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El hornazo y la historia del Lunes de Aguas

Hornazo salmantino, típico del Lunes de Aguas. /
Hornazo salmantino, típico del Lunes de Aguas.

Tradición gastronómica que data de la Edad Media y que tiene en este plato típico la mejor excusa para disfrutar de la gastronomía salmantina

Juan J. López
JUAN J. LÓPEZ

Como muchas de las mejores tradiciones gastronómicas, sus orígenes poco o nada tienen que ver con la actualidad. En la provincia de Salamanca, el Lunes de Aguas es un día festivo. Un día de empachos, pero también de jolgorio en el que reunirse con el estómago lleno de los mejores productos de la despencha charra.

En pleno siglo XVI, Felipe II decidió que la situación lujuriosa de la ciudad tenía que terminar. Por ello, promulgó un edicto en el cual decretó la prohibición del comercio carnal durante la Cuaresma, por lo que las prostitutas debían abandonar la ciudad en un destierro temporal al otro lado del río Tormes.

Una vez finalizada la Semana Santa, las chicas volvían a cruzar el río y entonces se organizaba una gran fiesta en la hierba, a la orilla, y comían juntos el hornazo.

En la actualizad, en la ribera del Tormes, el hornazo se combina con una macrofiesta, en la que los jóvenes y universitarios mantienen viva una tradición, que cuenta con adeptos y seguimiento en otros municipios de la provincia, como La Alberca, Aldeadávila de la Ribera, el Pozo de los Humos o Puente Congosto.

Hornazo dulce de Alba de Tormes.
Hornazo dulce de Alba de Tormes. / Con Tapas y a lo Loco

Pasión por el hornazo

El hornazo es el embajador del Lunes de Aguas. Uno de los productos que mejor resume la despensa salmantina.

Este plato consiste en una masa rellena de chorizo, lomo fresco, jamón y en la mayoría de las ocasiones huevo duro, aunque en la actualidad aparecen muchas variables.

En Salamanca, durante esta jornada, muchos restaurantes y bares ofrecen a sus clientes una degustación del mismo, en otra forma de perpetuar la tradición medievalesca.

También existe la posibilidad de tomar este plato en un formato dulce. En Alba de Tormes, por ejemplo, se elabora con limón y azúcar, sin perder la esencia de los embutidos típicos de la receta tradicional, como recoge Hostelería Salamanca.

Así este se confecciona con huevos, aceite de girasol, agua, leche entera, azúcar, piel rallada de medio limón, levadura, harina, sal, lomo de cerdo fresco adobado, lonchas de jamón y chorizo tierno.