La segunda librería más antigua de Castilla y León escribe el final de su historia

Luis González, propietario de Semuret, coloca algunos tomos en los estantes de su librería. /Mariam. A. Montesinos
Luis González, propietario de Semuret, coloca algunos tomos en los estantes de su librería. / Mariam. A. Montesinos

Semuret, entre las diez más longevas del país con sus 118 años, se traspasa tras ser referencia cultural de Zamora

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZZamora

Todos los libros tienen un final, pero nadie en Zamora pensaba que la librería más antigua de la ciudad también lo tendría. Semuret, con 118 años de historia, ocupa el segundo puesto entre las librerías más longevas de Castilla y León -detrás de la burgalesa Hijos de Santiago Rodríguez, fundada en 1850 y considerada la decana de España- y se sitúa entre las diez más antiguas de todo el país. Hace unos días, la librería y editorial anunciaba su traspaso a través de su página de Facebook. Desde entonces,, está desbordado por las llamadas y mensajes que ha recibido de clientes y escritores.

Hace 118 años su abuelo Jacinto González Justel fundó la librería Religiosa en el número 21 de la calle Ramos Carrión de Zamora, en el casco histórico de la ciudad. En 1993, la librería familiar pasó a llamarse Semuret, que era el nombre que utilizaban los árabes para denominar a Zamora y cuyo significado era ciudad de las turquesas o ciudad rodeada de árboles. Luis González buscaba un nombre especial y fue el historiador Florián Ferrero quien le descubrió este término que aparecía en la obra de Fernández Duro sobre la historia de Zamora. A Luis González el término le pareció muy bonito, digno del ambiente romántico y del encanto que desprende una librería con mobiliario de madera tallada, baldosas cerámicas de época y estanterías repletas de libros.

Situada en un lugar de mucho tránsito, está especializada en temas de Zamora y de Castilla y León. Es también una librería universitaria, distribuidora oficial de la Diputación Provincial de Zamora y del Instituto de Estudios Zamoranos (IES) Florián de Ocampo. Como editorial ha publicado unos 150 libros, el 80% de ellos de temas locales, principalmente de historia, arte, etnografía y cultura tradicional zamorana. «Estamos muy satisfechos porque hay montones de libros que si no los hubiéramos publicado nosotros, no habrían salido a la luz».

«Toda mi vida lo que he hecho ha sido trabajar e intentar hacerlo bien, nada más» Luis González, propietario de Semuret

Durante los 50 años que Luis González ha estado al frente de la librería, una andadura que ahora quiere que continúe en manos de otra persona, ha recibido reconocimientos como el sello de calidad Librería de Referencia Cultural de Castilla y León, que concede la Junta; el premio 100 años de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Zamora y el premio Mercurio, que este mismo organismo otorga a comerciantes destacados.

«Toda mi vida lo que he hecho ha sido trabajar e intentar hacerlo bien, nada más», afirma Luis González, cuyo objetivo todos estos años ha sido llevar la librería familiar con mucho cariño y con un trato y una atención muy personal. Librero de referencia, ojea todas las publicaciones que recibe, conversa con los autores y recomienda títulos a los lectores. Hombre amante del campo y de la naturaleza que ha dedicado 50 años de su vida a la librería, quiere tener tiempo para leer, colocar, ordenar y clasificar cantidad de libros que le esperan en su biblioteca personal. Puede decirse que su casa es la casa de un librero. Toda ella está vertebrada en torno a esa estancia llena de ejemplares.

«El tiempo pasa, los años van pesando…», explica sobre la decisión de traspasar Semuret, que ya se venía fraguando desde hace unos años. Su deseo es encontrar a una persona que continúe con el espíritu que ha tenido hasta ahora el establecimiento. «Esta es una librería que, aunque tiene un fondo universal, es principalmente local y ha atendido a todos los autores zamoranos y castellanos y leoneses. Les hemos dado siempre una preferencia, les hemos intentado lanzar a toda España a través de la editorial y siempre hemos apoyado a la cultura y al libro», destaca.

Llamadas de Alemania

Han recibido llamadas incluso desde Madrid, Alemania e Inglaterra de personas interesadas en el traspaso de un negocio que tiene mucho arraigo en Zamora, pero no se conforman con cualquiera. «Si consiguiéramos que alguien continuara con la gestión de la librería y además dedicara ese cariño que nosotros le hemos dedicado, sería la mayor maravilla del mundo», confiesa Luis González sobre el espíritu de atención a los clientes que siempre les ha movido. Es ese espíritu por el que se han dedicado a buscar y localizar libros difíciles de encontrar, a ayudar a personas que han hecho tesis o trabajos de investigación e incluso a facilitar información turística. «Éramos un poco la librería de los libros olvidados. Hemos buscado los libros más raros que te puedas imaginar y, con tiempo, hemos conseguido cosas increíbles. Ver que el cliente te lo agradece y te sonríe, te llena de satisfacción», afirma.

Cuando llegue ese día, ¿echará de menos la librería? «Quiero pensar que no, pero cada vez me está pesando más. Me da mucha pena y mucho miedo el día que me desconecten. No se si voy a seguir vivo o voy a tener tantas ganas de librería que a lo mejor monto otra», bromea el librero zamorano mientras escribe sus últimos capítulos al frente de una librería histórica.

 

Fotos

Vídeos