Erik Urano, el rapero galáctico de Laguna que triunfa lejos de 'Valladolor'

Erik Urano posa junto a unos grafitis en Valladolid./Gabriel Villamil
Erik Urano posa junto a unos grafitis en Valladolid. / Gabriel Villamil

El cantante y compositor de hip-hop vuelve a reunirse con el productor Zar1 en el single 'Flex (O3)', después de brillar con sendos discos en 2011 y 2014

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Erik Urano escupe ozono en 'Flex (O3)', un single que le devuelve al primer plano de la actualidad musical. El rapero de Laguna de Duero aparece de nuevo junto al productor Zar1, en un trabajo que no pasa inadvertido. La prensa especializada celebra la publicación porque Erik Urano y Zar1 estallaron como una supernova en 2011 con Energía Libre, un disco colmado de elogios, y continuaron por la senda de la creatividad con Cosmonáutica, en 2014, recibido también con gran entusiasmo. Pero, desde entonces, Erik Urano (o su álter ego Flat Erik) solo ha dejado pequeñas grageas en forma de singles y maxis que permiten paliar la espera de un 'larga duración' que se hace de rogar. L.E.D.S., el tercer disco en camino, se quedó varado en el estudio mientras brotaban proyectos paralelos.

«Estoy haciendo música en un estado mental más cercano al 'grime', un tipo de rap del Reino Unido más oscuro, más electrónico. Tempos más rápidos y, a la hora de escribir, simplificando la forma y amplificando el contenido», explica Erik Urano. En realidad, esa estética umbría, con mucha carga lírica, le encaja como un guante a un tipo que siempre ha sentido inquietudes más allá del hip-hop convencional. «Cuando sacamos Energía Libre, en 2011, había muy poca gente que hiciese un rap tan mezclado con música electrónica. Se nos veía como 'rara avis', pero lo cierto es que caló bastante. Tuvimos más repercusión a nivel nacional que local. De hecho, aquí nos costó mucho porque no podíamos hacer directos. Concidieron esas épocas oscuras en las que apenas se podía actuar en Valladolid», explica Erik Urano, en referencia a la prohibición municipal para tocar en la mayoría de los locales pucelanos.

Las letras rebosantes de contenido y con referencias de todo tipo (culturales, sociales, locales, personales, internacionales, espaciales...) obligan a una escucha atenta y estimulan directamente la materia gris del receptor. En ese magma bullente de ideas aparece, de forma cíclica, el concepto de 'Valladolor' (el drama) y, en su último trabajo, brota una nueva referencia: 'Valladotroit'. «Mi relación con Valladolid es de amor-odio. Yo vivo en Laguna, pero paso el día en Valladolid. No es una ciudad fácil, no es acogedora, no te da salidas. La primera vez que oímos lo de 'Valladolor' fue hace mazo de años a Snap, un 'rapper' mítico que también pintaba. Y luego está 'Valladotroit', que es más del último tema. Antes escuchábamos mucho rap que se hacía en Detroit, como el de J Dilla. Y siempre hemos encontrado paralelismos entre las dos ciudades: lugares austeros, duros, industriales... Y ambas han dependido de la industria del automóvil: aquí está la Fasa y allí se ubicó General Motors», subraya Erik Urano.

Los orígenes del 'grime' lagunero se gestan al final de la década de los noventa. Zar1 contaba con un programa de rap en Radio Laguna al filo del cambio de milenio y Erik contactó rápidamente con él. Los dos ya conocían porque estudiaban en el mismo colegio: el Miguel Hernández, en Torrelago.

El productor Zar1 (izquierda) y Erik Urano, en Valladolid (o 'Valladolor').
El productor Zar1 (izquierda) y Erik Urano, en Valladolid (o 'Valladolor'). / Arturo Posada

Erik Urano o Flat Erik son los nombres artísticos de Erik Martín (Valladolid, 1986). Debajo del productor Zar1 está Daniel Carranza (Móstoles, 1986), que encontró su 'tag' ensayando firmas como grafitero en Laguna, adonde llegó con 15 meses de vida. Los dos se juntaron por primera vez en el grupo Hache Cuadrado Collective, tomado directamente del seminal programa radiofónico. Subversos y Urano Players fueron las siguientes formaciones en las que trabajaron juntos, hasta que el proceso de destilado final los juntó como dúo. «Era la época de MySpace y había gente haciendo cosas interesantes. Se formó una especie de subescena más 'underground'. [Urano Players] tuvo cierta repercusión y ese fue el caldo de cultivo», apunta Zar1.

Energía Libre estalló en el rap español con la fuerza del 'Big bang' y 'Cosmonáutica' amplificó el eco del hip-hop vallisoletano. «Aquí las letras ya se densifican No dejan de ser una expresión de la información que obtengo, de las pelis que veo, la música que escucho, los pintores que me molan... Hago un análisis del entorno. Son las cosas que tengo ahí, gravitando en la cabeza. Alguien puede escucharlas, encontrar una referencia que le guste y empezar a conectar», dice Erik Urano, quien considera que el rap en España ha sido, en muchas ocasiones, «un poco vacío» («meta-rap», a juicio de Zar 1)

«Siempre hemos hecho el mismo proceso: yo hago la música en casa y le mando lo que veo que le pega. Erik escribe sobre ello», añade Zar.

El panorama de la música en España ha cambiado poco, a juicio de los dos músicos. «Es igual de casposa y rancia desde hace muchísimos años», opina Erik Urano. «Cambian las plataformas y los medios, pero no veo nada nuevo. Hay más posiblidades que nunca, pero los algoritmos te cierran más todavía», apunta Zar1, al que secunda Erik: «Parece que eres libre porque tienes todo el catálogo de Spotify, pero acabas escuchando lo que te mandan escuchar. En cualquier caso, los chavales que han crecido en esta posmodernidad de múltiples referencias pueden aprovecharlo si desarrollan bien toda esa potencia».

Para Erik Urano, la única sacudida que se aprecia en la música española viene precisamente del rap, un estilo que siempre ha encontrado cauces para derribas diques. «Te remontas a 10 o 15 años y todo el mundo conocía a Violadores del Verso, aunque no sonasen en la radio. Es una música que se ha pisado desde arriba, pero ha hervido tanto que, al final, se ha quitado la tapa de la olla. Ahora los chavales escuchan a C. Tangana y tal vez lo hagan en Los 40. No lo han podido parar y lo moldean para que no resulte muy molesto. Pero aun así, yo lo veo positivo», indica Erik Urano.

Las condenas judiciales a raperos como Valtonyc o Pablo Hasel, y la restricción de libertades en la época actual, preocupan a los dos músicos. «Aunque yo dijera muchas barbaridades, no creo que trascendieran demasiado. Pero ahora que molesta todo, creo que hay que exagerar el discurso, agitarlo. Lo importante es no acojonarse», dice Erik. «El arte es arte, la música es música y la sátira es sátira. Si en una película aparece un hombre matando a una mujer, la película no tiene por qué ser machista y simplemente puede estar reflejando una situación», añade.

Más allá de la música, Erik trabaja en el colegio de educación especial San Juan de Dios, como auxiliar educativo, y Zar es un diseñador gráfico 'freelance'. Los dos andan enfrascados en proyectos paralelos. El fecundo Erik Urano desvela que tiene «temas para enterrar alguien» a la espera de ser grabados y que publicará como Flat Erik. Zar1 está con Coldchain, junto a la vocalista Susana, también de Valladolid. En el planeta rap todo el mundo se pregunta qué pasará con el disco L.E.D.S., del que se anticipó el single y videoclip 'Ω I W' a finales de 2015. «Está muy parado», contesta Erik Urano. «Es probable que no salga. Haremos más cosas juntos, pero ese disco no. Se ha convertido casi en una leyenda urbana».

 

Fotos

Vídeos