Cuatro librerías de la región, entre las nueve que logran el sello de calidad nacional

Un lector, en la librería Margen. /
Un lector, en la librería Margen.

Margen y Oletvm en Valladolid, Ícaro de La Granja y Del Burgo en Palencia lucirán el certificado oficial de su buen servicio

V. M. NIÑO/ EFEvalladolid

Por ser algo más que almacenes de libros, por atender los requerimientos de sus clientes con atención especializada, por dedicar buena parte de su espacio a volúmenes trascedentes tener fondo lo denominan, por mantener una programación regular en sus actividades más allá de la compra-venta, por intentar fomentar un bien común, la lectura, por todo ello nueve librerías de España, cuatro de ellas de Castilla y León, han recibido el primer sello de calidad.

Margen y Oletvm, en Valladolid, Ícaro, en La Granja de San Ildefonso (Segovia), y Del Burgo (Palencia), son las cuatro castellano leonesas reconocidas junto a la Cervantes y El Búho Lector, ambas en Oviedo, El Carmen, en Parla (Madrid), Didacticalia, en Madrid, y Todolibros, en Cáceres. El librero y distribuidor de Margen y Lidiza, Isidro Díaz, reconoce que los de Castilla y León «lo teníamos más fácil porque hace mes y medio recibimos en Salamanca el certificado de referencia cultural regional». La comunidad fue pionera en promover este distintivo aunque otra de las premiadas, Estrella García, de Oletvm, recuerda que mientras el sello autonómico destaca «la referencia cultural, este nacional incluye aspectos de gestión y otros requisitos, es más completo».

Isidro apunta que «llevábamos camino avanzado porque somos librerías con actividad continuada, con un espacio grande dedicado al fondo, que cumplimos una serie de condiciones valoradas. Es probable que en adelante se vayan consiguiendo a medida que tramiten sus papeles otros compañeros».

Un «oficio de riesgo»

Para el fundador de Margen se trata de implicar al Ministerio y otras administraciones para que «se potencie el libro y la cultura. En definitiva para ganar lectores que es lo que falta. Entre que la gente no lee y el libro electrónico, el oficio de librero se ha convertido en uno de riesgo. En general todo está mal, pero este sector está bajo mínimos».

Aún no saben cómo se materializará este sello, que viene a ser «como las estrellas Michelin de los cocineros, se pierden en cuanto bajas el servicio. Nos auditan cada cierto tiempo», explica Isidro.

Estrella reconoce «que no nos cambia la vida, sí nos obliga a estar en permanentemente intento de hacer las cosas bien. No es un sello para toda la vida». Ella considera que hay buen nivel de librerías tanto en la región como en Valladolid. Esta vez el reconocimiento viene de fuera. Este distintivo forma parte del Plan Integral del Fomento de la Lectura y está destinado a proteger a las librerías independientes y reconocer su importancia en la cadena del libro y su papel como agentes culturales, necesarios para la pluralidad editorial y para el fomento de la lectura.

A tan solo un mes desde la presentación del proyecto, además de estas nueve librerías que ya han obtenido el sello, se han registrado ya veintinueve en la plataforma, en espera de concertar auditorías para proceder a la evaluación de su establecimiento.

Distinción e incentivo

Se trata de un proyecto estratégico impulsado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a través de la Dirección General de Política e Industrias Culturales y del Libro de la Secretaría de Estado de Cultura, y la Asociación de las Cámaras del Libro de España, que integra a las principales asociaciones del sector del libro.

Asociaciones que incluyen a la Federación de Gremios de Editores de España-FGEE), la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros-CEGAL), la Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones (FANDE) y la Federación Empresarial de Industrias Gráficas de España (FEIGRAF).

El sello de calidad de librerías «distingue, incentiva y premia la excelencia de la actividad librera. Para ello, evalúa la pluralidad bibliográfica, el fondo, las actividades culturales realizadas, la relación entre la librería y otros agentes, la prescripción, etcétera, respetando su proyecto y peculiaridades».

Estos indicadores señalan aquellos aspectos determinantes para una librería de calidad, así como de apuntar posibles mejoras en el establecimiento en el futuro.

Las librerías que deseen solicitar el sello de calidad pueden hacerlo a través de la web www.libreriasdecalidad.com.