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Hamburguesa de referencia

Mari Mar Portela, cocinera del restaurante La Teta y la Luna, cautiva con 12 variedades especiales

ANDREA D. SANROMÁValladolid

Alemania versus Estados Unidos. Uno fue el país de origen (ciudad de Hamburgo) y el otro, el de acogida, pero hoy en día podríamos decir que la hamburguesa es realmente de dónde se hace porque con el paso de los años han surgido múltiples variantes. Así que si uno quiere disfrutar de un bocado encuentra en Valladolid, en La teta y la Luna, una oferta de 12 variedades, que como insiste su propietario, Jon Melgosa San José, «no me gusta decir que son las mejores hamburguesas del mundo pero sí puedo afirmar que son diferentes. Y no he probado nunca ninguna igual».

Cuando abrió sus puertas hace diez años comenzaron en La teta y la luna', con la 'Clásica' y la de 'Queso y bacon'. A partir de ahí, valorando la buena acogida, se fueron incorporando cada año hasta formar un equipo de 12 con 'La teta', 'La luna', 'BBQ', 'Ibérica', 'De la huerta', 'De la casa', 'Pollo cream', 'Italiana' y 'Gourmet'. «Nunca hemos retirado ninguna de la carta», explica Jon Melgosa, que reconoce que las hamburguesas se han convertido, «sin quererlo», en una referencia de su cocina.

Por otro lado, también debemos prestar atención al pan porque es parte importante de la elaboración, «es un pan campesino que se hornea al momento». En la cocina, Mari Mar Portela prepara una de las especialidades más vistosas, la 'Italiana', pero no suelta prenda sobre el 'marinado secreto' que marca la diferencia de sus hamburguesas. Con el horno a punto y después de haber separado, dado forma y pesado (200 gramos) cada una de las hamburguesas, es cuestión de minutos que el color se torne tostado. Después será el momento, de añadir el queso provolone y el calabacín, que se calentarán también en el horno «unos minutos para que se funda». Y el último toque, la presentación con lechuga y tomate, y de acompañamiento unas patatas fritas o lechuga. Por cierto, este clásico le ha hecho merecedor de tener su propio Día Internacional, se celebra el 28 de mayo, pero no hace falta esperar hasta entonces para disfrutar de una jugosa hamburguesa.