Lucy Wijnands revive en el LAVA las baladas más clásicas de Sarah Vaughan
El Valladolid Jazz arranca su vigésima edición con un homenaje vocal a 'la Divina'
Han sido veinte años, como ha destacado el saxofonista y coordinador del Valladolid Jazz, José Luis Gutiérrez, donde siempre han gozado el cariño de la ... gente, «pero nunca tanto como ahora», en referencia a las entradas agotadas desde hace una semana para el primer concierto de esta tanda de 2025. Y el caso es que la apuesta no podía ser más segura: la más internacional de las propuestas de esta edición viene a cargo de Lucy Wijnands, que en pleno centenario de la legendaria Sarah Vaughan, 'La Divina', ha vertebrado un concierto de baladas y temas rasgados y melancólicos, en un show sin apenas sorpresas y que ha satisfecho, sin estruendo, a los incondicionales del jazz.
Un tímido arranque comprendió 'The Lady is in love with you' o el standard 'Our love is here to stay' (separado, curiosamente, de su habitual 'But not for me') y el acompañamiento correcto de la banda dejaron entrever, sin subrayados, las capacidades vocales de Wijnands, y el 'swing' que, afirma, aprendió de escuchar a Ella Fitzgerald y que mantenía expresamente visible marcando los compases con el pie izquierdo, exhibiendo el movimiento por la abertura de su elegante vestido negro.
'Slow Hot Wind' de Henry Mancini fue una de las sugerentes propuestas de la noche, tema con ecos cinematográficos (concretamente de James Bond, aunque el tema de 007 fuera compuesto por John Barry) y guiños en la estética y luces empleadas por el equipo del LAVA. Tras el icónico estándar 'Autumn in New York', la más animada 'A lot of Livin' To Do' cambió de tercio en una de las melodías más animadas de la noche, que arrastró el jugueteo corporal y sonoro hasta el siguiente tema, 'I hadn't anyone till you'.
'Baubles, Bangles And Beads', 'Words can't describe' o 'You stepped out of a dream' continuaron un concierto que concluyó con 'Just one of those things', cuyo momento más destacable fue un largo excesivo y virtuoso del batería Xaver Hellmeier, con el que no se pudo sino imaginar cuánto se le había desaprovechado a lo largo de todo el espectáculo. Junto a la vocalista y el batería, han tocado el pianista Julian Schmidt, el trompetista Paul Omedes, y el contrabajista Ignasi González, que regalaron al público del LAVA, en los bises, una versión de 'The boy from Ipanema'.
20 Valladolid Jazz
Además de Wijnands, los próximos viernes de noviembre el 20 Valladolid Jazz acogerá al dúo compuesto por el trompetista Carlos Sarduy y su banda The Groove Messengers, con el pianista Rolando Luna como invitado, en un show bañado en sones cubanos. Asimismo, en el penúltimo viernes de noviembre el David Pastor Quintet rendirá tributo al legendario y mofletudo Dizzy Gillespie. La vigésima edición de este certamen se cerrará con un guiño a la música latinoamericana, en un trío formado por el percusionista italiano-paraguayo Tommy Caggiani, el saxofonista chileno Christian Gálvez y el propio José Luis Gutiérrez como representante de lo local.
Además, fiel a su estilo de los últimos años, el LAVA acogerá gratuitamente previo a cada concierto un número a cargo de distintos grupos locales y autonómicos, que brindarán sus particulares aproximaciones al género. Este primer viernes ha sido el turno de Tomillo Collective, con Nacho Tomillo al frente, probablemente uno de los mejores saxofonistas de Valladolid. Le seguirán la agrupación del guitarrista Julio García, también vallisoletano, el sexteto La Original Cartoon Band, de Salamanca; y Aire Conesa, de la palentina Irene Conesa.
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