Las armas para reconciliarnos con las metamáticas

Clara Grima, Santiago García Cremada, Inés Rodríguez y Alfonso Jesús Población. /Henar Sastre
Clara Grima, Santiago García Cremada, Inés Rodríguez y Alfonso Jesús Población. / Henar Sastre

Los divulgadores y escritores Clara Grima, Alfonso Población y Santi García Cremades comparten sus herramientas para conquistar al público en la última jornada de la 51ª Feria del Libro de Valladolid

SAMUEL REGUEIRAValladolid

La sola mención de las matemáticas puede provocar, en según qué casos, un escalofrío por el espinazo, un estremecimiento incómodo y desagradable por aquel profesor o profesora exigente en el colegio, y un recuerdo traumáticamente enterrado en el subconsciente por aquel incomprensible batiburrillo arduo de descifrar, que combinaba números y, en ocasiones, equis e y griegas, sin ton ni son. Pero una nueva hornada de divulgadores están reconquistando una porción del pastel en el espacio mediático para vender un mensaje aparentemente revolucionario: las matemáticas no son fáciles... pero también puede ser divertidas. En esa línea, se reunieron ayer los también escritores Clara Grima, Alfonso Jesús Población Sáez y Santi García Cremades en el acto 'Malditas matemáticas... o no', en un acto enmarcado en la recta final de la 51ª Feria del Libro de Valladolid y presentado por Inés Rodríguez Hidalgo, directora del Museo de la Ciencia.

«Los seres humanos hemos conseguido que las matemáticas sean un lenguaje preciso, universal y fundamental para todas las ciencias», comenzó Rodríguez Hidalgo, para quien la mayoría de las personas se sienten «intimidadas» por esta disciplina científica. «Se pueden usar varias armas para reconciliar a la gente con las matemáticas: la empatía, el humor, la pasión; herramientas que dan autenticidad en lo que se está hablando»

«Para mí fue una sorpresa el éxito del blog», confesó Clara Grima, responsable del sitio web 'Mati y sus mateaventuras'. «Lo más peligroso es que se difunda el mensaje mediante libretas de 'I hate maths' ('Odio las matemáticas') o con personas famosas diciendo que son malas o aburridas, porque el mensaje cala en el grupo». Grima estableció el símil con su hijo Salvador, que «comía de todo hasta que llegó al colegio y escuchó que a los niños no les gustaba las verduras; con las matemáticas pasa algo igual: por no salirse de la tribu, la gente las rechaza antes de saber qué es».

Población Sáez, responsable además de la sección 'Matemáticas y Cine' en el portal DivulgaMat y una de las figuras vallisoletanas clave en la divulgación de las matemáticas a través del arte, destacó el «ingenio y la imaginación» de la gente y el error que supone querer ceñirles a un método único para solucionar cualquier problema, y reivindicó que las matemáticas, no deben inspirar ningún miedo a quien piense en acercarse a ellas, pues los beneficios son, en todo caso, mayores: «Las cosas se ven de manera distinta».

Por su parte, García Cremades, autor de 'Un número perfecto' y divulgador de matemáticas en Radio 5 y La 2, declaró que «las matemáticas, como los garabatos de los niños, en algún momento se dejan de hacer, y esa curiosidad y esa belleza tienen que perseguirse cada día porque se pueden hallar cosas maravillosas».

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