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La alimentación de los bebés prematuros, a análisis

Un bebé, con su biberón. /Laurent Rebours-AP
Un bebé, con su biberón. / Laurent Rebours-AP

Un 7,2% de los recién nacidos en España pertenece al grupo de bebés que han nacido prematuramente, unos 28.000 niños al año

El Norte
EL NORTEValladolid

Según la doctora María Luz Couce, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital Clínico Universitario de Santiago y Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Neonatología, se produce una desnutrición extrauterina cuando el recién nacido prematuro crece menos de lo que lo haría dentro del útero durante el embarazo.

Para evitar esta anomalía, la experta ha recomendado durante el curso 'Qué debemos saber sobre la nutrición de nuestros niños prematuros' suministrar a los bebés la nutrición que requieren para evitar trastornos como desnutrición, deficiencia esquelética, fracaso del crecimiento y retraso del desarrollo neuropsicológico.

Un 7,2% de los recién nacidos en España pertenece al grupo de bebés que han nacido prematuramente, unos 28.000 niños al año. Una cifra que ha aumentado progresivamente en los últimos años (un 1,2% del total de recién nacidos en menos de 32 semanas). Durante la ponencia, la experta sanitaria ha indicado que el tratamiento del bebé prematuro es «complejo, pero existen algunos factores que pueden ser controlados». También ha indicado la importancia de la figura de un neonatólogo en este proceso que controle la nutrición en estos bebés así como el desarrollo de órganos, sistemas y vigilancia de cualquier patología.

En el caso de los grandes prematuros existe un indicio de presencia de encimas inmaduras que impiden asimilar «completamente la alimentación al inicio del proceso e implica administrar paralelamente la nutrición parenteral», según ha indicado Couce. Por tanto, ha añadido que es «fundamental» el inicio precoz de una nutrición enteral, ya que favorece la aparición de una microbiota saludable «que evitará la atrofia y facilitará la maduración intestinal y la nutrición digestiva».

El periodo comprendido desde la semana 24 hasta la 36 de embarazo es el momento en el que el feto gana sucesivamente mayor peso. Sin embargo, cuando el bebé nace prematuramente este proceso se ve bloqueado y necesita de un aporte nutricional inmediato que permita un desarrollo adecuado. Esta opción permitiría al bebé ganar peso, longitud y perímetro craneal, lo que supone una mejora en morbimortalidad y en el desarrollo cognitivo.

Otro estudio realizado en Reino Unido ha confirmado que los niños de entre 7 y 8 años que habían recibido suplementación temprana de proteínas y energías, presentaban menos casos de parálisis cerebral y mayor cociente de inteligencia general y verbal.

«Se ha observado en estos bebés prematuros un menor porcentaje de masa magra, de ahí la importancia del aporte calórico y proteico óptimo pues sino esa menor masa magra se asocia a un menor crecimiento y, también, podría asociarse a una disminución de la velocidad de procesamiento cerebral. Asimismo, otras patologías concomitantes pueden resolverse mejor con una nutrición adecuada», ha concluido la doctora.