Mitología vasca y mujeres fuertes en el debut literario del año

La escritora Alaitz Leceaga./Fabricio Maulella
La escritora Alaitz Leceaga. / Fabricio Maulella

La escritora Alaitz Leceaga publica 'El bosque sabe tu nombre', una ambiciosa novela de amor, celos y venganza al estilo de las mejores sagas familiares

ROSARIO GONZÁLEZ Villacarriedo (Cantabria)

Una mansión suspendida sobre el Cantábrico en los primeros compases del siglo XX, una estirpe de marqueses marcada por la tragedia, elementos de la mitología vasca y una naturaleza salvaje rodeando a unos personajes que luchan por sobrevivir. Con estos elementos, la debutante Alaitz Leceaga (Bilbao, 1982) teje la historia de las hijas de los marqueses de Zuloaga, Estrella y Alma, dos hermanas gemelas enfrentadas, poseedoras de un extraño don que pasa de generación en generación y sobre las que pesa una maldición según la cual una de las dos morirá antes de cumplir quince años.

En 'El bosque sabe tu nombre' (Ediciones B), Leceaga gestiona con delicadeza los mimbres de una novela ambiciosa, escrita con ritmo y precisión y destinada a envejecer con la dignidad de las mejores sagas familiares. Una historia de mujeres «fuertes y luchadoras» con un reparto coral de personajes atractivos y bien definidos, que sumerge al lector en una historia de amor, celos y venganza, pero que habla sobre todo del perdón que se debe brindar uno mismo.

En este paisaje de mujeres poderosas, la novela llevará a su protagonista, Estrella, a desafiar las convenciones sociales y viajar por tierras extrañas, desde la costa del País Vasco y Cantabria donde su transcurre su infancia, hasta un internado en Inglaterra, pasando por las doradas tierras del sur de Estados Unidos durante la Gran Depresión del 29, o el Madrid de los años cuarenta plagado de espías de ambos bandos durante la Segunda Guerra Mundial. Un reflejo del cambio histórico que supuso la primera mitad del siglo XX a nivel mundial.

«Para mí era importante dibujar personajes femeninos fuertes que pudieran sobreponerse a una época dura, unas circunstancias terribles en muchas ocasiones y un momento histórico que supone el fin del mundo tal y como lo conocen y de su modo de vivir», explica la autora, que refleja de forma cruda y realista una época no especialmente amable con el género femenino. Precisamente, su trabajo aterriza en las librerías en un momento en el que se reivindican más que nunca referentes femeninos fuertes, aunque rechaza una etiqueta de novela femenina que desanime al público masculino a acercarse a su trabajo. «Llegué a preguntarme si estaba siendo justa con los hombres en su representación, pero no se trataba de ser justa, sino de contar la historia de ellas y para eso necesitaba un enemigo, un antagonista, y en la época en la que estaba ambientado, donde la mujer no pintaba nada, la mayor parte del tiempo el enemigo era, no el hombre en sí mismo, sino el poder sin compasión ostentado por los hombres».

Ávida lectora y escritora autodidacta

Leceaga, que se define como ávida lectora y escritora completamente autodidacta, sorprende con una primera novela en la que maneja con soltura la multitud de escenarios, personajes y momentos históricos que recorren las 600 páginas de 'El bosque sabe tu nombre'. Supo que quería ser escritora a los 9 o 10 años, cuando la tarea escolar de escribir un relato en una página se le quedaba corta y llenaba folios sin parar. También se recuerda de adolescente «devorando libros que no tenía edad para comprender» pero que le marcaron profundamente. Entre ellos 'Cumbres Borrascosas', 'Rebecca' y 'La casa de los espíritus', tres novelas firmadas y protagonizadas por mujeres fuertes. Su estilo también incluye la tradición mitológica vasca que interiorizó desde pequeña con sus primeras lecturas; lamias, maris o elementos mágicos como la eguzkilore, una planta que se sigue viendo en muchas casas y que según la mitología de la zona protege de los malos espíritus.

«En el País Vasco sigue arraigado de manera natural, pero hay un auge de interés sobre estos elementos; quizá la locura del momento histórico que estamos viviendo, con un futuro más impredecible que nunca, hace que intentemos volver a eso que conocemos y nos es familiar», señala la autora. Esos referentes y el tiempo dedicado a leer, escribir e investigar constituyen la formación de esta escritora, que se define como «perfeccionista» y «estructurada» a la hora de afrontar las páginas en blanco. «Escribo cada día, de lunes a viernes, y tengo un límite de 1.500 o 2.000 palabras. El fin de semana es cuando corrijo, pero nunca entre semana, porque borraría todo y no avanzaría», confiesa Leceaga. «Soy de las que piensa que una historia nunca está terminada, pero hay que poner un punto y final y dejar que alguien lo lea».

De momento, su primera novela se estrena en España con 30.000 ejemplares, una fuerte primera tirada para esta escritora novel. También tiene los derechos vendidos en Italia y Alemania, donde se distribuirán más de 50.000 ejemplares, mientras su agente gestiona la versión cinematográfica de la novela.

 

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