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Un variado jardín vitivinícola

Un hermoso racimo de la variedad tempranillo en la DO Ribera de Duero. /Fran Jiménez
Un hermoso racimo de la variedad tempranillo en la DO Ribera de Duero. / Fran Jiménez

Las uvas tempranillo y verdejo son las principales variedades en Castilla y León

Nieves Caballero
NIEVES CABALLEROValladolid

Existen cerca de 10.000 variedades de uva en el mundo, algunas de ellas utilizadas para la vinificación y el resto para su consumo como fruta o pasificadas. Esta es la última cifra que maneja la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), después de analizar los datos de 44 países desde el año 2000, en especial aquellos que tienen una superficie superior a las 65.000 hectáreas de viña, entre ellos España, que con 954.659 hectáreas sigue siendo el viñedo más grande del mundo, aunque China está cada vez más cerca. Castilla y León cuenta con 85.000 hectáreas y tiene autorizas 22 variedades en las más de 75.000 hectáreas adheridas a las 13 denominaciones de origen protegidas o indicaciones geográficas protegidas. Las principales son la tinta tempranillo, tinta del país o tinta fina (y su prima hermana, la tinta de toro), asociada principalmente a la Denominación de Origen Ribera del Duero, aunque está presente en muchas otras comarcas vitivinícolas de calidad, y la blanca verdejo, variedad autóctona vinculada sobre todo a la DO Rueda.

Si se juntaran todas las variedades de uva del mundo en un gran jardín, con la llegada del otoño sería el más colorido y variado. También Castilla y León puede presumir de un gran mosaico vitivinícola porque, por suerte, algunos de los viejos viñedos que no han sido arrancados o abandonados suman infinidad de variedades en el terreno. La diversidad vitivinícola de esta comunidad autónoma va pareja con el paisaje, el clima y los suelos. Así, en cada zona de producción se ha optado por plantar principalmente las variedades que mejor se han adaptado a su terreno.

Fuentes de la Consejería de Agricultura y Ganadería han asegurado que Castilla y León tiene autorizadas 22 variedades de uva, aunque son 16 las castas recomendadas. Cinco principales suman el 80% del viñedo de calidad de la región. Así, hay registradas 37.000 hectáreas de tempranillo (50%), 14.000 de verdejo (25%), 5.300 de garnacha (9%), 5.200 de mencía (9%) y 4.200 de prieto picudo (8%).

La uva tempranillo

La uva tempranillo lidera tanto en España como en Castilla y León, pero también está presente en Portugal, Francia, California, Argentina y México. Se la conoce en otros lugares con nombres como cencibel, temprana, tinto fino, tinta del país, ull de llebre, tinto roriz en Portugal, primerenc, aranda, argand, chinchillana, marinera, santa ana, santiaguera, ullada.

Sobre el origen de esta variedad existen varias teorías pero la más admitida es que fue traída desde Borgoña (Francia), por la similitud entre esta cepa y la pinot noir. De acuerdo con esta hipótesis, fueron los monjes borgoñeses de Cluny los que trajeron esta variedad a los monasterios castellanos de la orden y de ahí se habría extendido su cultivo a toda España, combinándose con las castas autóctonas. Sin embargo, según estudios recientes a partir del ADN, realizados por el Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV) y el Instituto Madrileño de Investigación de Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA), se ha llegado a determinar su origen como un cruce entre la variedad blanca albillo mayor (turruntés), originaria de Castilla y León y descrita por Alonso de Herrera en el año 1513, y la tinta benedicto procedente de Aragón, descrita por Nicolás García de los Salmones en 1914 y que en la actualidad se encuentra en vías de extinción.

Se dice que los mejores vinos de tempranillo se encuentran en las regiones con una alta insolación y temperaturas nocturnas muy frías, en concreto en la DO Ribera del Duero y la DOCa Rioja. La casta tempranillo es la variedad estrella de la Denominación de Origen Ribera del Duero, que se caracteriza por un clima mediterráneo con carácter continental. Pero, junto a ella, los viticultores pueden plantar las uva tintas garnacha, las foráneas cabernet sauvignon, merlot y malbec y garnacha tinta, y la autóctona blanca albillo.

La tinta del país también es prioritaria entre las variedades tintas de la DO Cigales. En cualquier caso, los vinos son diferentes a los ribereños tanto por los suelos como por su clima continental con influencias atlánticas. Cigales tiene autorizadas, además, las variedades tintas garnacha, las foráneas cabernet sauvignon, syrah y merlot, y las castas autóctonas blancas verdejo y albillo y la francesa sauvignon blanc.

Tampoco son iguales los vinos de la DO Arlanza, aunque su principal uva sea la tinta del país en una zona con clima mediterráneo continentalizado. En cualquier caso, el Consejo Regulador de Arlanza admite también las tintas mencía, garnacha y cabernet sauvignon y las blancas albillo y viura.

La tinta de Toro, prima hermana de la tempranillo adaptada a un clima continental y extremado con influencias atlánticas, de carácter árido, es la variedades principal en la DO Toro. Otras variedades son la garnacha tinta y las blancas malvasía, procedente de Grecia y ya utilizada por los romanos, y la verdejo, que fue introducida en Castilla por los mozárabes.

Una cepa de la variedad verdejo en la DO Rueda.
Una cepa de la variedad verdejo en la DO Rueda. / Fran Jiménez

La uva verdejo

La principal variedad blanca en Castilla y León es la uva verdejo, que represeneta el 25% del total de castas con 14.000 hectáreas plantadas. La uva verdejo es la variedad autóctona reina de la Denominación de Origen Rueda, donde define el cáracter de sus vinos junto al clima continental y los suelos cascajosos. Al parecer, su origen se remonta al siglo XI. Durante el reinado de Alfonso VI, se repobló la cuenca del Duero con cántabros, vascones y mozárabes, y son estos últimos los que con mayor probabilidad trajeron la variedad verdejo a España.

La DO Rueda es una de las pocas zonas vinícolas europeas especializadas en la elaboración de vino blanco y en la protección y desarrollo de su variedad autóctona, la verdejo. Las otras castas blancas autorizadas en la DO Rueda son sauvignon blanc, viura y palomino fino.

Aunque es más conocida por sus vinos blancos, la DO Rueda ampara la elaboración de vinos tintos y rosados en sus diferentes categorías de jóvenes, crianza, reserva y gran reserva, con gran predominio de la variedad tempranillo, conocida también en la región como tinto del país o tinto fino. También tiene autorizadas las variedades cabernet sauvignon, merlot y garnacha.

La uva garnacha

Con 5.300 hectáreas, la casta garnacha es la tercera variedad más plantada en la comunidad autónoma. Esta presente de forma minoritaria en todas o casi todas las denominaciones de origen de la región, aunque es la casta predominante en la recientemente autorizada Denominación de Origen Protegida Vino de Calidad de Cebreros.

Esta zona alberga, en la actualidad, 2.500 hectáreas de viñedo, de las cuales el 70% pertenecen a la variedad garnacha tinta. La albillo real es la casta blanca predominante.

La uva mencía

En el caso de la DO Bierzo, es la mencía la casta reina entre las tintas, y la uva godello entre las blancas, aunque también elabora sus vinos con garnacha tintorera, doña blanca y palomino. La mencía es la cuarta uva más plantada en Castilla y León, con 5.200 hectáreas (el 9%).

La uva mencía también está presente en la DO Tierra de León, donde predomina la prieto picudo y existe la blanca albarín.

La uva prieto picudo

La prieto picudo ocupa el quinto puesto entre las variedades más plantadas en Castilla y León con 4.200 hectáreas (el 8%). Es la variedad tinta por excelencia que representa a la Denominación de Origen Tierra de León, donde ocupa el 69% de la superficie de viñedo. Otras uvas permitidas son verdejo y godello, entre las blancas. Como castas complementarias están tempranillo, garnacha tinta, malvasía y palomino.

Las variedades tintas de la DOP Valles de Benavente son las uvas tempranillo (mayoritaria), prieto picudo y mencía, mientras que las blancas autorizadas son verdejo y malvasía.

Las castas principales en la DO Tierra del Vino de Zamora son la tinta tempranillo y las blancas malvasía, moscatel de grano menudo y verdejo. Las complementarias son las tintas garnacha y cabernet sauvignon y las blancas albillo, palomino y godello.

Uvas Juan García, bruñal y rufete

Ya en las provincias de Zamora y Salamanca, en la DO Arribes, destacan las variedades autóctonas tintas Juan García, bruñal y rufete, aunque hay presencia de tempranillo, garnacha y mencía; y de las blancas son malvasía, verdejo y albillo.

La rufete es la variedad autóctona y predominante en la zona en la DOP Sierra de Salamanca entre las tintas, junto a la garnacha tinta y la tempranillo, conocidas en la zona como calabrés y aragonés, respectivamente. Los vinos blancos de esta zona se pueden elaborar con las variedades palomino, moscatel de grano menudo y viura.

La Denominación de Origen Protegida Vino de Calidad de Valtiendas, en la provincia de Segovia, utiliza para elaborar sus vinos las variedades tintas tempranillo, syrah, garnacha, cabernet sauvignon, merlot y la uva blanca albillo.

Desde el año 2000, el Instituto Tecnológico Agrario e Castilla y León (Itacyl) se ha encargado de realizar la selección clonal de las dos variedades estrellas: la tempranillo (unos 30 clones distintos) y la uva verdejo. Pero, al mismo tiempo, investiga otras castas minoritarias que podrían extenderse en sus zonas de producción, como la bastardillo chico en la DO Arribes o la prieto picudo oval y la negro saurí en la DO Tierra de León; de hecho, la estaladiña y la merenzao ya han sido admitidas este año en la DO Bierzo.

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