Alexander Gavrylyuk, pianista
«La música de Prokofiev o Shostakovich refleja una visión completamente actual»El músico ucraniano toca esta semana con la OSCyL y ofrece un recital el domingo, en la gala del Premio Frechilla-Zuloaga, cuyo jurado presidirá
Vive en Sidney así que Alexander Gavrylyuk tenía difícil volver a casa entre dos conciertos en Europa y decidió quedarse en Valladolid, donde le esperan ... varios compromisos. El primero este jueves y viernes, con la OSCyL. El pianista ucraniano interpretará el hit del romanticismo, el 'Concierto nº1' de Tchaikovsky. El domingo ofrecerá un recital, en la gala inaugural del XVII Premio Frechilla-Zuloaga, cuyo jurado residirá a partir del lunes. Le está gustando la gente, la comida, la ciudad.
Gavrylyuk (1984) ganó con 15 años el concurso Horowitz y con 21 el Rubinstein. Sabe lo que es comenzar compitiendo. «Recuerdo los concursos como una mezcla de sentimientos. Es una experiencia estresante porque tienes que romper tus límites, salir de tu zona de confort y tener mucha resiliencia para tocar bajo presión, algo que se repetirá durante la vida profesional ante las giras o el escenario».
Concierto nº5 de abono de la OSCyL
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OSCyL, dirigida por Katharina Wincor. Pianista, Alexander Gavrylyuk.
Programa. 'Icarus', de L. Auerbach, 'Concierto para piano nº1', de Tchaikovsky, 'Danzas sinfónicas', de Rachmaninov.Jueves y viernes, a las 19:30 h. Auditorio Miguel Delibes. Entradas de 10 a 30 euros.
Presidirá el jurado del concurso. «Espero ayudar a los jóvenes a abrir sus corazones. Me gustaría que su paso por el concurso fuera reconfortante, que no prevaleciera el aspecto competitivo sino una acercamiento festivo a la música, como un festival en el que compartir sus personalidades, sus expresiones como músicos, que celebren lo mejor de eso. Creo que la música es una fuerza unificadora más que segregada. Lo mejor de la música es su capacidad para juntar gente».
Si se le pide un consejo para los concursantes reconoce que la teoría parece fácil pero la práctica no lo es. «Mi consejo es que prioricen la música sobre las personas. Si consideramos al intérprete al servicio de la música, pierde fuerza el triunfo o la derrota personal y emerge esa capacidad unificadora de la música. Para eso hay que dejar de percibirlo como una prueba personal y concentrarnos en el proceso de hacer la música, entonces el resultado es mejor».
De los cinco 'steinway' de concierto del Centro Cultural Miguel Delibes ha elegido el 'sokolov' para Tchaikovsky y el 'pires' para el recital. Buen conocedor de la literatura romántica para piano, debuta en Valladolid con uno de las partituras más conocidos de todo el repertorio. «Intento acercarme a cada obra lo más neutral posible, sin la influencia de la tradición. La música debe de estar viva y ser espontánea, que hable según el momento. Hay que dejar espacio a la experiencia de ese día, al fluir natural, según los latidos, seguir el instinto», dice a sabiendas de que el público lo cantará para sus adentros.
«Tchaikovsky compuso este concierto para su admirado Nikolai Rubinstein y este, con su rechazo, se convirtió en su gran defensor. (Se lo dedicó después a Hans von Bülow quien lo estrenó en EEUU y lo lanzó al mundo). Tchaikovsky estaba muy influenciado por el folk ucraniano.En el primer y tercer movimiento se escuchan canciones ucranianas. El segundo contiene una canción francesa, la recordaba de su niñez porque la oía en casa. Es un tipo de música que invita a celebrar la vida, lo opuesto a la narrativa rusa, que es mucho más oscura. En el primero se escucha su lucha, su conflicto. El tercero es una gloriosa celebración de la existencia». Completan el programa una obra contemporánea de Lea Auerbach y otra de Rachmaninov, tres compositores rusos, también pianistas y directores. Alexander está centrado en el sigloXIX y XX. «La música del XX recupera la relevancia en este mundo actual. El reflejo de la realidad en la obra de Prokofiev o Shostakovich es completamente actual». Salió de Ucrania a los 13 años, «pero los recuerdos de mi niñez están allí. Por eso mi corazón sangra ante semejante destrucción y tragedia. Intento hacer lo que puedo para ayudar con pequeñas ideas. Es importante destacar el papel de los músicos que resisten por mantener su voz y su identidad».
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