'Il trovatore', melodrama y fantasmas en el Teatro Real

Una imagen de 'Il trovatore'./
Una imagen de 'Il trovatore'.

El coliseo madrileño cierra la temporada con la ópera de Giuseppe Verdi, todo un desafío para los cantantes líricos

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

La terrible historia de Azucena, la gitana que perdió a su madre quemada en la hoguera, a manos de la familia Luna, y mató a su hijo por equivocación, cerrará la temporada de ópera en el Teatro Real. 'Il trovatore', la popular obra de Giuseppe Verdi, recalará en el escenario madrileño el próximo 3 de julio. Serán catorce las funciones que se podrán disfrutar en el coliseo de la capital española hasta el próximo 25 de julio. «Para nosotros -explica este viernes Joan Matabosch, director artístico del teatro- es muy adecuado y pertinente cerrar la temporada así, con otra faceta de la ópera, la de la máxima popularidad, después de todas las novedades que hemos presentado este año». Porque sí, el éxito de 'Il trovatore' fue mayúsculo desde que el italiano estreno la obra.

Coproducida por el Teatro Real, con la Ópera de Montecarlo y la Royal Danish Opera de Copenhague, a la batuta estará Maurizio Benini, que da buena cuenta de la singularidad de este título. «Se enmarca en la trilogía de óperas populares de Verdi, junto a 'Rigoletto' y 'La traviata', y constituye tanto el final del bel canto y del periodo juvenil de Verdi, como el inicio de su madurez que daría lugar a obras como 'Don Carlos' y 'Otelo', que marcarán la segunda parte del 1800», comenta.

«Precisamente porque se trata del final del bel canto, esta ópera exige cinco cantantes de primer orden, ya que la vocalidad es imprescindible, tal y como señalaba el mismo Verdi», continúa Benini. «No solo es importante el tenor, la soprano tiene una segunda aria que es una de las más difíciles del repertorio y el bajo hace un preludio muy importante», apunta. En este sentido, explica Matabosch, la obra «es un desafío para los cantantes y tiene una dificultad increíble, en parte por lo que está escrito, pero también por lo que no está escrito y es tradición». Habla, en realidad, de la segunda cabaletta de Leonora en el cuarto aria, que «normalmente se corta y aquí se hace». Asegura Benini que el motivo de mantenerla es que «la propia forma del bel canto exige respetar la estructura», aunque reconoce que es «excesivamente difícil».

No fue fácil tampoco para Francisco Negrín, director escénico de la obra, poner en pie 'Il trovatore', aunque el montaje ya tuvo su estreno hace unos años en otro escenario. Según ha explicado Negrín, está más interesado en montar óperas desconocidas porque «es más fácil que el público se abra y entre en la historia». En su opinión, con las operas conocidas la dificultad es que «uno tiende a comentar la ópera y acaba haciendo metaarte». «Con 'Il trovadore' he tratado de leer el libreto como si fuera una opera desconocida. Comunicar al espectador lo que está ocurriendo narrativamente, desvelar la belleza particular de esa obra, su mundo poético y su estética». Será, pues, una puesta en escena oscura, en un mundo de época pero con un punto de fantasía. «Es una historia de fantasmas», señala, «una venganza, una historia de amor, de horror y, de alguna manera, de aventuras. Casi un thriller o cine negro». Dice Negrín que también tiene en cuenta «esos elementos patosos a nivel de escritura porque son esas particularidades las que le dan personalidad a la obra». Y se fija en este aspecto en que «los personajes cuentan las cosas que le han pasado... Para mí esa es la acción, esta gente no puede vivir su vida porque están enredados con el pasado». El fuego, tan presente en la obra, simboliza ese pasado que quema cualquier posibilidad de presente y de futuro.

Por su parte Ignacio García-Belenguer, director del Teatro Real, hacía hincapié en que la obra se incluye dentro de la Semana de la Opera, que será del 6 al 14 de julio, una propuesta que tiene como objetivo eliminar la etiqueta elitista que tiene el teatro para acercarlo al ciudadano. De momento, 200 municipios se han adherido a esta iniciativa que, de forma gratuita, permite retransmitir la señal de la obra. «Hay plazas de toros, playas e incluso algún faro donde se podrá ver 'Il trovatore'», comenta García-Belenguer. Las localidades interesadas tienen hasta el 30 de junio para inscribirse.