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Hamburguesas de carne celestial

Ticket de la comida difundido en las redes sociales. /El Norte
Ticket de la comida difundido en las redes sociales. / El Norte

Dos turistas pagan 81 euros por dos hamburguesas y tres cafés en El Vaticano

Juan J. López
JUAN J. LÓPEZ

Hay determinados lugares del planeta en los que tomar un café, beber un vaso de agua o comer una simple tapa pueden agujerear el bolsillo del turista más imprudente.

Se habla del 'atraco' de almozar el famoso 'fish fry' en determinados lugares de Londres; o del alto precio de los ñoquis de patata con mantequilla en Venecia -si no se rebusca hasta la saciedad en el entremado callejero que forman los canales en la ciudad del amor-.

Sin embargo, lo sucedido esta semana en El Vaticano roza el esperpento.

Esta vez, las consecuencias las ha sufrido el Caffè Vaticano, después de que dos turistas publicaran en redes sociales un tiquet en el que se les cobraba 81 euros por dos hamburguesas, dos capuchinos y un americano doble.

La reacción de los afectados fue inmediata. Tras recibir la cuenta de este negocio adyacente a la plaza de San Pietro, publicaron en redes sociales una fotografía mostrando al mundo la injusticia. La cuenta no deja lugar a dudas: dos hamburguesas por 50 euros y dos capuchinos y un americano por 16 euros más.

No es la primera vez que este negocio recibe malas valoraciones en plataformas online. En TripAdvisor la mayoría de los usuarios lo puntúan como un lugar «malísimo» para comer o almorzar. Las valoraciones están tituladas como «Vergüenza de trato», «Restaurante horrible», «Un fiasco» ... de un negocio que se encuentra en uno de los mejores lugares del turístico sitio.

Comentarios negativos

Lo más significativo es la gran cantidad de fotografías de recibos que los usuarios comparten en los comentarios. Cervezas de tirador a ocho euros, un par de donuts por 24 euros, un helado pequeño por 12 euros...

El periódico italiano Corriere della Sera ha contactado con el establecimiento, que asegura haber intentado «aclarar el asunto con los clientes en el momento de pagar la cuenta».

Además, los representantes del local se escudan en que la comida consistía «en hamburguesas de cuatro libras de carne danesa, junto con papas fritas y ensalada. Luego, los clientes eligieron del menú y los precios estaban escritos en el menú. Ellos sabían lo que comían y sabían lo que estaban pagando».