3.600 escolares ponen música y voz a Brossa en la novena edición de Cantania

Alumnos de los primeros 16 colegios de Castilla y León que inauguraron ayer los siete conciertos de la cantata 'A de Brossa'. /Henar Sastre
Alumnos de los primeros 16 colegios de Castilla y León que inauguraron ayer los siete conciertos de la cantata 'A de Brossa'. / Henar Sastre

La cantata de Eduard Iniesta celebra el centenario del poeta catalán

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Palabras, magia, bombines, antifaces, juegos, metáforas, fueron ingredientes de la vida de Joan Brossa el poeta al que está dedicada la cantata que este año interpretarán unos 60.000 escolares de toda España y alguna ciudad portuguesa dentro del programa Cantania. Ayer comenzó el primer concierto de los siete que acogerá el auditorio Miguel Delibes, por cuyo escenario grande pasarán unos 3.600 alumnos de Castilla y León.

La música de 'A de Brossa' es Eduard Iniesta (Barcelona, 1968), compositor y guitarrista. Ocho instrumentos, una directora y un regidor aglutinaron las más de quinientas voces que inauguraron la exposición de un trabajo que comenzó en noviembre. Articulada en torno a poemas de Brossa y de Miquel Desclot, la obra confronta a dos jóvenes, una 'con mirada poética' y otra 'sin' –Laura Cano Pérez y Laura Magdaleno de la Fuente– que hilvanan la obra del poeta con el personaje. Una pena que el sonido no estuviera muy equilibrado –todos los instrumentos estaban amplificados– y prácticamente la primera mitad de la cantata fue difícil de seguir ya que tapaban las voces de las protagonistas, llegándose a acoplar en algún momento.

Los coralistas, con camisetas rojas, respondieron musicalmente a Verónica Rioja, quien ocupa el podio esta semana, y a Ignasi Tomás, en la dirección escénica. Su primera intervención fue una canción con los números, luego otra con las letras, más juegos de palabras hasta llegar a la que permitió un lucimiento mayor de los coros, la de las metáforas sobre el jardín de la reina. Casi se acerca la partitura a un canon. Así como la música instrumental está tejida delicadamente, con diferentes texturas y estilos, y las canciones de las solistas abren el hambre de saber más del compositor, no ocurre lo mismo con la parte coral que resulta una apuesta demasiado básica quizá determinada por priorizar la cantidad de voces.

La cantata defiende la mirada poética, cercana a la locura dicen, de Brossa, quien con unas lentes de papel cambiaba su mirada sobre el mundo. «La A es la puerta del alfabeto, la entrada a la literatura», cantaron. Cantania es la primera puerta a la música para muchos de esos chavales y centenares de familias se estrenan en el auditorio con esa cita. Ahí radica, como dijo Silvia Carretero, uno de los objetivos de esta iniciativa del área socioeducativa, que todos disfruten con la música. Los aplausos así lo ratificaron.

Programa que crece en número de conciertos año a año, de nuevo se trata de una producción del L'Auditori que da a conocer a los compositores de su radio de acción. El Miguel Delibes debiera ambicionar ya producciones propias en este campo. Sin ir más lejos, Brossa fue amigo de otro poeta visual cercano, un tal Francisco Pino.