Aires de independencia y cambio social en los USA

'Trust' /El Norte
'Trust' / El Norte

Quienes comenzaron su carrera en la 'Década Prodigiosa'de los 90 ocupan hoy lugares clave en el cine de autor de EE.UU

VIDAL ARRANZ

El ciclo 'La década prodigiosa', que la Seminci ha dedicado al cine norteamericano de los años 90, es uno de esos ciclos que una mirada apresurada puede estar tentada de calificar como forzado, al proponer una promiscua cohabitación de artistas y estilos muy diversos. Pero una mirada más reposada debe llevar a reconocer el acierto de la propuesta. Y es que estamos ante una generación de cineastas que encarna los distintos modos y maneras de eso que denominamos cine independiente y que encontró en el Festival de Sundance su principal plataforma. No es casualidad que casi todos los representados en el ciclo frecuentaran el certamen o estrenaran allí sus trabajos. Estamos ante un conjunto de creadores que se iniciaron en el cine con obras de presupuestos modestos.

Esta es, probablemente, la generación de cineastas que de forma más explícita abordó los profundos cambios sociales que se estaban produciendo en la sociedad norteamericana. Y lo hizo con una notable agudeza y buen instinto, como prueba el hecho de que sus películas, rodadas hace casi treinta años, se perciban hoy, mayoritariamente, como tremendamente contemporáneas.

Puestos a buscar elementos comunes, es posible detectar en muchos artistas del grupo una mirada sobre el presente que, sin renunciar al realismo, sea capaz de revisarlo o trascenderlo. Es un cine atento, por ejemplo, a los nuevos modos de comunicarse (o más bien a la incapacidad para hacerlo, derivada del olímpico desinterés por escuchar al otro) y a la general banalidad de lo que contamos a los demás. Ambos rasgos podemos encontrarlos en 'Slacker', la primera película de Richard Linklater –al que la Seminci dedicó un ciclo en una reciente edición–. En su ópera prima, Linklater incorpora ya su preocupación por el modo como el azar teje a veces los hilos decisivos que enhebran los relatos.

'Being John Malkovich'
'Being John Malkovich' / El Norte

En 'Barcelona', Whit Stillman –hoy célebre por su adaptación de Jane Austen 'Amor y amistad– retrata un particular microcosmo de la Ciudad Condal, compuesto por un grupo de personajes, nacionales y norteamericanos, forzados a convivir entre sí, pero con grandes dificultades para entenderse. Este choque cultural le permite a Stillman abordar, en clave de humor, los conflictos derivados de los prejuicios y estereotipos (en este caso, de forma muy marcada, el antiamericanismo), pero también los escollos que el nuevo estatus social y sexual de la mujer plantea a las estrategias tradicionales de entendimiento o abordaje entre sexos. Un tema común a muchos cineastas de La Década Prodigiosa, que lo abordarán de modos diferentes. Por ejemplo, Steven Soderbergh, en 'Sexo, mentiras y cintas de video'. Y es que, allí donde antes había un mapa de ruta más o menos detallado que permitía orientarse, ahora no hay más que unas vagas y ambiguas indicaciones, que propician todo tipo de roces y conflictos.

Menos conocidas

Entre las películas menos conocidas y más interesantes del ciclo merece resaltarse «Ciudadana Ruth (Citizen Ruth), de Alexander Payne, una aguda y perspicaz sátira sobre la virulenta guerra cultural y política que partidarios y detractores del aborto protagonizaban en los años noventa, y de la que aún perviven coletazos en la sociedad norteamericana. La película de Payne focaliza su mirada en un personaje que representa las antípodas del sueño americano: una mujer desastrada, adicta, sin sentido, sin orden, sin dirección, y con dudosa capacidad de enmienda. El relato convierte a este ser en el centro de una gran disputa política sobre la libertad de elección, y sobre la conciencia de lo que está en juego en la elección. El empeño de los dos bandos por convertir a Ruth en símbolo de su causa choca una y otra vez con la naturaleza radicalmente inconsistente e infantil del personaje, lo que permite a Payne construir una sátira, amable y equilibrada, que entiende las razones y las sinrazones de unos y otros, y que encuentra en los dos bandos más similitudes de las que ambos querrían reconocer.

También 'Confianza' (Trust, de Hal Hartley, la película que ilustra el cartel del ciclo, se enfrenta a la necesidad de trazar nuevos caminos para las relaciones entre hombres y mujeres. 'Trust' se sitúa, asimismo, en una América empobrecida, vulgar y gris, marcada por unas relaciones familiares tensas y unos vínculos sociales desencajados. Algo que, con otro ángulo, aparecerá también en las 'Vírgenes suicidas', de Sofía Coppola. O en 'Clerks', de Larry Clark.

Finalmente, otro grupo de cineastas, capitaneados por Quentin Tarantino, David Fincher y Robert Rodríguez, se plantean una reinvención de los géneros clásicos, con una nueva mirada, pero sin perder de vista la vocación de generar sensaciones y emociones seductoras capaces de llegar al gran público.

Unos y otros han sido capaces de defender una trayectoria consistente, con aplauso de crítica y público, que justifica su consideración como una generación brillante y diversa.