Pablo Garcinuño vertebra un libro de relatos en torno a la maldad

Pablo Garcinuño vertebra un libro de relatos en torno a la maldad
Pablo Garcinuño. El Norte

El periodista abulense presenta hoy 'Mala baba' en la Casa del Libro en Valladolid

JESÚS BOMBÍN

Una retahíla de personajes en las más dispares circunstancias, unidos todos ellos en torno a la maldad es el hilo con el que que el periodista Pablo Garcinuño (Ávila, 1981) ha enhebrado 18 historias en 'Mala baba' (Titanium) .

Autor de anteriores títulos de relatos –'Canguingos', 'Así no vamos a ninguna parte' y 'Diga 33'– publicados todos ellos en formato digital, se estrena ahora en papel con estos cuentos ligados por personajes y ambientes rurales en su mayor parte, en los que se desenvuelven mentes malvadas y resentidas con el mundo y quienes les rodean. «En mi último libro había cogido el tono al humor negro y quise experimentar en ese campo, profundizando en la idea de la maldad como algo cotidiano que todos llevamos dentro y tratamos de ocultar, sobre todo en las redes sociales, donde únicamente mostramos nuestro lado bonito», aduce.

Asegura el periodista abulense que con todos los personajes del libro puede el lector buscar identificaciones personales en la medida, dice, «en que todos somos capaces de ejercer la crueldad por envidia, supervivencia o placer», una práctica que extiende también al mundo infantil.

Tres años de trabajo le ha llevado construir esta trama de relatos con la que Garcinuño busca «llamar la atención del lector para que se sienta impactado». Sobre su inclinación por situar tramas en ambientes rurales, apunta que es en esos entornos donde persisten enquistados ciertos comportamientos dañinos que se reproducen de generación en generación. «Es un tema recurrente en mis relatos–apunta–, igual que narrar en primera persona, fruto de una cierta querencia por que los relatos se conviertan en monólogos internos del protagonista».

El narrador ha expuesto sus cuentos a un proceso de reescritura, dejando que el tiempo ofrezca nuevas perspectivas sobre el argumento inventado. «Además, sometí los textos a la opinión de cinco lectores, personas de confianza que me devolvieron el libro con sus impresiones y cambié algunas cosas, ha sido un trabajo de carpintería».

Por atractivo y complejidad, la construcción de personajes desde la maldad le ha resultado menos costosa que si hubiese trazado perfiles de seres bondadosos. «El personaje con actitudes perversas, practicante de la maldad, atrae más al lector y al televidente que el bueno. En él vemos reflejada esa parte de nuestra personalidad que tratamos de ocultar; cuando en una narración o en un filme aparece un personaje malvado, suele mostrar abiertamente y sin miedo esa faceta de su personalidad que la mayor parte de la gente tiende a mantener escondida», constata este entusiasta de un género corto que considera merecedor de mayor reconocimiento literario. «Mucha gente interpreta el cuento como un género menor, como el primer paso de un escritor hasta que se lanza a escribir una novela, y no es así; en otros países el cuento se valora más que en España, donde tenemos unos magníficos escritores de relatos».

Acompañado por el periodista Rubén Negro, presentará esta tarde a las 20:00 horas en La Casa del Libro en Valladolid el título con el que debuta en papel en lugar del formato digital en el que hasta ahora se había prodigado. «Todavía –asevera– hay mucha gente que no utiliza el libro electrónico, bien porque no dispone de él o porque le gusta el tacto del papel, agarrar el libro».