https://static.elnortedecastilla.es/www/menu/img/degustacastillayleon-desktop.jpg

Julius Bienert: «Todos tenemos 22 minutos para cocinar, no hay excusas»

Julius Bienert en el XIV Concurso Nacional de Pinchos y Tapas Ciudad de Valladolid./Henar Sastre
Julius Bienert en el XIV Concurso Nacional de Pinchos y Tapas Ciudad de Valladolid. / Henar Sastre

El cocinero ha sido jurado en el XIV Concurso Nacional de Pinchos y Tapas Ciudad de Valladolid

Nieves Caballero
NIEVES CABALLEROValladolid

Julius Bienert va a cumplir once años asomándose a las casas de los espectadores desde Canal Cocina, siempre cocinando en 22 minutos, a su entender «un número bonito, atractivo, todos tenemos 22 minutos para cocinar, y no hay excusas, hay que sacarlos de donde sea, dos minutos más o dos minutos menos». Acaba de participar como jurado en el XIV Concurso Nacional de Pinchos y Tapas Ciudad de Valladolid.

Noticias relacionadas

-¿Cree que antes de su programa había mucha gente en su casa que no se atrevía a cocinar y ahora sí?

-Sí, no tengo ninguna duda, y de hecho me escriben muchos a través de las redes sociales, y desde muchos países diferentes, incluso de Latinoamérica, donde también se ve el programa, para decirme que hacen mis platos, que muchas veces les salen bien y otras veces no tan bien. Además, lo que me gusta es que hacen lo que yo digo siempre en el programa, a veces no tienen en su casa un pimiento rojo o un pimiento verde, pero se buscan las habichuelas para poder preparar el plato con sus ingredientes.

-Ya estuvo de jurado en el Concurso Nacional de Pinchos hace diez años, ¿ha visto la evolución de esta última década en las tapas que ha probado este año?

-Ha evolucionado muchísimo, las tapas son de un alto nivel. En algunas esperaba un poquito más, si digo la verdad, pero están muy logradas todas, son tapas que sólo por el hecho de estar aquí son ganadoras, por lo menos para mí. (Hay que tener en cuenta que se han seleccionado entre las ganadoras de los concursos de pinchos provinciales y regionales). He visto que en muchas se utilizan técnicas muy modernas, aunque también que no hay tanta diferencia a lo que vi hace diez años. Hemos visto esferificaciones, algo de nitrógeno, nada fuera del otro mundo. Hasta que no nazca otro Ferran Adrià, no creo que volvamos a ver nada nuevo.

-¿Qué consejos da a los participantes de las próximas ediciones?

-Yo recomendaría que pensaran más en el pincho, que tuvieran en cuenta más el concepto de pincho porque, al final, muchos de ellos hacen cocina en miniatura, hacen platos en miniatura, podemos ver platos que te encuentras en restaurantes con una o dos estrellas Michelin, pero me falta ver unas tortillas de patata, una tilda, una chistorra, me falta ver pinchos de verdad. No digo que presenten una chistorra sin más, pero piensa algo, investiga, dale una vuelta. Me falta ver eso. Cuando voy a un bar a tomar un pincho, ¿qué espero? Las brochetas, las cazuelistas.

-Algo que sea cómodo, ¿no?

-Eso, algo que sea cómodo de comer porque en la otra mano tienes el vino o la cerveza. Es lo veo que no entra todavía a muchos en la cabeza. Son grandes creaciones, por supuesto, pero no dejan de ser platos en miniatura.

-¿Cree que caen en eso porque quieren sorprender al jurado con presentaciones espectaculares?

-Exacto, y se olvidan que están participando en un concurso de tapas o pinchos.

-¿Cómo sería su tapas perfecta?

-Lo primero, que sea cómoda de comer, lo siguiente, que el sabor me encuentre, que sea un sabor que me transporte o que me traslade a algo anterior, como puede ser una gilda. A mí no se me ocurre ahora mismo, pero estoy seguro que si alguien lo piensa un tiempo, estos cocineros que son todos maravillosos, podrían lograr un pincho inspirado en una gilda. Creo que se está distorsionando un poquito el concepto de pincho. Un pincho se come con una mano, hay que ser conscientes de eso. A pesar de todo eso, hemos visto grandes creaciones.

-Diez años después, ¿considera que se ha consolidado el Concurso de Valladolid?

-Ya lo creo que sí. Es el concurso más importante de España con diferencia y, además, se ha convertido en internacional. Eso lo dice todo: concurso nacional e internacional de la tapa. Si no ganamos, mal vamos, que somos el país creador del pincho y la tapa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos