Deshumanización al ritmo de las crisis

De izquierda a derecha, Darío Paso, Víctor Clavijo, Pepe Lorente, Sergio Peris Mencheta, Leo Rivera, Litis y Aitor Beltrán, en uno de los carteles promocionales de la obra. /Barco Pirata Producciones Teatrales
De izquierda a derecha, Darío Paso, Víctor Clavijo, Pepe Lorente, Sergio Peris Mencheta, Leo Rivera, Litis y Aitor Beltrán, en uno de los carteles promocionales de la obra. / Barco Pirata Producciones Teatrales

Peris-Mencheta firma una adaptación del texto de Stefano Massini 'Lehman Trilogy', en el Calderón el día 19

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

Del mismo modo que el sistema capitalista ha evolucionado en los últimos siglos perdiendo su carácter corpóreo, trasladando la importancia que ostentaba el producto o servicio (el bien de consumo producido, eventualmente) y sustituyéndolo, en su lugar, por la etérea especulación financiera, las crisis de valores han ido deshumanizando a las personas, convirtiéndolas en seres más implacables contra sus semejantes, menos empáticas y más despiadadas, pero también más resignadas y menos combativas ante lo que, asumen, escapa a su control. Sobre estas crisis del capitalismo y de la ética reflexiona 'Lehman Trilogy', uno de los mayores éxitos nacionales sobre las tablas que conociera el pasado año 2018, adaptación de un original del dramaturgo Stefano Massini a cargo de Sergio Peris-Mencheta y que llegará al Teatro Calderón el próximo 19 de enero.

El adaptador, que conoció la obra de Massini en una versión catalana exhibida en La Villarroel de Barcelona, no se limita solo a reducir un original de más de cinco horas (que se queda en algo menos de tres horas aliviados con dos descansos) y a la traducción al español del texto italiano; también incorpora un sinfín de elementos musicales ausentes de la pieza germinal procedentes que ilustran la toma de forma tanto del nuevo sistema económico como del tablero de juego, Estados Unidos, y del dudoso héroe protagonista, el imperio Lehman. Así, el swing, el ragtime, el rhytm and blues, el gospel o los cantos yiddish representarán diferentes épocas históricas en esta trama que abarca desde la inmigración de la familia judía ortodoxa a América hasta la crisis económica de 2008, donde colapsó el gigante financiero: «Hemos ido descubriendo una banda sonora única, que es la de esta función, nos hemos ido sorprendiendo y nos hemos ido enamorando», explica Peris-Mencheta. «Nos resistimos a llamarlo musical porque, a diferencia de un espectáculo al uso de este tipo, ahí el baile y la música aparecen porque tienen que hacerlo: aquí está justificado por la propia dramaturgia».

Afirma el director que ha huido de toda tentación de moralina y que la obra «cuenta simplemente los hechos: los lodos que nos trajeron aquellos barros, la crisis de valores que se olvidan en cuanto rozamos un poco de poder». Parte así 'Lehman Trilogy', subtitulada como 'Balada para sexteto en tres actos', de la figura romántica del aventurero pionero que se encuentra imbuida en nuestra cultura hasta la aparición de la globalización y la creación de necesidades apriorísticas como motor del consumo, en un recorrido a lo largo del capitalismo moderno que abarca ciento sesenta años mediante la participación de seis actores (Aitor Beltrán, Víctor Clavijo, Darío Paso, Litus, Pepe Lorente y Leo Rivera) y la conformación de más de ciento veinte personajes diferentes.

«Esperamos que el espectador saque sus propias conclusiones», señala Peris-Mencheta, para quien el hecho de hablar de las crisis del pasado supone hablar de las crisis del presente: «Sigue habiendo una crisis hoy, lo único que ha cambiado son los discursos de los medios que tratan de decirnos que todo ha cambiado». En 'Lehman Trilogy', las crisis que se suceden sirven para enriquecer a unos pocos y el resto de las personas se conformen con el nuevo status quo, algo que, de acuerdo al dramaturgo, habla con transparencia de lo que está pasando en el siglo XXI: «La única crisis que ha acabado es la interna y porque nos hemos adaptado a salarios más bajos, a profesiones temporales y a condiciones laborales y retenciones terribles», apunta.

Último reducto

'Lehman Trilogy' lamenta la pérdida de la humanidad en quienes se pervierten y pierden el criterio tras haber ostentado en un momento valores que les convirtieron en referencia o algo digno de emular. De igual manera, pues, que el dinero empezó siendo algo tangible y posteriormente terminó convirtiéndose en un crédito o en un fondo de inversión, «las personas van cargándose de posesiones en su maleta de viaje hasta que lo que tienen es lo que conforma aquello que son, se olvidan de su latido y se mueven al ritmo de los mercados». Frente a esto defiende Peris-Mencheta el noble arte de la interpretación y el rol del teatro como último reducto a esta muerte lenta y silenciosa que supone el aguante resignado: «Cada vez existe más la sensación de que lo que pasa en los medios está pervertido, que lo que se nos dice que pasa no es lo que de verdad pasa y que la información ya manipulada y nada fidedigna solo contribuye a subir los grados de la cacerola en la que la rana soporta, cada vez más, las altas temperaturas resistiéndose a morir».

A propósito del elenco enteramente masculino de la obra, Peris-Mencheta (que a principios de esta década adaptó el 'Incrementum' de Perec trastocando los sexos de los protagonistas por seis mujeres) defiende la pertinencia de su decisión en este caso: «Los seis Lehman atraviesan una historia de hombres, hablamos de patriarcado y del capitalismo, que es un invento del hombre, no de la mujer». Con todo, añade que resulta muy difícil encontrar en obras clásicas roles femeninos sin forzarlo, porque el teatro también es patriarcado: «Se encuentra escrito por el hombre para el hombre, y es una realidad con la que debemos lidiar pese a que hay más actrices que actores y el 80% de las espectadoras son mujeres: no hay papeles escritos para ellas», se lamenta.

Antes de su estreno en Valladolid el 19 de enero, en una sesión única, 'Lehman Trilogy' pasará por el Teatro Principal de Palencia (18 de enero). También podrá verse el mes que viene en Aranda de Duero (Burgos) y Segovia, los días 8 y 9 de febrero, respectivamente.