Zona gamer: ante el peligro, mejor acompañado

Ashen fue una de las últimas sorpresas que nos dejó 2018, un videojuego que no elude la comparación con la saga 'Dark Souls' ofreciendo una experiencia que sorprende en lo estético y apuesta por el cooperativo en lo jugable

Videojuego 'Ashen'. /El Norte
Videojuego 'Ashen'. / El Norte
EDUARDO M. ESPALLARGASValladolid

Los grandes videojuegos o sagas de la historia del sector se distinguen por haber marcado un antes y un después en uno o varios apartados. Puede ser por revolucionar un género, o por una apuesta narrativa o audiovisual diferente a lo visto hasta el momento. Muchas veces es, de hecho, una combinación de todo lo anterior, y eso provoca que un lanzamiento de este tipo comience a coleccionar imitadores desde bien pronto. Y aunque la palabra imitación suene, en líneas generales, como algo despectivo, lo cierto es que muchas obras inspiradas por grandes títulos pueden convertirse en magníficos homenajes. El caso del videojuego 'Ashen' está mucho más cerca de esto último que de tratarse de una mera copia de la épica franquicia 'Dark Souls', cuya comparativa no elude conformando una propuesta auténtica y fresca en lo audiovisual con un gran peso de su apartado cooperativo.

Tras las publicaciones de los ya considerados clásicos 'Dark Souls' y 'Demon's Souls', trabajos del estudio japonés From Software (presidido por Hidetaka Miyazaki), en el sector comenzó a surgir el término 'souls-like' para referirse a todos esos videojuegos claramente inspirados en aquellos. Para los lectores que no los ubiquen, las obras de Miyazaki destacan principalmente por ser aventuras de acción y rol en tercera persona con un enorme nivel de dificultad.

A diferencia de otros juegos, hasta los primeros enemigos que aparecen pueden acabar fácilmente con el protagonista, y el dominio de los tipos de ataque y habilidades se antoja imprescindible. Para más inri, dicha dificultad se traslada también al diseño de los escenarios, con escasas zonas seguras y repletos de pasillos, recovecos y trampas. Asimismo, otra característica de los 'Souls' originales es el hecho de que el jugador no cuenta con ningún tipo de tutorial ni ayuda, y es el entorno y la interacción con este el encargado de narrar la trama y situar al usuario.

Videojuego 'Ashen'. / El Norte

Puestas sobre la mesa las bases, lo cierto es que 'Ashen', obra del estudio neozelandés Aurora44, es un 'souls-like' en toda regla. Más allá de tratarse de un juego de rol y acción en tercera persona, son muchas las mecánicas asimiladas por el videojuego que nos recuerdan a los trabajos de From Software. Por ejemplo, el hecho de que el jugador controla a un caballero anónimo que se encuentra en un mundo absolutamente desconocido, sin ningún tipo de ayuda y con peligrosas amenazas por doquier. La forma de combatir es también muy similar, pues el jugador deberá equipar a su héroe con las diferentes armas que irá encontrando, y estas van desde espadas a una mano (ideales para acompañarlas con un escudo) hasta grandes hachas de gran peso o largas lanzas a dos manos.

El dominio del control es también esencial, pues es importar controlar los tiempos de cada arma, diferente en función de su peso o longitud, pudiendo esgrimir golpes más fuertes o rápidos. Cada gesto, ya sea un salto o una estocada, reducirá la barra de vitalidad, la cual hay que gestionar con inteligencia para salir airoso. Todos estos elementos, dicho sea de paso, serán fácilmente asimilables por cualquier fan de 'Dark Souls', que se sentirá como en casa.

Por otro lado, la narrativa también tiene ciertos tintes del estilo de Miyazaki y su estudio. En 'Ashen', los usuarios se verán inmersos en una misteriosa trama que fija su argumento en la clásica batalla entre la luz y la oscuridad. Perdidos en un mundo antiguo, el anónimo héroe deberá proteger a un ave divina que da nombre al juego y que ha renacido para vencer a la oscuridad dominante y dar pie al nacimiento de una nueva era.

Mucha personalidad

En este sentido, destaca por la manera en que invita al jugador a relacionarse con los diferentes personajes que pueblan este mundo, encargados de dar más pistas sobre este y, esencialmente, ofrecer diferentes misiones. No podía faltar la exploración, pues se trata de un videojuego de mundo abierto a explorar libremente, con todos los peligros que ello conlleva. El característico pique de los 'Souls', ese que invita al jugador a avanzar un poco más en vez de volver a un punto seguro, exponiéndose así a perder lo recolectado, es algo que en 'Ashen' también está presente.

No obstante, y pese a las claras referencias, este videojuego también tiene personalidad propia. Entre sus características más novedosas se encuentra la posibilidad de que los asentamientos, que funcionan como puntos de guardado y zonas seguras de gestión del equipo, evolucionan a medida que lo hace el protagonista, dando pie a, con el tiempo, la construcción de un pequeño poblado.

Ficha técnica

Título:
'Ashen'
Plataforma:
Xbox One, PC
Precio:
39,99 euros
Edad:
+12 años

Por otro lado, la apuesta de 'Ashen' por el multijugador cooperativo es total, y es que el jugador siempre puede estar acompañado en todo momento por otro usuario a los mandos de su inseparable aliado. Esta opción multijugador se puede desactivar para jugar en solitario, lo que obliga a depender de una Inteligencia Artificial que no siempre es la deseable, rozando en varias ocasiones la frustración.

Como guinda final, de 'Ashen' destaca un apartado artístico de lo más llamativo, en principio por su aparente simpleza que, sin embargo, esconde estampas de gran belleza. Este diseño, con personajes sin rostro, texturas planas y una paleta de colores más bien apagados no solo sirve para acentuar esa lucha luz-oscuridad de la que presume el guion, sino que se ha utilizado con inteligencia para ofrecer a los jugadores un entorno único en el que, esta vez sí, 'Ashen' brilla con luz propia.