De cuando una operación especulativa quiso mercadear con un centro de peregrinación

Elvis Presley, amortajado en su féretro. /
Elvis Presley, amortajado en su féretro.

Los fans abortaron con sus protestas la subasta de la primera tumba del rey... donde descansó solo unos meses

José María Cillero
JOSÉ MARÍA CILLERO

Ostentar el cetro y la corona del rey del rock acarrea un montón de obligaciones con millones de 'fans-súbditos' en vida... pero también después de muerto. Entre estas últimas, los herederos deberán preservar la memoria del llorado monarca y asegurar espacios de peregrinación a los que acudir año tras año para renovar la fidelidad de sus incondicionales.

Algo de esto debió de pesar en 2012, cuando la casa de subastas Julien pretendió vender la cripta, ubicada dentro de un mausoleo de mármol del cementerio Forest Hill de Memphis, donde fue enterrado –junto a los restos de su madre– el cantante fallecido el martes 16 de agosto de 1977, pero de donde fue exhumado tan solo unos meses después para su traslado al jardín de su mansión de Graceland, convertida en centro de peregrinación por los siglos de los siglos.

El anuncio de la subasta puso en pie de guerra a los guardianes de la memoria del rey del rock, quienes hicieron tanto ruido que la casa de subastas reculó y anunció que no vendería la cripta hasta que se encontrase «una mejor solución que se adapte a los intereses de los aficionados y la preservación de la memoria de Elvis». Menudo chasco para un negocio de lo más prometedor. De haberse efectuado la subasta, las pujas iban a comenzar en cien mil dólares para la obtención de una propiedad con derecho de enterrar a alguien allí, una inscripción conmemorativa y el uso de la capilla.

Los fans respiraron aliviados con la cancelación de la operación, no se mancillaba uno de los lugares sagrados de peregrinación. Aunque no faltan quienes argumentan que si los restos mortales de Elvis solo estuvieron en el cementerio de Memphis unos meses... ¿A qué ton eso de ir a llorar a una tumba vacía? «Hay una gran diferencia. Seguimos yendo allí porque esa tumba fue la primera parada en el descanso eterno del rey. Pero de haber fructificado la operación especulativa, ese nicho estaría ocupado por los cuerpos de extraños, de desconocidos, ya no tendría sentido ir allí a rendir honores a Elvis», es la respuesta.

Menos mal. Fans 1 - Especuladores 0. Reconforta saber que una operación de oportunismo mercantil no pudo acabar con algo tan noble como la peregrinación a templos elvisianos como su mansión de Graceland –el domicilio más visitado de Estados Unidos tras la Casa Blanca– para pasear en un circuito de dos horas por sus jardines, sus estrambóticas habitaciones e incluso su museo de automóviles. Un tour cuyo precio básico apenas supera los 35 euros por persona. Larga vida al rey.