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España sigue siendo el primer viñedo mundial, con una superficie estable desde 2012

Los organizadores del congreso. H. M./
Los organizadores del congreso. H. M.

Ginebra ha acogido el 42 Congreso Mundial de la Viña y el Vino

El Norte
EL NORTEValladolid

Ginebra alberga hasta hoy el 42 Congreso Mundial de la Viña y el Vino, que ha reunido 500 científicos e investigadores bajo el lema 'Preservar e innovar: expectativas económicas y ambientales'. El director general de la Organización Internacional de la Viña y el Vino, el español Pau Roca, mostró las últimas cifras del panorama general del sector del vino durante 2018, segú informa Helena Molero. «España sigue siendo el primer viñedo mundial, con una superficie estable desde 2012» En cuanto a la producción del vino en general, Roca destacó que frente a la cosecha de 2017, «históricamente mala», en 2018 hubo un incremento del 17%, con un total de 292 millones de hectolitros, lo que supuso el segundo récord del siglo a nivel mundial. Los datos de producción en España han supuesto un incremento del 36%, con un total de 44 millones de hectolitros. Asimismo, en datos de consumo ha habido un incremento constante desde 2014 por el aumento de consumo de países como EE UU y China, como también en España, Portugal e Italia. El 13% de la producción mundial del vino se ha utilizado en el sector industrial en la fabricación de brandy, vinagre y otros derivados.

Los vinos exportados en 2018 procedieron sobre todo de España, Italia y Francia, llegando al alcanzar el 50% entre los tres paises del total mundial. Para finalizar Pau Roca indicó que en 20 años se ha duplicado la internacionalización del comercio del sector vitivinícola.

Por la tarde, Hans Schultz se preguntaba «si seremos capaces de lograr nuestros objetivos de desarrollo sostenible en la viticultura», se refirió al empleo de fungicidas y alertó de que «hay que cambiar el sistema». «Las soluciones están en las nuevas tecnologías, pero no se desarrollan tan rápido; hay que trabajar en nuevos productos, jugar la baza de variedades resistentes y utilizar sistemas de producción alternativos», concluyó Schultz.

Por su parte, el profesor italiano Luigi Moio habló de una enología con un enfoque orientado al futuro, aunque inició su disertación sobre el pasado milenario del vino, que situó sus primeros vestigios entre el mar Negro y el mar Caspio hace 6000 años. En opinión de Moio, «el vino nunca ha sido tan bueno como el de ahora, aunque hay que llegar a la excelencia». Y aseguró que «los grandes vinos con equilibrio perfecto desde el principio son los que tienen la expresión real del lugar donde se produjeron».

El sociólogo francés Gerald Bronner habló sobre el papel que puede desempeñar la ciencia en las preocupaciones de los consumidores en el ámbito de la salud o la alimentación. Según Bronner, aunque vamos hacia una sociedad más ilustrada, vivimos en sociedades de hipocondríacos permanentes. «Existe una disponibilidad de la información y actualmente todos dan su punto de vista y lo hacen público. Esto es algo revolucionario en la historia de la humanidad». «Lo que sucede -añadió Bronner- es que existe una excesiva visibilidad de los puntos de vista minoritarios porque los que están al mando son extremistas que le dedican mucho tiempo». «Las tiranías mediáticas crecen con la apatía de la gente razonable y de bien», concluyó Bronner