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A la sombra de Verdi

Juan Antonio Fernández y su hija Beatriz posan debajo del olivo dedicado a Verdi en el que cuelgan sus vinos más jóvenes./Mariam Montesinos
Juan Antonio Fernández y su hija Beatriz posan debajo del olivo dedicado a Verdi en el que cuelgan sus vinos más jóvenes. / Mariam Montesinos

Liberalia ya tiene en el mercado las nuevas añadas de sus tres vinos jóvenes, aptos para armonizar con ensaladas, pescados, postres y quesos en verano

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZ

Bajo la sombra de Verdi cuelgan los vinos jóvenes de Liberalia. Verdi es un olivo con 300 años de antigüedad, originario de Fermoselle, capital de los Arribes del Duero zamoranos, y que fue trasplantado en la Denominación de Origen Toro, junto a las viñas de la bodega Liberalia. Más allá, están los olivos dedicados a Bellini, Donizetti, Rossini y Puccini, y el más joven, López Cobos, todos ellos en homenaje a estos artistas del mundo de la música.

Cuelgan de las ramas de Giuseppe Verdi, el más antiguo de los olivos plantados en el exterior de la bodega toresana, los tres vinos jóvenes cuyas nuevas añadas han salido ya al mercado. Es un homenaje del propietario de la bodega, Juan Antonio Fernández, al compositor romántico de ópera del siglo XIX y una demostración simbólica de que los vinos jóvenes de Liberalia están, a la sombra, preparados para el verano.

Y es que los vinos son también para esta época del año y, ni los calores sofocantes, ni los fuertes rayos de sol tienen que suponer un impedimento para tomarlos en esta estación, tampoco en el caso de los tintos, según recomiendan los bodegueros.

«A mucha gente le asustan los tintos en verano», asegura Beatriz Fernández, quien anima a quitarse el miedo porque «un vino bien atemperado es muy agradable de beber».

La bodega ya ha lanzado este año sus tres vinos jóvenes, Liberalia Cero, Liberalia Uno y Pajarita. Son un tinto y dos blancos de la añada de 2017, que recibió en el mes de junio la calificación de excelente. Recomiendan tomarlos, por ejemplo, con ensaladas, pescados, postres o quesos. Explican que Liberalia Cero no es un vino joven al uso, sino fermentado en barrica. Esto hace que tenga unos tonos de torrefactos y tostados muy potentes en nariz, pero que sea fresco en boca y perfecto tanto para invierno como para verano. «Por sus características organolépticas, por esos aromas tan diferentes y esa fruta tan fresca de la tinta de Toro, es un vino perfecto para cualquier época del año, pero ahora con el buen tiempo también».

Recomiendan beber este tinto con una carne roja, con un guiso o plato de cuchara, o ahora en verano, con una ensalada con foie, frutos secos, pasas o higos.

Como «fresco, fresquísimo» para esta época del año, recomiendan el Liberalia Pajarita, un verdejo de la DO Toro, de viñas situadas en el municipio de Morales de Toro.

Se cría durante tres o cuatro meses sobre sus propias lías. «Tiene una boca un poco más golosa y una acidez muy agradable. Te invita a seguir bebiendo», explican desde la bodega sobre un producto cuya etiqueta explica cómo hacer el nudo de la pajarita en cinco pasos. En este caso, aconsejan no limitarse con los vinos blancos al pescado, sino también maridarlo con carnes blancas, con una pasta bien condimentada, pescado azul, sushi o atún.

Otro de los jóvenes de la bodega es Liberalia Uno, que describen como «una joya líquida», no solo por su color dorado, sino porque se trata de un moscatel de grano menudo autóctono de la zona con un poco de albillo dulce natural, elaborado de forma tradicional como los antepasados.

Juan Antonio Fernández, junto algunos de sus cuadros.
Juan Antonio Fernández, junto algunos de sus cuadros. / Mariam Montesinos

Clara de huevo

«De los abuelos hemos respetado muchísimas cosas, porque a día de hoy nos hemos modernizado un poquito, pero hemos respetado muchas tradiciones culturales que se ha demostrado a lo largo de los años que funcionaban y que van muy bien para los vinos». Entre ellas, optan por respetar el azúcar natural de la uva moscatel o la clarificación con el método tradicional de la clara de huevo. Es este uno de los vinos de la bodega más complicados de elaborar.

Consideran que el blanco dulce natural puede tener una armonización perfecta con un queso fuerte o azul, un foie o cualquier entrante muy salado que suponga un maridaje de contrastes con el vino dulce. Puede ser el acompañamiento también de un postre, de un queso o de un paté.

La bodega toresana Liberalia está inmersa en el diseño de las nuevas etiquetas de sus vinos, en las que podrán verse algunos de los óleos antiguos pintados por el bodeguero Juan Antonio Fernández e, incluso, algunos nuevos con motivos vegetales, viñedos pequeños y parcelas. La idea es actualizar las etiquetas con cuadros que definan y reflejen la vendimia y las parcelas de las que proceden los vinos, lo que permitirá dar a conocer el origen de la uva.

 

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