Carme Chaparro: «El amor y el odio mueven casi todo en la vida»

Carme Chaparro. Jotxo Cácers/
Carme Chaparro. Jotxo Cácers

Diserta hoy, miércoles, en la librería Oletvm sobre 'La química del odio', su segunda novela de género negro

JESÚS BOMBÍNValladolid

La inspectora jefa Ana Arén se incorpora a su puesto de trabajo en la Nochebuena de 2018, un mal día para regresar al departamento de homicidios haciéndose cargo del asesinato de la duquesa de Mediona en su mansión. Así recibe al lector 'La química del odio', segunda novela de Carme Chaparro, 21 años presentando informativos en Telecinco y en Cuatro. En 2017 se lanzó a la literatura con un estreno superventas, 'No soy un monstruo', una intriga policial de la que ahora publica su continuación, que presenta esta tarde a las 19:00 horas en la librería Oletvm de Valladolid. Mientras escribe entradillas para el telediario del mediodía, hace Carme Chaparro un alto para conversar sobre esta última trama en la que confluyen forenses, jueces, policías y víctimas de crímenes en una atmósfera trufada de reflexiones sobre el día a día de una comisaría, la vida oculta de una duquesa y las estrellas de la televisión.

–Se estrenó en la literatura con un éxito editorial y vuelve a la carga con una nueva entrega también en clave negra.

–No pensaba escribir una segunda novela, pero tras el éxito apabullante de 'No soy un monstruo' y ese final que dejó a los lectores en 'shock', me pedían saber qué pasaba con los personajes, qué hacían, y el verano pasado se me ocurrió una manera de empezarla con la frase 'De los asesinos se aprende que a trozos todo se transporta mejor'. Y cada vez que hay un asesinato, el capítulo empieza con esa frase. Así que comencé y me salió esta historia de la que no sabía quién iba a ser el asesino pero sí las motivaciones de muchos de los personajes. El amor y el odio son sentimientos que mueven casi todo en la vida. Me lancé a escribir aprovechando el mes de vacaciones y arañando horas al día, bajando el ordenador a la peluquería de la tele, mientras esperaba a mis hijas en el cole, llegaba una hora antes a la redacción para escribir un rato...

–¿En qué fuentes ha bebido para manejarse en técnicas forenses'

–Me he ido a la fuente que sabe, a la que está a pie de calle: con forenses, policías operativos que trabajan en la unidad de conducta criminal, con conservadoras del taller del Museo del Prado, con un director de prisiones, y con muchísima gente que muy generosamente me ha cedido su tiempo y conocimientos. Y una de mis principales fuentes ha sido una empresa con sede en Valladolid y Palencia, Sociograph, porque hay una parte de la trama en la que se habla de su tecnología para medir los sentimientos que tenemos y su cantidad.

–¿Cómo ha sido la experiencia de conocer historias de maldad?

–He tenido la inmensa suerte de no vivir de cerca episodios de maldad humana tan profunda, pero hablando con las psicólogas de la Policía Nacional que tratan con esos casos a diario e intentan comprenderlos para combatirlos, me contaron unas cosas terribles, que podrían quitar la fe en el ser humano como especie.

–¿Qué tiene la la novela negra para atraer a tantos lectores?

–Leo novela negra desde hace mucho tiempo y hay una especie de resurgir en televisión y en literatura donde se toca esta temática truculenta, turbia, quizás porque el hecho de ver un monstruo en los demás, asomarnos al alma oscura, nos sitúa al otro lado, como los buenos.

–¿Qué noticia le gustaría dar?

–Me encanta dar buenas noticias en temas referidos a la salud, porque al final es algo que nos afecta a todos, y cuando informamos sobre una mejora en cualquier ámbito sanitario, concerniente a una patología, siempre hay tantísima gente que te escribe o te cuenta cosas positivas... Es maravilloso comunicar un avance en esos temas.

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