Paquito D'Rivera: «Mi mayor premio fue el saxofón que me regaló mi padre»

El saxofonista Paquito D´Rivera en el 59ª Festival Internacional de Música y Danza de la Cueva de Nerja. /Isabel Díaz-EFE
El saxofonista Paquito D´Rivera en el 59ª Festival Internacional de Música y Danza de la Cueva de Nerja. / Isabel Díaz-EFE

El mítico artista cubano cierra hoy la decimoséptima edición del Universijazz

ROBERTO TERNEValladolid

Una clausura por todo lo alto la que se espera hoy (22:00 horas) en San Benito para cerrar el telón del Universijazz con la figura de Paquito D'Rivera. Nombrado doctor honorífico el pasado 11 de mayo por la Escuela de Música de Manhattan, Paquito cumple este 2018 sus 70 años. Hijo de Tito D'Rivera, debutó en los escenarios a los diez años, pasando pronto a convertirse en un inquieto jazzman preocupado por los puentes entre el jazz y la música clásica. Ganador de un Grammy por su disco 'Portraits of Cuba', el músico cubano es una leyenda viva repleta de proyectos e inquietudes. Hoy ofrecerá sus '70 años de música mágica' acompañado de Pepe Rivero al piano, Georvis Pico (batería) y Reiner Elizarde 'El Negrón' al contrabajo.

En este 2018 cumple 70 años. ¿Siente algo especial sobre los escenarios en un año de celebración de vida longeva?

–Pues es una sensación muy grata, ya que me doy cuenta de que he estado haciendo lo que me gusta durante 65 años... y no veo el fin por ahora, así que ¿yo? Feliz.

–El pasado 11 de mayo le nombraron doctor honorífico en Manhattan, ¿cuál ha sido el premio más importante en toda su carrera?

–Yo aprecio cualquier reconocimiento que se me otorgue, sobre todo este del que hablas, que entre los honrados estaba el tenor Plácido Domingo. Pero para mí, el premio mas importante ha sido el saxofón que me regaló mi padre cuando tenía 5 años y que me enseñó a tocarlo, abriéndome las puertas del maravilloso mundo de la música.

–Hace unos años en Jazz Meet the Clasics volvió a profundizar en la unión de la música clásica y el jazz. ¿Cree que el público de ambas disciplinas está de acuerdo en unir ambas músicas?

–El gran Duke Ellington sabiamente decía que solo hay dos tipos de música: buena y 'esa otra'. El conocimiento de distintos géneros musicales ensancha el horizonte sonoro de cualquier músico y hace sonar el teléfono con más frecuencia.

–¿Para cuándo ese disco de flamenco con Chano Domínguez?

–Esa es una asignatura pendiente, pues soy un admirador de Chano y un curioso incorregible. Además, vengo tan frecuentemente a España que incluir algo de flamenco en el repertorio no estaría nada mal.

–¿Tiene todavia ilusión o ambición en volver a tocar en una Cuba sin 'castrismo'?

–Pues sí, pero me temo que mientras tanto, el mundo –incluyendo a muchos cubanos– pretende derrocar una dictadura de 60 años a base de turismo e intercambios culturales.

–¿Qué le gusta de España y de su música?

–España es uno de mis países favoritos y en más de una ocasión he pensado hacerme de un lugarcito por acá. Desde niño me fascina la música de Falla, Turina, Granados y la música española que compuso Ernesto Lecuona. Y si alguien me preguntara qué no me gusta de este hermoso país diría que la fumadera por todos lados y las corridas de toros, que aborrezco con todo mi corazón.

–¿Cómo será su concierto en el Universijazz de Valladolid?

–El jazz tiene un porciento muy grande de improvisación, de modo que no puedo contestar esa pregunta con exactitud. Lo que si puedo afirmar es que llevo un excelente grupo de músicos cubanos afincados en Madrid que matarían de envidia a cualquier solista.

–Como artista curioso e inquieto que es, ¿qué proyectos hay en su horizonte?

–Estrenar mi 'Rice and Beans Concerto', que es un doble concierto para clarinete, violoncello y y orquesta. Lo estrenaré con Yo Yo Ma en Washington con la orquesta sinfónica nacional americana.

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