«La guitarra es el instrumento más popular, está en todos los estilos»

Pablo Sáinz Villegas, con su guitarra. /
Pablo Sáinz Villegas, con su guitarra.

guitarrista, actuará esta semana con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, en un programa que sigue las raíces folclóricas nacionales, las checas y las húngaras

VICTORIA M. NIÑOVALLADOLID

Será el solista de la obra española más internacional que además ha sido su carta de presentación desde que debutará en Nueva York a las órdenes de Frühbeck de Burgos, el 'Concierto de Aranjuez' de Joaquín Rodrigo. Pablo Villegas (La Rioja, 1977) lleva doce años viviendo en la ciudad de los rascacielos con sus dos guitarras profesionales. Ahora continúa con la maleta pero saliendo desde España.

Toca esta semana con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, en un programa que sigue las raíces folclóricas nacionales, las checas y las húngaras. Para Villegas «tocar es un acto de generosidad, es compartir una experiencia con el público. Creo que la música puede ser una herramienta para el cambio social».

Concierto

cita

Orquesta Sinfónica de Castilla y León, _dirigida por Clemens Schuldt. Solista, Pablo Sáinz Villegas, guitarra.

Programa: Romanian concerto, de Ligeti, Concierto de Aranjuez, de J. Rodrigo, Obertura y danzas de la ópea La novia vendida, de Smetana, y Danzas de Galanta, de Kodály.

Jueves y sábado. 20:00 h. Auditorio Miguel Delibes. Entradas de 6 a 27 euros.

A pesar de que la obra de Rodrigo es una constante en su agenda, no conoce la repetición. «Cada concierto me exige plena concentración y compromiso. Más allá de lo técnico, está lo emocional, buscar la forma de conectar, de implicar al público para que participe de tu emoción. La misión del músico es ofrecerse al público. Cada vez es única porque hay muchos factores distintos, la orquesta, el público, el director, la acústica del auditorio».

Hablando de la obra, Villegas se transmuta en Rodrigo, cita sus palabras como si ya fuera suyas a base de interiorizarlas. «Este concierto representa la raza musical española, por un lado los motivos folclóricos y por otro la influencia flamenca. Une dos fuerzas diametralmente opuestas: el flamenco, que está pegado al suelo, se baila hacia abajo, zapateando. Sin embargo el folclore se baila hacia arriba, saltando, con los brazos en alto, pensemos en las jotas. En la música de Rodrigo, de Falla, Albéniz, Granados están presentes ambas fuerzas».

Villegas considera que «Rodrigo las maneja magistralmente. En este concierto hay un primer movimiento que es una bulería flamenca y un tercero galante, con ritmo totalmente folclórico. En medio un segundo dramático, la expresión de la pérdida de un hijo por un aborto de su mujer. Ese dolor es en palabras de Rodrigo una conversación con Dios en el que le transmite su frustración y la pregunta ¿por qué te lo has llevado? Al final de la cadencia de la orquesta, hay tres notas que son la aceptación. Es una historia que conecta con cualquier ser humano».

Esta temporada alterna a Rodrigo con Tomás Marco. «Estoy tocando el 'Concierto del agua', pero no lo compuso para mí. Sí me escribió el 'Concerto de Córdoba' que estrené en 2012. Disfruto con la música contemporánea y mi carrera busca un equilibrio entre el repertorio tradicional y la nueva creación». Si habla de la guitarra, Pablo cambia el tono. Solemne la describe como «uno de los pocos instrumentos vinculados en exclusiva a una cultura y un país que e s España. Es único y autóctono y se ha convertido en un instrumento para desarrollar en muchos tipos de música. Es el más popular del mundo. La guitarra tiene la capacidad de unir pueblos, me emociona como concepto. Quizá sea el momento de reivindicar el poder de la guitarra clásica por lo que representa en el mundo, ya que en ocasiones se la ha infravalorado».