Bustamante: «Estamos ávidos de héroes sin capa»

David Bustamante./@Instagram
David Bustamante. / @Instagram

El cantante presenta su último disco el viernes en el Auditorio Miguel Delibes

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRA Valladolid

Hace dieciocho años, la primera edición de Operación Triunfo ponía en el punto de mira de la industria musical la oportunidad de dotar al pop español de una batería nueva de nombres ya reconocidos por el público gracias al concurso, del cual salió una representante a Eurovisión (Rosa López) y emergieron las carreras de varios talentos que, con desigual suerte, han terminado posicionándose en el panorama nacional discográfico. De todos ellos, uno de los mejor parados ha sido David Bustamante (1982, San Vicente de la Barquera), que a lo largo de estas dos décadas ha dado vida a diez álbumes de estudio, el último 'Héroes en tiempos de guerra', una colección que comprende baladas, funk, pop, bachata y más géneros que se presenta este viernes 26 en el Auditorio Miguel Delibes, dentro de la gira que el intérprete está llevando a cabo por todo el territorio nacional.

«Será una puesta en escena potente de sonido y luces brutal», augura el cantante, que ha definido en numerosas ocasiones este trabajo como el mejor de toda su carrera: «La música es mezclar géneros, y estoy en contra de las etiquetas que limitan y no dejan investigar, así que al final toda esta variedad de estilos me ha exigido interpretarlos con todos sus matices, sus ritmos y sus tiempos». Acepta el reto con entusiasmo: «Siempre me ha cargado las pilas y me han gustado los desafíos, me permiten ser yo mismo encima del escenario». No teme a la dispersión tampoco el músico: «Hay un punto de conexión en toda esta gama, que es mi voz y mi forma de interpretarlas, no es tan descabellado pensar que mi estilo y mi manera de cantar sean dos de los más reconocibles para el público».

Acompañado de guitarra, piano, batería y bajo, Bustamante se admite como una parte en un gran engranaje donde funcionan las sinergias entre los músicos. Y no solo a nivel performativo: también en la composición de las canciones, que en este álbum alternan la autoría propia con temas escritos por Luis Fonsi, Claudia Brant o Paty Cantú: «Las melodías que se llevan dentro son más cercanas, han nacido de uno mismo», confiesa. «Pero también consigo empatizar bien con las otras, las siento como mías... Me da penas no haberlas escrito yo». Rodearse de amigos, al margen de gustos similares, de que las cosas estén mejor hechas o de que las voces sean buenas, es lo más esencial para Bustamante si se quiere aprender: «Lo fundamental es que sean gente buena», sostuvo.

David Bustamante también ha valorado el estado de salud del pop en España como bueno: «No somos localistas, aceptamos y absorbemos muchos estilos, de todo se aprende y de todo se impregna uno». Con respecto al papel de los amantes de la música, sí que advierte que a la gente «le cuesta comprar los discos porque ve más fácil descargarlos, pero la música no solo no es cara, sino que es más rentable: una película la compras y la ves una vez, pero a un disco puedes recurrir durante toda la vida». En ese sentido echa en falta la conciencia del consumidor medio, el cual, a juicio del cantante, no es consciente de la relevancia que ostenta la música: «Endulza la vida y los momentos, en una cena impide que se den silencios incómodos y fríos». Tanto en su aspecto más social como en su carácter más intimista: la música, eventualmente, puede resultar imprescindible.

Responsabilidad

No cabe duda, para el intérprete, que como reza su disco, «vivimos en tiempos de guerra y estamos ávidos de héroes sin capa, de los de verdad». Bustamante es, con todo, optimista, y confía que tras los debates políticos «algo de lo que se nos diga es verdad, arregle este embrollo y desaparezcan las corrupciones, robos, abusos, enchufes y más cosas que siguen por ahí».

El cantante no es ajeno, tampoco, a la responsabilidad que debe asumir en estos asuntos quienes conforman la parte más visible de la esfera musical: «Tenemos que ser muy conscientes tanto de lo que decimos como de lo que hacemos, dar la mejor imagen posible por la gente que tenemos pendiente de nosotros». En ese sentido, no se muerde la lengua al deplorar a aquellos «otros estilos de prensa que intentan fastidiar continuamente por rellenar minutos de espacio televisivo». Bustamante ostenta quedarse con los valores: «Tenemos también la responsabilidad, como todo ser humano, de ser buenas personas, de hacer lo que nos enseñaron nuestros padres y generar a nuestro entorno buen sabor de boca, compartir buenos momentos y ser amables».

Y estos gestos, advierte con tristeza el cantante, se están perdiendo: «Trato de reeducar a mi entorno, que la gente se mire y se salude. Es algo que desaparece, sobre todo en las grandes ciudades porque las zonas rurales o en mi San Vicente aún persiste».

En su última nota positiva, Bustamante tampoco escatima elogios hacia Operación Triunfo y su 'reboot' generacional, todo un logro que le lleva a firmar con Ana Guerra una de sus canciones ('Desde que te vi'). «Creo que buena parte de su éxito pasa porque han rescatado los estilos musicales que lo caracterizaban cuando estábamos nosotros, en aquella primera edición de 2001», recuerda el responsable de éxitos como 'No soy un Superman', 'A contracorriente' o 'Dos hombres y un destino'. «Esos ritmos latinos, el pop en español...». Parecen claves para un éxito que, más allá de un certamen televisivo que se alargue unos cuantos meses, pueda perdurar a lo largo de, como mínimo, unos dieciocho años.