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Mensajeros de la Paz visita una bodega en la Ribera del Duero

El padre Ángel, junto a José Moro, eligió una cepa para ponerla a nombre de la parroquia de San Antón. /E. M.
El padre Ángel, junto a José Moro, eligió una cepa para ponerla a nombre de la parroquia de San Antón. / E. M.

El padre Ángel y algunos de sus parroquianos disfrutan de una jornada lúdica en Bodegas Emilio Moro

EL NORTEValladolid

El padre Ángel ha visitado las instalaciones de la bodega vallisoletana Emilio Moro junto a un grupo de personas que acostumbran a desayunar en su parroquia, con el objetivo de ofrecerles una jornada diferente, lúdica y educativa en el entorno rural. La visita se ha enmarcado dentro del compromiso adquirido por la bodega con Mensajeros de la Paz mediante el cual la Fundación Emilio Moro ayudará a costear durante todo 2019 los desayunos que se sirven diaria y gratuitamente en la iglesia de San Antón.

Desde sus inicios, Bodegas Emilio Moro, de Ribera del Duero, ha basado sus líneas de actuación en tres pilares fundamentales: el respeto a la tradición –heredada a lo largo de tres generaciones-, la apuesta por la innovación y la responsabilidad social corporativa. Una labor, esta última, que desarrolla principalmente a través de la Fundación Emilio Moro, creada en 2008 por el fundador de la bodega Emilio Moro. Entre sus numerosas iniciativas solidarias, esta entidad sin ánimo de lucro se ha comprometido a sufragar durante todo el año los desayunos que se ofrecen diaria y gratuitamente en la iglesia de San Antón, gestionada por Mensajeros de la Paz. Una iniciativa que permitirá a la parroquia servir cerca de 9.500 desayunos y en la que se ha implicado la bodega al completo, ya que todos sus trabajadores se desplazan puntualmente a Madrid para ayudar como voluntarios.

En el marco de dicha colaboración, la bodega ha abierto sus puertas al padre Ángel y a algunos de sus parroquianos en una lúdica jornada en la que se pretendía que las personas más desfavorecidas pudieran pasar un día diferente en el campo, visitando los viñedos y las instalaciones de Emilio Moro y disfrutando, después, de una comida tradicional en la bodega.

«Nos sentimos especialmente satisfechos de poder colaborar con el padre Ángel por la excelente labor que desarrolla en apoyo de quienes más lo necesitan», aseguran desde la bodega. Por su parte, el sacerdote ha indicado que «lo más importante de este proyecto es la implicación de los trabajadores de la bodega y el despertar de la conciencia social de todo su entorno». Y ha añadido: «estoy convencido de que este será solo el primer paso de un largo camino a recorrer juntos».

Arriba, el padre Ángel con los parroquianos que habitualmente desayunan en la iglesia de San Antón. Abajo, posa con la familia Moro Espinosa. / El Norte

Dentro de las múltiples iniciativas que lleva a cabo su ONG Mensajeros de la Paz, reconocida con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, se encuentran, además de la parroquia de San Antón, los restaurantes Robin Hood, con dos sedes, una en Madrid y otra en Toledo. Estos restaurantes están abiertos por la noche y cada día sirven gratuitamente cerca de cien cenas a personas sin hogar o en riesgo de exclusión social.

La Fundación Emilio Moro es la institución sin ánimo de lucro que desarrolla la responsabilidad social corporativa de Bodegas Emilio Moro. Fue creada en 2008 por Emilio Moro, impulsor de la bodega que lleva su nombre y el de su padre y que hoy se posiciona, ya a manos de sus hijos José y Javier, como una de las empresas más prestigiosas y punteras de la Ribera del Duero. La Fundación es fruto de la sensibilidad y el compromiso social del fundador de la bodega, don Emilio Moro, y contribuye entre otros objetivos al reparto justo de los recursos del agua entre las poblaciones más necesitadas, así como a promover la educación de jóvenes de exclusión social a través de alianzas estratégicas con organizaciones sin fines de lucro.