Flotats: «Es terrible que debatamos sobre conquistas sociales intocables»

Josep Maria Flotats. /Javier Ocaña
Josep Maria Flotats. / Javier Ocaña

El director y actor lleva al Teatro Calderón 'Voltaire/Rousseau: La disputa' este fin de semana

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

Hace una década, el teatro Olympia de Valencia estrenó 'El encuentro de Descartes con Pascal joven', la recreación de un momento histórico entre dos de las mentes más preclaras del ámbito científico y filosófico de la Historia. El texto, a partir de un original de Jean-Claude Brisville, vino adaptado por Josep María Flotats, que se reservó el papel de Descartes compartiendo el protagonismo con Albert Triola. Hoy es de nuevo un libreto francés, esta vez de Jean-François Prévand, que también recrea un encuentro (ficticio, pero a partir de textos y correspondencias bien auténticas) entre dos de las mentes más preclaras de la filosofía occidental: Jean-Jacques Rousseau y Voltaire. Flotats vuelve a dirigir y a asumir un papel (el del autor de 'Cándido'), mientras que Pere Ponce da la réplica como Rousseau en una obra que llega hoy al Teatro Calderón y que se podrá ver a lo largo de este fin de semana.

«Hemos inventado un encuentro que sirve de excusa para establecer un diálogo y poner en escena dos conceptos de sociedades distintas o casi opuestas; dos maneras de ver el mundo y dos compromisos filosóficos, morales, éticos y políticos diferentes», describió Flotats. Con la premisa de un panfleto que circula acusando a Rousseau de haber abandonado a sus cinco hijos, este viaja al castillo de Voltaire en Ginebra pensando en que este puede ayudarle a discernir quién es el autor de las invectivas. «Es brillante el texto de Prévand porque todo lo que dicen Voltaire y Rousseau les pertenece, es un lenguaje alto con un gran contenido y muchas capas».

Lejos de la erudición filosófica y con unas palabras accesibles a cualquier espectador que nada haya leído sobre el 'Tratado de la tolerancia' o 'El contrato social', la rivalidad sobre la que se sustenta la disputa emana a partir de sus dispares y contradictorias visiones sobre la revolución: mientras Rousseau es partidario de demoler todo y empezar de cero, si bien salvaguardando algunas creaciones humanas como la religión, Voltaire opta por seguir mejorando a través de la cultura y centrarse en la separación de poderes entre el Estado y la Iglesia. «Es más progresista, un Karl Marx 'avant la lettre'», valoró Flotats, sin dejar de percibir que este ya era una eminencia y un autor consolidado mientras Rousseau emergía, no sin cierta admiración, ante su legado ya establecido.

Voltaire se queda anclado en un lenguaje premoderno, advierte el texto, mientras que Rousseau sigue pensando en la mujer como alguien que debe quedarse en el hogar a cuidar del marido y los hijos. Son dos limitaciones que, con todo, no impiden ver la vigencia de ciertas afirmaciones: «Para Rousseau el primer criminal fue el que puso el pie en la tierra y dijo que era suya». Toda una declaración contra los nacionalismos a la que Flotats no es ajeno.

Odio y egoísmo

«Es una frase que se puede leer en clave nacionalista pero también capitalista; donde una sociedad liberal a ultranza permite que haya una clase social que cada vez se empobrezca más y se quede sin trabajo, mientras otra clase, de ricos, sustituye a la nobleza». Por su parte, el legado de Voltaire cabe ampliarlo no solo a España, sino a Europa misma; amenazada por ideologías de odio y egoísmo: «No se puede comparar nuestra situación social y económica con la de entonces, pero estamos retrocediendo; es terrible que nos encontremos debatiendo sobre conquistas sociales intocables como la educación, la sanidad o el derecho al retiro».

Flotats también ha valorado el manifiesto de las compañías de Castilla y León como algo necesario que ayuda enormemente pero «no resuelve todo», y reclama hacer más hincapié en el teatro de calidad.

'Voltaire/Rousseau: la disputa' se podrá ver en el Teatro Calderón viernes y sábado a las 20:30, y el domingo a las 19:30 horas.