Caminos hacia dentro

'The Return', película de Dir. Malene Choi /El Norte
'The Return', película de Dir. Malene Choi / El Norte

La conmoción de la búsqueda de los padres biológicos, más el ejemplo de una sordociega universitaria

JORGE PRAGA

El plano inicial de 'The return' nos muestra a la protagonista, Karoline, adentrándose en un terreno pantanoso, hundiéndose cada vez más sin apenas avanzar. Es una premonición, o un fragmento onírico sobre lo que le espera, como los fogonazos que salpican con un montaje rapidísimo las escenas iniciales. Calles, edificios, un gato, paisajes, una especie de álbum fotográfico extraído del fondo de sus deseos, o de las imágenes del subconsciente. El plano final volverá a la misma ciénaga de la que no parece poder salir la protagonista.

Tal vez esas imágenes se asocien a lo vivido en sus primeros meses o años de existencia (en Corea el tiempo de permanencia en el vientre materno entra en el cómputo de la edad). En busca de las huellas de ese tiempo Karoline, danesa por adopción, viaja a Corea del Sur para localizar a sus padres biológicos, saber de su lugar de nacimiento, entrañarse de alguna manera. En Corea descubre que hay más personas en esa situación de búsqueda, incluso cuenta con la ayuda inicial de una agencia estatal.

La directora danesa Malene Choi Jensen construye la película desde su propia experiencia de bebé adoptado. Y, muy acertadamente, rehúye la crónica directa de la averiguación, y la dirige a la reflexión, la abre a lo poético y antropológico. Volver a un momento de la existencia del que no hay consciencia, encontrarte con una madre que no pudo serlo, rodearte de un país de cultura radicalmente distinta al que te crio…, y sin embargo tener rasgos coreanos que te martirizaron en el país de adopción, saber que de allí proceden tus genes y tu sangre… Un cruce terrible de circunstancias que la directora envuelve en fragmentos disímiles, con una cámara que no es transparente y un montaje que siembra metáforas visuales sobre una música que martillea. Algunas secuencias tienen aire documental, de personas que cuentan su propia búsqueda. Pero la verdad y la conmoción, que se agazapan en el interior de las vidas, afloran sin sentimentalismos ni aspavientos inútiles gracias a la sabia elección de los recursos cinematográficos. Cómo olvidar el plano fijo de largos minutos en torno a una comida en la que una madre se encuentra con el hijo que dio en adopción nada más nacer. Toda la tensión, toda la emoción en un plano testarudo y asfixiante. Gran película.

Me llamo Gennet, la película española

'Me llamo Gennet', película de Miguel Ángel Tobías
'Me llamo Gennet', película de Miguel Ángel Tobías / El Norte

'Me llamo Gennet', la participación española fuera de concurso dirigida por Miguel Tobías, nada tiene que ver con la anterior, salvo en la raíz biográfica de la que parte. «Basada en hechos reales», proclama nada más arrancar. Unos hechos ciertamente excepcionales: una chica etíope sordociega, adoptada por una mujer española, se convierte en la primera persona en Europa con esa discapacidad que logra un título universitario. Es ella la que se hace cargo de la interpretación del personaje, pues la obra adopta el cauce ficcional, con actores conocidos en los papeles de madre, abuela, profesor.

Tobías elige una mirada externa sobre Gennet, aunque no dejan de llegarnos sus dificultades de expresión

Miguel Ángel Tobías elige una mirada externa sobre Gennet, aunque no dejan de llegarnos sus dificultades de expresión y comunicación, pero sin entrar en honduras interiores. Una música casi constante envuelve la cuidada fotografía, incluso en momentos en que el silencio se impone a sus compañeros de clase. Una estética convencional al servicio de los fines que declara el director: «Dar visibilidad a las barreras con las que se encuentran las personas sordociegas, ayudando a generar conciencia social y a encontrar apoyo para que tengan una vida más fácil y digna».

 

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