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El Mundial de Bruselas detecta un importante aumento en el pedido de medallas de los premiados

Botellas con las medallas obtenidas en el Cncurso Mundial de Bruselas. /CMB
Botellas con las medallas obtenidas en el Cncurso Mundial de Bruselas. / CMB

Una medalla del concurso enológico puede aumentar las ventas de vino entre el 18% y el 40%

EL NORTEValladolid

«Las medallas adhesivas tienen un efecto positivo tanto en el consumidor como en la distribución», dice Julia Kostadinova, miembro del panel de cata del Concurso Mundial de Bruselas y editora jefa de la revista 'Divino'. «Los consumidores prestan atención a las pegatinas de las medallas. Es más probable que elijan un vino con una medalla de un concurso importante como el Concours Mondial en lugar de un vino sin distinción», comenta Andre Ribeirinho, miembro del panel de cata del CMB y gerente de Adegga y Winemarket Lisboa en Portugal. «Si como experto tuviera que elegir un vino nuevo, preferiría el que tiene el premio, porque demuestra un esfuerzo por pedir a otras personas que lo evalúen», añade Ribeirinho.

En 2018, los diez primeros países que solicitaron medallas adhesivas y compraron los derechos de autor al organizador fueron: Francia, España, Portugal, Italia, Grecia, Bulgaria, México, Sudáfrica, Bélgica y Rumanía. Francia y España también ocuparon los primeros puestos en 2017 y 2016. Los pedidos del próximo país anfitrión del CMB, Suiza, también se triplicaron en comparación con el año anterior.

Por primera vez, Bélgica es uno de los diez primeros países en la lista en 2018, después de que el país pidiera diez veces más adhesivos comparado con el 2017. El sector ha reconocido un aumento en las ventas de botellas con medallas adhesivas. «Utilizamos la medalla del CMB para escribir una historia sobre el vino, para decirle al cliente cuál es el valor añadido de ese producto», dice Jonas De Maere, miembro del panel de cata del CMB y director del departamento vino en las tiendas Delhaize de Bélgica. «Contar una historia es extremadamente importante», añade.

Poner el adhesivo en la botella es una buena estrategia comercial y es imprescindible en muchos mercados. Una encuesta informal entre los compradores del Concours Mondial de Bruxelles, realizada a principios de 2018, mostró que una medalla puede aumentar las ventas de vino entre el 18% y el 40%, dependiendo del caso. «Los compradores internacionales comprueban que un vino tiene un premio antes de incluirlo en sus portafolios. Especialmente si es un vino nuevo, o una marca nueva. Una medalla adhesiva es más importante en algunos mercados que en otros. Para los compradores de Europa y América, es una obligación», explica Sylvia Taskova, directora de exportación de vinos de la bodega Edoardo Miroglio.

Las medallas de oro se consideran más importantes que las de plata. Un documento de trabajo de la Asociación Americana de Economistas del Vino (AAWE) afirma que «un productor cuyo vino recibió una medalla puede aumentar su precio el 13%. El impacto de una medalla de oro resulta ser mucho mayor que el de una medalla de plata o de bronce». El estudio recogió datos de 11 concursos incluyendo el CMB.

El 50,9% de los pedidos de adhesivos corresponden a medallas de oro del CMB, el 41,3% a medallas de plata y el 7,8% a grandes medallas de oro. La tendencia en cuanto a compra de derechos de autor es similar: el mayor número de pedidos corresponde a medallas de oro (53,3%), mientras que las medallas de plata (33,3%) y gran oro (13,3%) ocupan el segundo y tercer lugar.

Los consumidores se han vuelto más conocedores de las marcas y del sector. No sólo saben que una medalla adhesiva implica una calidad superior, sino que también pueden diferenciar las medallas de un concurso a otro.

El incremento de los pedidos de medallas adhesivas y de los derechos de autor también podría deberse al reconocimiento positivo del CMB. El Concurso Mundial de Bruselas es el único que controla las muestras premiadas después del evento, comparando una selección de los productos con una muestra comprada de forma anónima en el mercado. Una parte importante de los ingresos procedentes de las medallas adhesivas se invierte en estos controles de calidad posteriores al evento, diseñados para garantizar a los consumidores el máximo nivel de satisfacción con los vinos avalados por el panel de cata.

El proceso de evaluación del concurso se fundamenta en el modelo diseñado por la OIV y la Unión Internacional de Enólogos, que permite premiar hasta el 30% de las muestras presentadas. El Concours Mondial de Bruxelles es aún más estricto en su evaluación, ya que sólo premia al 27-29% de los vinos inscritos.

Además, la organización del Concurso Mundial de Bruselas es supervisada anualmente por el Servicio Público Federal de Economía del Gobierno belga, que se centra principalmente en el método en que se otorgan y distribuyen las medallas.

El Concours Mondial de Bruxelles 2019 se celebrará del 2 al 5 de mayo en Suiza. El 28 de febrero es la fecha límite para las inscripciones y la entrega de los vinos.

 

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