Zona Gamer: Homenaje a una forma de vida

La prestigiosa saga 'Super Smash Bros' estrena entrega en Nintendo Switch con un lanzamiento que sirve de homenaje a la industria del videojuego desde sus orígenes

Zona Gamer: Homenaje a una forma de vida
EDUARDO M. ESPALLARGASValladolid

Todo comenzó con una gigantesca mano blanca, una mano que, en su concepto inicial, representaba a la infancia y a esa habilidad de los niños para crear su propio mundo con unos pocos juguetes. Era cuestión de sacar la caja, plantarse sobre la alfombra y echarle imaginación, una diversión tan mágica como analógica. Con este en mente, Masahiro Sakurai (Tokio, Japón, 1970) se preguntó como podría trasladar esa esencia a un videojuego. El resultado fue 'Super Smash Bros', un videojuego de lucha que permitía mezclar a una gran cantidad de personajes de Nintendo para enfrentarlos entre sí en pequeños escenarios temáticos.

El primer título de esta aclamada saga ve la luz para la consola Nintendo 64 en 1999, y lo hizo para demostrar que si Nintendo creaba un juego de lucha, lo iba a hacer a su manera. El símil más actual de ese modo particular de entender el desarrollo de videojuegos que tiene la compañía japonesa lo vemos en 'Splatoon', una de las franquicias de más reciente creación, y es que se trata de un juego de disparos, sí, pero el objetivo no es matar al rival, sino pintar el escenario. La misma vuelta de tuerca que 'Smash Bros' aplicó a los juegos de lucha, pues en la obra de Sakurai el objetivo no es reducir la vida del enemigo a cero, sino sacarlo del escenario a través de un sinfín de movimientos y objetos que pueblan la pista.

Aquella primera incursión, que cerraba la década de los 90, contaba con ocho personajes icónicos de Nintendo como Link, Mario, Donkey Kong o Pikachu; más otros cuatro secretos y nueve escenarios. Supuso un soplo de aire fresco y su acogida fue tal que, pese a las imitaciones, nadie ha conseguido asemejarse ni remotamente a la excelencia de 'Super Smash Bros'. Desde entonces, la saga se ha convertido en una de las más importantes de la compañía, y su siempre buena acogida entre los fans lo han convertido prácticamente en una tradición que haya un lanzamiento de la marca por plataforma. Al de Nintendo 64 le siguieron 'Super Smash Bros Melee' para GameCube en 2001; 'Super Smash Bros Brawl', de Wii, en 2008; la llegada a portátiles con la entrega para Nintendo 3DS en 2014 y el simultáneo lanzamiento de 'Super Smash Bros' para Wii U. Este último, además, inauguró la llegada de los amiibo, las figuras coleccionables basadas en personajes Nintendo que permiten cierta interacción con según qué videojuegos.

Por todo ello, no sorprende que la llegada de la creación de Sakurai a Nintendo Switch supusiese un acontecimiento tanto para la propia Nintendo como para los fans. Rodeado de expectación, al fin ha visto la luz 'Super Smash Bros Ultimate', un videojuego que aterriza en la consola híbrida de los de Kyoto bajo titulares que aludían especialmente a su espectacular plantel de personajes. Se puede decir, como deja entrever el título, que 'Super Smash Bros Ultimate' es la entrega definitiva de la saga, y es que en ella están absolutamente todos los personajes que han militado en algún momento entre sus filas, haciendo un total de más de 70. Para más inri, no solo se trata de personajes de Nintendo, sino que 'Ultimate' cuenta con iconos de otras compañías como Bandai Namco, SEGA, Capcom, Square Enix o Konami. Solid Snake ('Metal Gear Solid'), el histórico Pac-Man, el erizo Sonic, Ryu y Ken (Street Fighter) o incluso Cloud (Final Fantasy VII) son solo algunos ejemplos.

Por supuesto, también están presentes una ingente cantidad de protagonistas de franquicias de Nintendo, como por ejemplo los Inklings, recién llegados de 'Splatoon', o clásicos de la talla de 'Game & Watch', cuyo origen lo encontramos en las consolas portátiles homónimas ideadas en 1980 por Gunpei Yokoi, e incluso el dúo de 'Duck Hunt', juego de NES de 1984. Semejante plantel es la excusa perfecta para atraer todo tipo de jugadores, y es que cada uno de los personajes tiene sus propios movimientos y habilidades, de manera que será el usuario el encargado de decidir cuál se amolda más a su estilo de juego. En realidad, los controles de 'Super Smash Bros' son bastante sencillos, con dos botones para las acciones principales que, combinados con la cruceta de dirección, ofrecen el despliegue de movimientos. Si por algo destaca el juego es que es accesible a todo tipo de públicos, y en él tienen cabida tanto los menos duchos a los mandos como los jugadores que deseen mostrar sus habilidades en competiciones en línea.

No obstante, reducir 'Super Smash Bros. Ultimate' a su generosa oferta de personajes sería cuanto menos simplista, y es que hay cierto aroma de despedida en esta entrega. ¿Quizás la última de la serie? Posiblemente no, pero que tardaremos en ver la próxima, de eso no cabe duda. A los más de 70 personajes hay que sumar también los más de 100 escenarios, todos ellos temáticos, ambientados en las series de las que vienen sus protagonistas. Pero el carácter enciclopédico de este juego, en el que Sakurai ha querido mimar cada detalle, no termina aquí. Otro ejemplo lo encontramos en los Ayudantes, personajes que aparecen en combate para sembrar un poquito el caos en favor de quien los invoca, con cuya temática podemos retroceder más en la historia de la industria, como cuando aparece un pistolero pixelado salido de 'Sheriff' (arcade, 1979), o un par de palas planas que hacen rebotar una pelota blanca por la pantalla como recién salida de una consola Color TV-Game de 1977. Las melodías son también una oda a la industria del videojuego, y por si fuera poco los números también abruman: hay más de 800.

La guinda del pastel lo ponen los 'espíritus'. Una de las principales novedades de 'Super Smash Bros Ultimate', que cuenta con los modos de juegos clásicos de la saga, es el modo Aventura. A través de este, los jugadores deberán tomar el control de Kirby (personaje que creó originalmente el propio Sakurai) para recorrer un amplio escenario (cuyo mapa, dicho sea de paso, es todo un lienzo pintado a mano) plagado de diferentes combates con características especiales. Una vez desbloqueados otros personajes se puede protagonizar con ellos la aventura, pero la clave son los mentados espíritus. Hay más de 1000, basados en una ingente cantidad de franquicias y sagas de la historia del videojuego en general.

En esencia, son una suerte personajes que, sin aparecer en combate ni ser controlables, sí afectan ofreciendo habilidades o estadísticas especiales. Se dividen entre primarios, que mejoras aspectos como el ataque o la defensa de nuestro luchador, y los secundarios, que ofrecen habilidades extras. Los hay de ataque, defensa, agarre o neutros, y cada tipo es más fuerte frente a otro. Además, suben de nivel, lo que permite hacerlos más poderosos y añade el punto más estratégico jamás visto en un 'Smash Bros'. El jugador deberá decidir con qué personaje luchar y qué espíritus equiparse antes de que empiece la contienda en un modo Aventura que, si bien con el tiempo puede hacerse repetitivo, es una de las mejores sorpresas del juego.

Los contenidos son muchos y lo cierto es que lo ideal es que el jugador los descubra por sí mismo. Si hay que poner un pero al juego es la inestabilidad de los combates online, presente desde el estreno y sobre lo que ya está trabajando la compañía. En cualquier caso, de lo que no cabe duda es de que 'Super Smash Bros Ultimate' es todo un museo viviente de la industria del videojuego, una gigantesca carta de amor y pasión por más de 40 años de la cultura de este medio de ocio interactivo. En palabras de Alejandro Fernández Barba, Jefe de Producto en Nintendo Ibérica, «nos sentimos realmente abrumados y agradecidos por la gran acogida que ha tenido el título por parte de los fans, la comunidad y la crítica, tanto nacional como internacional».

Información

Título:
'Super Smash Bros Ultimate'
Platafor:
Nintendo Switch
Precio:
59,99 euros
Edad:
+ 12 años

No en vano, a falta de confirmación oficial y según cifras del medio japonés Nikkei, el título ha vendido 5 millones de copias en sus primeros tres días, lo que lo convertirían en el juego de Nintendo que más rápido se ha vendido en Europa. Fernández Barba destaca además el carácter aglutinador que tiene el juego, presto para todo tipo de públicos gracias a que «la curva de dificultad y de aprendizaje están perfectamente medidas, e incluso el propio juego se adapta al comportamiento del jugador haciendo una experiencia personalizada para cada uno, divertida, agradable y retadora». Con todo, parece que estamos ante un lanzamiento que no solo hace honor a la historia de la industria, sino que es historia en sí mismo.