Santiago Lorenzo: «Mi sufrimiento me causa comicidad»

El escritor Santiago Lorenzo. /Cecilia Díaz
El escritor Santiago Lorenzo. / Cecilia Díaz

en la librería Oletvm de Valladolid

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Dice escribir sin plan, encontrándose con personajes a los que acaba cogiendo cariño y a quienes otorga las mismas licencias que se procura a sí mismo. Santiago Lorenzo, antaño cineasta, presentó ayer en la librería Oletvum su última novela, 'Los asquerosos' (Blackie Books), en la ciudad donde creció, Valladolid.

'Los asquerosos' cuenta la historia de Manuel, un joven que se ve obligado a huir por un suceso luctuoso a un pueblo despoblado. El ocupa iniciará así un proceso de «austeridad elegida», frente a la «austeridad obligada por la crisis» a la que estaba obligada en Madrid. Santiago Lorenzo ha vivido casi tres décadas en la gran urbe, «en la que hice una vida muy madrileña, me impliqué mucho. Quizá por eso todas mis novelas transcurren allí. Allí era donde uno podía vivir de la publicidad o las tonterías de los estrenos. Adoro es 'poblachón manchego', como le llamaba Baroja. Pero llegó un momento de mi vida en que preferí irme. Y vivo en un pueblo de 16 habitantes, toda una megalópolis si se compara con la situación de Manuel».

La adaptación del protagonista al medio, la clandestina manera en que recibe avituallamiento y el proceso de desapego material ocupan la primera mitad de la novela. En la segunda, la comparación con los nuevos vecinos domingueros y el fin de la arcadia feliz devienen en el azaroso desenlace.

«Me gustan las historias en las que ocurren muchas cosas, me pasa con las películas, los chistes o los cuentos. Así da al impresión de que todo cambia, como en la vida real que todo está en constante cambio», sostiene Lorenzo, para quien hay dos clases de cineastas, «los que cuentan lo que les pasa y los que cuentan lo que les gustaría que les ocurriese. Por ejemplo, Hitchcock, es de los segundos» y haciendo cesura para separarse de quien para él es «dios» (el director británico), afirma que «yo soy de los que cuento lo que veo».

Deudor de Don Benito

Aunque ya apenas recurre a citas cinematográficas. «No tengo intención de volver al cine, es un arte al que no le hace falta mi aportación. Lo dejé por encontronazos con los productores y porque estaba harto de esperar a poder rodar lo que quería contar. En cambio en el mundo de la literatura y con una editorial como Blackie Books todo han sido facilidades. Mi única ambición era tener un control aceptable de la obra, eso no era posible en el cine».

Y el director de 'Mamá es boba' trasladó al papel su sentir humoroso, su ironía estilizada hasta la sátira. «Desde crío cuando me pasaba algo poco grato había una primera fase de pasarlo mal y una segunda que me provocaba carcajadas. Mi sufrimiento siempre me ha causado comicidad. Visto desde fuera, me pasan cosas feas que independientemente e que tengan o no solución, me veo lidiando con ellas y me procuran una oportunidad de reírme de mi mismo. Veo al Santi Lorenzo gracioso, como el ratón que busca salida en el laboratorio. Yeso se contagia a los personajes», explica quien cita a Benito Pérez Galdós o al 'Lazarillo' como autor y obra de culto. «De mis contemporáneos no doy nombres pero hay gente escribiendo cosas magníficas».

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