una serie de iniciativas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para erradicar el hambre y la malnutrición en este siglo. La FAO considera necesario producir más alimentos y de más calidad nutricional, de manera sostenible, con eficacia y seguridad, confiando en las legumbres para cumplir esos objetivos, teniendo en cuenta su valor nutricional y gastronómico.

Estamos hablando de que alrededor de 800 millones de personas en el mundo sufren hambre crónica, y unos 2.000 millones viven con carencias nutritivas. Por el contrario, más de 500 millones de habitantes padecen obesidad.

Otra publicación de referencia es la que lleva por título: 'Las legumbres de Castilla y León en la gastronomía del siglo XXI', que hace cinco años fue realizado por un equipo de expertos de la Real Academia Española de Gastronomía, contando con la colaboración el Gobierno autonómico a través de la marca de garantía Tierra de Sabor.

Castilla y León es un referente en la producción de legumbres de calidad, poseyendo la mitad de los sellos de garantía que hay en toda España. De las diez indicaciones geográficas protegidas del país, cinco están en la región: IGP Garbanzo de Fuentesaúco (Zamora), IGP Judías del Barco de Ávila (Ávila), IGP Lenteja de la Armuña (Salamanca), IGP Lenteja de Tierra de Campos (León, Palencia, Valladolid y Zamora), y la IGP Alubia de la Bañeza-León (León). Además, el sello ecológico de calidad –de alcance nacional- timbra también legumbres de Castilla y León.

Garbanzos de Fuentesaúco.
Garbanzos de Fuentesaúco.

Aumento de la siembra en 2017

Las cifras cantan. El aumento de la siembra de leguminosas en la comunidad se ha disparado en los últimos cinco años, hasta en un 87,4%, destacando el 2017 cuando se registraron aumentos apreciables en el caso de habas secas y lentejas, llegando a duplicar la superficie de plantación. Las hectáreas de las primeras alcanzan las 4.837, mientras que en las segundas es de 8.881. La veza es la leguminosa de mayor superficie, creciendo hasta las 80.000 hectáreas.

También experimentan incrementos cultivos como los guisantes secos y yeros, como lo hacen las leguminosas en grano, cuya extensión en la región corresponde al 36% del nacional, que es de 446.420 hectáreas.

Los beneficios de las legumbres dan para escribir un libro, de hecho, les hay. `Legumbres, semillas nutritivas para un futuro sostenible´ es el título de un publicación de la que son autores los periodistas gastronómicos Luis Cepeda Baranda y Saúl Cepeda Lezcano, distribuyéndose en 194 países y en seis idiomas. El libro se lanzó en 2016, año declarado por la ONU como Internacional de las Legumbres, formando parte de una serie de iniciativas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para erradicar el hambre y la malnutrición en este siglo. La FAO considera necesario producir más alimentos y de más calidad nutricional, de manera sostenible, con eficacia y seguridad, confiando en las legumbres para cumplir esos objetivos, teniendo en cuenta su valor nutricional y gastronómico.

Estamos hablando de que alrededor de 800 millones de personas en el mundo sufren hambre crónica, y unos 2000 millones viven con carencias nutritivas. Por el contrario, más de 500 millones de habitantes padecen obesidad.

Otra publicación de referencia es la que lleva por título: `Las legumbres de Castilla y León en la gastronomía del siglo XXI´, que hace cinco años fue realizado por un equipo de expertos de la Real Academia Española de Gastronomía, contando con la colaboración el Gobierno autonómico a través de la marca de garantía `Tierra de Sabor´.

Castilla y León es un referente en la producción de legumbres de calidad, poseyendo la mitad de los sellos de garantía que hay en toda España. De las diez indicaciones geográficas protegidas del país, cinco están en la región: IGP Garbanzo de Fuentesaúco (Zamora), IGP Judías del Barco de Ávila (Ávila), IGP Lenteja de la Armuña (Salamanca), IGP Lenteja de Tierra de Campos (León, Palencia, Valladolid y Zamora), y la IGP Alubia de la Bañeza-León (León). Además, el sello ecológico de calidad –de alcance nacional- timbra también legumbres de Castilla y León.

Las cifras cantan. El aumento de la siembra de leguminosas en la región se ha disparado en los últimos 5 años, hasta en un 87,4%, destacando el 2017 cuando se registraron aumentos apreciables en el caso de habas secas y lentejas, llegando a duplicar la superficie de plantación. Las hectáreas de las primeras alcanzan las 4.837, mientras que en las segundas es de 8.881. La veza es la leguminosa de mayor superficie, creciendo hasta las 80.000 hectáreas.

También experimentan incrementos cultivos como los guisantes secos y yeros, como lo hacen las leguminosas en grano, cuya extensión en la región corresponde al 36% del nacional, que es de 446.420 hectáreas.

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