El Prado intenta resolver el misterio del paisaje de un cuadro de Agustín de Riancho

Miles de propuestas sobre este paisaje y aún no han dado en el clavo. Todos quieren que su tierra esté tras las pinceladas de una de las obras de Agustín de Riancho. Las Hoces del Cabriel en Cuenca, las murallas de Finestres en Huesca. Parecidos razonables que no son los afortunados. Las últimas pistas apuntan a que estas peculiares piedras estaban a pocos kilómetros de la casa de Agustín de Riancho. Incluso que al pintor no le gustó el resultado y ni siquiera llegó a firmar la obra. Si se quiere encontrar la respuesta en los detalles se puede ver de cerca desde hoy en El Prado, gracias a la gran donación privada del coleccionista Hans Rudolf Gerstenmaier. De momento, lo único seguro es que Riancho nunca imaginó que este óleo tendría tanta fama.-Redacción-