La vida y familia de Pilar de Valderrama, en 'Guiomar, antes y después de Machado'

La escritora Pilar de Valderrama. / Archivo familiar

Las salas de Pimentel y del Zorrilla inauguran este jueves una exposición sobre el amor del poeta sevillano, su correspondencia con Jorge Guillén y su vinculación con el teatro

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Si Leonor y Soria fueron los primeros amores castellanos de Antonio Machado, Guiomar y Segovia fueron los siguientes. A esta segunda, a Pilar de Valderrama dedica la Diputación de Valladolid una exposición que inaugura este jueves en sus dos sedes, la sala del Palacio de Pimentel y la del Teatro Zorrilla.

Alicia Viladomat, su nieta, es la comisaria de una muestra que gira en torno a los archivos familiares y que saca a la luz material inédito, como la correspondencia con Jorge Guillén. «La exposición gira en torno a Guiomar y a su familia, en la que casi todos los miembros son importantes en distintas disciplinas artísticas durante la segunda mitad del siglo XX; en concreto en literatura, escenografía, pintura y teatro», explica la responsable. Para cuando Pilar (1889-1979) y Machado comienzan a cartearse, ella ya está casada con Rafael Martínez Romarate, un ingeniero industrial especializado en luminotecnia teatral.

«Había aprendido la técnica de Fortuny (sistema o cúpula Fortuny), de iluminación indirecta. En la planta baja de su casa del Paseo del pintor Rosales montaron una embocadura y un teatro de cámara –uno de los más importantes de Madrid junto con el de los Baroja y el de los Fontalba– que llamaron Teatro Fantasio. Ellos hacían el atrezzo, las escenografías, los hijos eran los actores. Debutaron con 'El príncipe que todo lo aprendió en los libros', de Jacinto Benavente, que estuvo en esa representación», explica Alicia Viladomat antes de abrir la sala de Pimentel que recogerá la historia de la familia Martínez Romarate y la renovación de la escena española. «Luego fueron una compañía itinerante que viajó por todas las provincias españolas, hasta llegar a los Jerónimos de Lisboa con el repertorio del Siglo de Oro».

El secreto compartido

Luego siguieron trabajando con Luis Escobar, fundador del Teatro Nacional, que acaba recalando en el María Guerrero donde estuvieron ocho temporadas. «De todo eso hay fotografías en la muestra. Mi madre también era actriz y conoce en el teatro a mi padre, Darío Viladomat. Fue el mejor pintor de panes de España, también muy conocido por el 'Cristo de los Cardos', un crucificado que en vez de estar atado a la cruz con clavos, lo está con cardos. Traemos varios cuadros de panes y de las espigadoras, ya que en Valladolid está en Museo del Pan».

Mientras Pimentel recogerá la vida teatral y pictórica de la familia, la literaria se concentrará en el Teatro Zorrilla. «Las cartas de Machado a mi abuela están en la Biblioteca Nacional y la relación, el amor sublime está claro. Ellos crearon un 'tercer mundo' en el que se encontraban». Pilar de Valderrama se refugió en Segovia tras la confesión de una infidelidad de su marido en 1928 y en esa primavera cenó conAntonio Machado, profesor en esa ciudad. A partir de entonces hay una larga correspondencia y encuentros casi semanales en Madrid, hasta que la familia de ella se traslada a Lisboa al comienzo de la guerra. Íntima de Concha Espina, contertulia del Lyceum Club junto a María de Maeztu, Carmen Baroja, Victoria Kent o Clara Campoamor, Pilar escribe también poesía, algún libro se lo recomienda Machado a Unamuno. En 1929, el poeta publica 'Canciones a Guiomar'. «En 1936 se ven por última vez. La familia estará un año en Portugal y luego volverán a Palencia, de donde procedía mi abuelo ya que su casa del Paseo Rosales había sido bombardeada».

Será Concha Espina quien dé a conocer la relación de su amiga con el autor de 'Campos de Castilla' en su libro 'De Antonio Machado a su grande y secreto amor' (1950) y a la muerte de Pilar de Valderrama, en 1981 se publica su libro 'Sí, soy Guiomar. Memorias de mi vida'.

La relación epistolar con Jorge Guillén comienza en 1954, quien dice de ella; «esta criatura, muy sensible, gozará y sufrirá intensamente durante su larga existencia».

«Exponemos tres cartas entre ellos. A él le habla de su 'mayor deseo', que es el de 'el silencio total, pero, por si alguien lo rompiera –lo que mucho me temo– querría dejar bien clara la verdad. Por la verdad misma, por Dios y por la Poesía'».

Guiomar da nombre a la estación del AVE en Segovia, recuerdo del tiempo de Machado en dicha ciudad y de este amor de madurez.

Parelela a la exposición, el 28 de marzo se celebrará un recital poético con versos de Jorge Guillén y de Pilar de Valderrama.