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La reconstituyente legumbre, una aliada en la Cuaresma

Garbanzos con langostinos. /A. D. S.
Garbanzos con langostinos. / A. D. S.

Los garbanzos con langostinos, un plato ideal para estos días, además de ser rico en proteínas y fibra y tener efecto saciador

ANDREA D. SANROMÁValladolid

Rico en proteínas y fibra, el garbanzo es además un buen aliado para lidiar con la sensación de hambre. Su efecto saciador y la versatilidad en cocina lo hacen un buen candidato para protagonizar el primer plato de la comida. En el restaurante del hotel Ele Enara, ubicado en Valladolid, proponen una buena ración de garbanzos con langostinos, ideal para la Semana Santa. Es una de las posibilidades que ofrecen al comensal en el marco de sus jornadas de platos de cuchara que arrancan en el mes de septiembre y se prolongan hasta la llegada de la primavera. «Esta idea surgió al observar las necesidades de la gente que venía a comer y lo que les gustaba», explica la jefa de cocina, Esther Barbat, mientras le da el último toque al plato antes de ser servido. Se trata de una elaboración sencilla que solo requiere de un poco de previsión, porque los garbanzos tienen que estar a remojo 24 horas antes. Después, es cuestión de seguir unas simples pautas.

Es necesario preparar un caldo de pescado para el que se aprovechan las colas de langostinos, en el que se cocerán los garbanzos. Mientras se están haciendo, aprovechamos para preparar un sofrito con el resto de ingredientes, cebolla, pimiento rojo y verde, ajo y ñora. «Es un ingrediente que se puede utilizar en cualquier guiso, no te da dulzor del pimentón dulce, pero es suave y aporta un toque diferente», señala la jefa de cocina. Después, se retira parte de la verdura rehogada para incorporarla más tarde.

La cocinera Esther Barbat posa con su receta.
La cocinera Esther Barbat posa con su receta. / A. D. S.

En una olla, durante media hora, se ponen los garbanzos con el caldo y el sofrito de verduras. Al finalizar, se comprueba que estén en su punto y entonces se añade tomate triturado natural y el resto del sofrito apartado previamente y pasado por la batidora. Por último, se añaden los langostinos cocidos y estará listo para servir. En el caso de las legumbre, arroz y la pasta, «no hay que pasarse en la cocción, es casi mejor quedarse un poco más corto, que luego puedes jugar con ello», recomienda Esther. «Si te pasas, tiene difícil remedio», apostilla.

Aunque el menú varía semana tras semana, podemos encontrar patatas con bacalao, con carne o con almejas; alubia guisada, lentejas, arroz a la zamorana o crema de puerros, entre otros.