Erik Urano vuelve a lo grande con 'Balaclava' (y el escudo del Real 'Valladolor')

El rapero vallisoletano Erik Urano./Henar Sastre
El rapero vallisoletano Erik Urano. / Henar Sastre

El rapero vallisoletano lanza un nuevo disco y ofrece un concierto este viernes en el LAVA para presentarlo

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Erik Urano está de vuelta en el planeta Tierra con todo el brillo oscuro del mejor 'grime'. Bajo el pasamontañas de Flat Erik (su otro alias musical), el rapero vallisoletano acaba de publicar 'Balaclava', un EP de cinco temas que le coloca de nuevo entre las propuestas más originales (y necesarias) de la música española. En los tiempos de la sobreexposición personal, Erik Urano reflexiona sobre la necesidad de mantener ciertas dosis de privacidad.

«Recurro a la frase 'con el tiempo la máscara se convierte en rostro', una idea de la escritora Marguerite Yourcenar que leí en un cómic. La gente desarrolla una personalidad en las redes para sobreexponer una parte de sus vidas que, al final, acaba por devorarlos. Estoy preparando otro disco a mayores y decidí recoger estos cinco temas, empaquetarlos y publicarlos. Todos giraban sobre el rollo de la identidad, la necesidad de cubrirse la cara, y de ahí el título de 'Balaclava», dice Erik Urano.

El MC, que actuará este viernes en el Laboratorio de las Artes de Valladolid (LAVA) junto al productor Zar1 dentro del festival Tónal, profundiza en el 'grime', ese rap sombrío que hunde sus raíces en el Reino Unido, al que aporta su particular toque sideral. Erik Urano es, recurriendo a sus letras, «un cosmonauta en un mundo aparte», alejado de modas y cargado de autenticidad sin poses.

Gueto-futurismo

En 'Balaclava', el tema que da título al álbum, presenta un «Valladolor gueto-futurista», un concepto que Erik tomó de una entrevista con el músico inglés GAIKA. «Vivimos en guetos con todo tipo de comodidades tecnológicas que nos aíslan», apunta el rapero. En 'Balaclava' aparece también otro de los hallazgos que brotan como géiseres en el disco: «No vendo humo, regalo niebla», canta, en otra muestra de ese 'Valladolor' tan climatológicamente hostil sobre el que profundizaremos más adelante. Además, surgen referencias a la influyente película de las ahora hermanas Wachowski («no huyo de Matrix, la reprogramo») con una evocación al nombre original de Neo: el humano Thomas Anderson. La producción de este primer corte corre a cargo de Manul y Energy Man y marca la pauta de todo el trabajo.

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En tres frases de 'No I.d.', el segundo tema del EP, puede resumirse el disco entero: «No I.d. bajo el balaclava. Yo soy todos bajo el balaclava. Lágrimas bajo el pasamontañas». «Lo estructura en su totalidad», desgrana Erik. «El asunto de la identidad, estar tapados... Me recuerda a 'V de Vendetta', ese rollo de que la revolución no la hace uno solo sino todo el mundo, aunque no todos sean iguales...». También hay referencias personales a un entorno «duro al contacto como hachís en invierno», donde puede aparecer el rocoso balón Mikasa con el que jugaba de pequeño en Laguna de Duero junto a un «Anatoly Kárpov en chándal» que conjuga la idea de deporte mental con un 'outfit' más acorde con la actividad física. «Es el tema más 'single' que veo», apunta Erik sobre 'No I.d', producido por Zar1.

En 'Vybz' (contracción de 'vibes', vibraciones), Erik Urano reúne por primera vez a dos productores de la talla de $kyhook y Fake Guido, para componer un 'himno' tan hipnótico como evocador. Los ancianos que juegan a la petanca en las mañanas laguneras dejan paso a nocturnas bandas latinas que campan junto a esnifadores de cocaína en el interior de vehículos de alta gama. «Es un paraje brutal y desolado, con «menos salidas que fobias» y donde los sueños se queman a «medio gas». «Éramos niños, la noche larga. Luego esos días se volvieron turbios», frasea en 'Vybz'. «Lo veo muy cinematográfico y por eso era perfecto para el 'teaser', porque además entra con toda la batería y el bajo. Me representa totalmente. He visto muchas de esas imágenes en Laguna de Duero. Musicalmente ha quedado una rareza guay porque no hay nadie que tenga un ritmo de $kyhook y Fake Guido juntos».

El escudo del Real 'Valladolor'

El 'teaser' en vídeo ofrece un plano-secuencia con un embozado Erik Urano –balaclava y máscara– vigilado por el ojo escrutador de una cámara de seguridad. El rapero viste una sudadera de Hummel en la que aparece el escudo del Real Valladolid y la leyenda 'Valladolor', marca de la casa del uranita. «Desde que salió el vídeo me han bombardeado por las redes para conseguir la sudadera. Mucha gente de Valladolid y también de fuera. Yo me pillé esta, serigrafié lo de 'Valladolor', pero era la última que quedaba en las tiendas de Justo Muñoz. Tengo pendiente de decirle en Twitter a Ronaldo [el presidente del Real Valladolid] que saque una tirada especial», apunta Erik Urano con una sonrisa.

La extensión de la idea de 'Valladolor' causó algunas polémicas, acentuadas tras la publicación de un reportaje sobre el rapero vallisoletano en El Norte el pasado mes de mayo. «Hablo de Valladolor con todo el cariño del mundo y casi con una idea climática: el ambiente hostil, el frío invernal y el calor veraniego. También porque es una ciduad que no ofrece mucha oportunidades y no hay más que ver cómo la gente abre comercios y los cierra en poco tiempo. En el caso de aquella entrevista, mucha gente no pasó del titular. Vieron 'Valladolor' y se ofendieron por un sentimiento nacionalista paleto que ahora está mucho más acusado. Ni masticaron ni metabolizaron la frase y cuando vieron que se trataba de un rapero supongo que se creó cierto prejuicio. Pero la reacción reforzó el concepto de 'Valladolor' y recuerdo que un señor escribió que esos comentarios justificaban mi idea de ciudad a veces hostil. Luego, miré algunos de esos perfiles críticos para ver lo que escribían y... ¡es que casi me veo en la necesidad de que esa peña se ofenda!».

En 'Carl Sagan Bars', el cuarto tema, la admiración por al astrónomo estadounidense queda patente desde el título. Hay «luces de UFO y sombras de Carl Sagan» distorsionadas, retazos de una conversación entre el propio Sagan, Stephen Hawking y Arthur C. Clarke (disponible en YouTube bajo el título 'Dios, el Universo y todo lo demás') y la inevitable constatación del paso del tiempo. «Muere todo con lo crecí», canta Erik.

«Tengo 31 años y supongo que estoy en ese punto de inflexión», analiza. «Desaparece lo poco que quedaba de la adolescencia y experimentas la pérdida. Actores, músicos... incluso el peluquero al que he ido toda mi vida ha muerto hace poco», desliza. El productor de 'Carl Sagan Bars' es el vallisoletano Edu Omega, en un tema que también estimula todas las sinapsis cerebrales.

Portada de 'Balaclava', obra de SAN
Portada de 'Balaclava', obra de SAN

En 'Capsule', el corte que cierra el disco, aparece la propuesta más musicalmente vanguardista de este trabajo, con los miedos de Erik Urano haciendo 'loopings' y un diablo que se debilita si se le muestra fortaleza. «No es rock progresivo, pero hay un componente psicodélico. La parte musical del final es brutal. Me viene a la cabeza '2001, una odisea del espacio', cuando empieza a surcar las dimensiones, entre bandas de colores. Este tema es de Lost Twin, un productor de Sevilla con el que he trabajado muchos años».

Los 16 minutos del disco son engañosos. Como reflejó la película 'Interstellar', el tiempo puede estirarse y la densidad de este trabajo ofrece una sensación de dilatación gravitacional, amplificada por las múltiples imágenes que contiene. Con cada audición aparecen nuevos matices y 'Balaclava', compuesto casi «a nivel subatómico», pide una escucha en bucle.