'Papel y tinta', la pasión de una mujer... por el periodismo

María Reig./@paconavarrofoto
María Reig. / @paconavarrofoto

María Reig presentará su ópera prima en Salamanca y Valladolid

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRA Valladolid

Cuando María Reig se topó, en 2015, con una de las biografías escritas por su tatarabuelo, libretista de zarzuela y periodista a comienzos del pasado siglo, se preguntó qué hubiera pasado si ella, como periodista y mujer, hubiese nacido en aquellos años. Con esa premisa se lanzó a investigar, a fabular, a volcar, a corregir y a reescribir, hasta que a finales de 2017 terminó el primer borrador de lo que hoy es 'Papel y tinta' (Random House, 2019), una crónica de un momento y una época muy concretos de España, pero también una novela de amor, protagonizada por una mujer... de amor a dos hombres y, más pasionalmente, de amor a una profesión: al periodismo. La novela se presenta este martes en Salamanca, en la librería Santos Ochoa, y el miércoles, en Oletvm en Valladolid.

Elisa Montero es la protagonista de esta historia, que para trabajar en el ficticio periódico 'El Demócrata' de Madrid se ve impelida a disfrazarse como un hombre. «Me parecía interesante, un reto como escritora, jugar con la posibilidad de crear un personaje que cuenta con dos caras, que va a comportarse de una manera en ciertas ocasiones y de otra forma en otras». Este juego también tiene mucho de crítica, advierte Reig, hacia esos convencionalismos sociales que limitaban a la mujer y ayudan a mostrar una realidad por dos ventanas... circunstancias que también constriñen a los hombres: «Hoy se está poniendo en cuestión y se está peleando, pero la novela habla también de aquellos hombres de cuya masculinidad se duda: tienes que fumar y beber y mostrarte duro, sin exhibir tus sentimientos».

Son dardos que no se quedan en la superficie, tampoco en el caso de la crítica a las opresiones femeninas, que saben a su vez ir más allá de exponer la imposibilidad de acceso al mundo laboral: «Que el culmen de la vida de una mujer no fuese ser madre era, entonces, impensable». Ahí se expone la autora a un riesgo en el que es fácil caer: distanciarse lo suficiente de su propia óptica feminista para construir a una heroína empatizable y, a la vez, verosímil como mujer de su época y entorno: «Fue muy difícil entrar en su mentalidad, para ello investigué sobre los casos de otras mujeres que se vieron en esta tesitura».

María Reig.
María Reig. / @paconavarrofoto

Al margen de un triángulo amoroso, compuesto por la heroína, su prometido Francisco y el francés Pascal, la verdadera pasión de la protagonista es hacia el periodismo, en el que trabaja sobre casos reales como el del sargento Basallo, del desastre de Annual; o el crimen del Expreso de Andalucía: «Al periodismo le debo la documentación, que me haya enseñado a investigar de dónde sacar los datos y contrastarlos; pero también estoy en deuda con él por haber aprendido a expresarme con mayor concreción y claridad, para que a quien me lea le lleguen mis palabras».

'Se buscan redactores'

Tras terminar aquel primer manuscrito de la novela, María Reig empezó a mandarlo, sin éxito, a diferentes editoriales. Ante las negativas y los silencios por respuesta, su vena periodística y, más concretamente, su talento cultivado en el máster de Dirección Corporativa de la EAE Business School, le hizo lanzarse a diseñar su propio plan de marketing y acciones comunicativas: «Si por la vía tradicional esto no funciona, quiero ver qué alternativas tengo», se dijo. Tras informarse de las distintas opciones, que incluían agencias o sellos de autoedición, Reig se lanzó a un 'crowdfunding', una campaña de micromecenazgo en el portal digital Verkami que, además, le permitió afinar mejor su público objetivo hacia aquellos internautas de habla hispana.

A partir de un vídeo de presentación de la novela, Reig preparó una campaña de captación de redactores para su periódico ficticio, 'El Demócrata'. «Estructurada bajo la excusa de que este medio ampliaba plantilla y buscaba todo tipo de colaboradores: aprendices, redactores, corresponsales, firmas estrella, subdirectores...». Siguiendo la lógica de la gradación de recompensas en estos proyectos, Reig diseñó los diferentes grados de aportación para captar a estos mecenas, desde menciones en el agradecimiento final hasta el obsequio de relatos inéditos propios, e incluyendo un paseo en Madrid a modo de ruta literaria, que siguiera los enclaves recogidos en la novela. A término de 'Papel y tinta' se consignan 134 personas contribuyentes de una campaña que se extendió desde el 21 de febrero hasta el 1 de abril, y que cosechó el objetivo base en veinticinco horas.

María Reig no tiene prisa en mirar al futuro, y sigue cómodamente instalada en este particular viaje al pasado: «Tengo ideas nuevas, pero por ahora me estoy centrando en 'Papel y tinta'», declaró. «Aún no es el momento, pero en cuanto el libro deje de necesitarme de esta manera tan continua, ya podré volcarme en otros proyectos».

De Carlos Ruiz Zafón a Dolores Redondo

Son varios los referentes literarios que afirma manejar María Reig: «Me gusta la tetralogía de Carlos Ruiz Zafón, tanto por su historia como por la manera que tiene de escribirlo», revela sobre el también barcelonés escritor. 'Papel y tinta' respira, entre otros nombres, el de su tocaya María Dueñas, de quien Reig confiesa a su vez haber leído 'El tiempo entre costuras'. Tampoco le hace ascos a Kate Morton, e incluso se considera fans de narrativas algo más alejadas como Khaled Hosseini (desde 'Cometas en el cielo' a 'Mil soles espléndidos') o Dolores Redondo ('Todo esto te daré'). «No tengo autores fetiche, pero sí que leo un poco de todo: me considero una lectora en descubrimiento que aún tiene mucho que encontrar para dejar de ir variando tanto». Su única línea roja pasa por el terror, tanto en novelas como en películas.