«Me interesa expandir la sonoridad de cada instrumento»

Nuño Fernández, esta semana en Bilbao. /Amaia Miranda
Nuño Fernández, esta semana en Bilbao. / Amaia Miranda

Nuño Fernández Ezquerra, ganador del III Concurso de Composición de la OSCyL, estrena su 'Figura de luz indómita'

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Le interesó la percusión desde pequeño pero no como fin sin como medio para llegar a su meta, la creación musical. Por eso Nuño Fernández Ezquerra (Segovia, 1992) se graduó con las baquetas y luego marchó a estudiar composición a la ESMUC de Barcelona. La obra con la que ganó el IIIConcurso Internacional de la OSCyL la compuso en Helsinki, donde lleva tres años haciendo el máster que terminará en primavera. Esta semana ha escuchado su primera partitura para una plantilla sinfónica. Un centenar de músicos al servicio de su 'Figura de luz indómita'.

«Es maravilloso, nunca había tenido esta experiencia. Mis anteriores encargos han sido de música de cámara. Ha sido un proceso de construcción y aprendizaje maravilloso desde el primer ensayo. Los músicos tenían que habituarse a mi lenguaje, a mi dramaturgia, y lo han hecho rápidamente. Una cosa es ensayar tu parte solo y otra, sumarla al conjunto. Eso es una práctica colectiva. Han hecho un trabajo excelente», dice Nuño, que escucha hoy por última vez su obra esta semana tras el estreno el miércoles y la interpretación jueves y viernes en el Euskalduna de Bilbao.

El concurso, que inició su andadura por iniciativa del director titular de la OSCyL, Andrew Gourlay, tiene entre sus jueces a los propios músicos que interpretarán la obra. Así que Nuño se siente doblemente premiado. 'Figura de luz indómita' nace de un intento de aprehender un fenómeno lumínico que para Fernández Ezquerra tiene «connotaciones trascendentales, casi místicas. Pero ese es el germen de la obra, luego el público lo recibe e interpreta a su manera».

Ligereza francesa

Precisamente en el ensayo general del miércoles había chavales de un instituto vallisoletano que conectaron más con la obra de estreno que con el 'Concierto de piano nº3', de Prokofiev, o 'El preludio a la siesta de un fauno', de Debussy, también en el programa. «Así me lo dijo una de las profesoras. Supongo que mi sonoridad les resulta más cercana, porque fundamentalmente escuchan música grabada en estudio y sus referencias con el rock y la electrónica».

En cualquier caso, Nuño es optimista, cree en la «escucha activa del público», esa que requiere toda obra nueva, no conocida. Tiene esperanza en que la falla que separó al público español del siglo XX de la creación contemporánea empieza a remitir. «Creo que, de hecho, es a la audiencia a quien más exijo, más que a los músicos».

En cuanto a la partitura ganadora, «es muy detallada. Pido a los instrumentistas unas técnicas muy específicas, complejas, para expandir la sonoridad de los instrumentos y explorar el efecto tímbrico. Me interesa el timbre por encima de la armonía y la melodía».

Por eso hace hablar a los vientos, por eso la cuerda tiene ese sonido tan poco usual y la percusión es tan vistosa. Eso le acerca a Ravel, «creo que inconscientemente pesa sobre mi música, su lenguaje orquestal que me resulta cercano aunque no tengamos nada que ver». Aunque el eco de la música francesa, más ligera, más simbolista, se aproxime más a sus presupuestos estéticos que la alemana o la rusa.

Fernández Ezquerra se siente afortunado porque sus maestros, Mauricio Sotelo y Agustí Charles en Barcelona, y Lauri Kilpiö en Helsinki, «siempre me han dejado desarrollar mi lenguaje. Me han corregido pero no condicionado. Claro que he hecho ejercicios para entender a Bach o Beethoven en su estilo, claro que hay que estudiar a los clásicos, por algo perduran, pero también estos profesores han sabido encauzar mis necesidades expresivas». Y la creación derivada de su esfuerzo ya fue reconocida en 2014 con el premio de la SGAE.

Compositores finlandeses

El músico segoviano, que estudia en la Sibelius Academy, «una de las universidades más prestigiosas del mundo hoy» con una beca de Caja Burgos, seguirá allí hasta primavera. «Me gustaba esa universidad, además allí se habían formado dos compositores que en hace tiempo fueron muy importantes para mí: Magnus Lindberg y Kaija Saariaho». Anda ahora con una obra para un cuarteto de saxofones finlandés que ha podido comisionar la obra. A partir de junio se extiende un futuro incierto. «No sé donde viviré ni qué haré. Quizá en el medio plazo solicite alguna residencia para compositores, pero más adelante».

Nuño Fernández Ezquerra es el tercer ganador del Concurso Internacional de Composición de la OSCyL tras Román González Escalera e Israel López Estelche.

 

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