Dudas del idioma

Me voy a hacer 'sofing'

El 'sofing', una forma de ocio./Ibarrola
El 'sofing', una forma de ocio. / Ibarrola

La tendencia a formar palabras en español añadiendo el sufijo '-ing' es últimamente muy productiva,

MARÍA ÁNGELES SASTRE

Me hizo mucha gracia que una amiga se despidiera el otro día diciendo que se iba a hacer sofing. He oído (y leído) muchas palabras que terminan con el sufijo '-ing', procedente del inglés, pero esta no la había oído nunca.

Otras que me parecieron simpáticas en su momento fueron la referencia a la adolescencia como la edad del 'tontuning', que alguien identificara el buen tiempo con el 'terracing' y que a alguien lo que de verdad le gustaba no era el 'shopping' sino el 'compring'.

Esta tendencia a formar palabras en español añadiendo el sufijo '-ing' es últimamente muy productiva, a juzgar por su elevado uso y por la explotación que de este recurso hace el sector publicitario, motivada por la necesidad de captar la atención del posible comprador.

Pero no se trata de un fenómeno nuevo. Las primeras palabras que aparecieron en español con este sufijo fueron préstamos del inglés y algunos están tan consolidados que incluso figuran en los diccionarios. Piensen en palabras como 'camping', 'marketing', 'parking' o 'lifting', preferidas por los usuarios frente a 'acampada', 'mercadotecnia', 'aparcamiento' o 'estiramiento', respectivamente, que son las recomendadas por la RAE en el 'Diccionario panhispánico de dudas'.

El 'Diccionario de la lengua española', de la RAE, en su 23.ª edición (2014), registra los siguientes términos terminados en '-ing': 'antidumping', 'camping', 'casting', 'catering', 'dumping', 'footing', 'holding', 'jogging', 'leasing', 'lifting', 'marketing', 'overbooking', 'parking', 'puenting', 'rafting', 'ranking', 'ring', 'sparring', 'standing', 'swing' y 'windsurfing'. Todos ellos en cursiva, convención tipográfica para marcar que la palabra es un préstamo sin ningún tipo de adaptación.

Existen, por supuesto, muchos más préstamos del inglés terminados con este sufijo que todavía no se encuentran recogidos en nuestros diccionarios y que quizá nunca formarán parte de ellos. Palabras como 'bullying', 'phising', 'trekking' o 'missing' ya se han integrado en nuestro vocabulario con total normalidad.

Son ejemplos de la creatividad de la lengua, pero ¿hasta qué punto son necesarios?

Otro grupo más curioso de palabras, fruto ya de un grado de creatividad más elevado por parte de los hablantes, lo constituyen aquellas que han surgido gracias a la copia de los mecanismos de formación de palabras de la lengua inglesa. A nadie le chirrían los oídos ante palabras como 'footing' o 'puenting' (que aparece recogido en el diccionario académico con el significado de «deporte de riesgo que consiste en tirarse al vacío desde un puente u otro lugar elevado, sujetándose con una cuerda elástica». ¿Qué se esconde detrás de estos vocablos? En el caso de 'puenting' (cuyo equivalente inglés es bungee jumping) se puede decir que el neologismo se ha formado a partir del sustantivo 'puente' y del sufijo '-ing', intentando imitar la tendencia del inglés a denominar distintas actividades mediante la adición del sufijo '-ing' a un sustantivo (skating, bookcrossing, shopping). Un caso parecido es el de 'footing', aunque en esta ocasión el sustantivo que funciona como base léxica no es español sino inglés (foot). Sin embargo, este neologismo es tan 'inventado' como 'puenting'. El equivalente inglés es 'jogging'.

¿Podríamos llegar más lejos? Por supuesto que sí. En la base de datos del Observatorio de Neología de la Universidad Pompeu Fabra (OBNEO), donde se registran más de 1.800 neologismos terminados en -ing, hay ejemplos como 'compring', 'hoteling', 'suiciding', 'siesting' o 'tumbing', que constituyen un ejemplo claro de la explosión de esta nueva tendencia. 

¿Qué ocurrirá con estos últimos ejemplos, con los comprings, hotelings, vuelings, tumbings, siestings o suicidings? La verdad es que no se sabe; incluso hay quien se pregunta si no estaremos sacando las cosas de madre. Está claro que son ejemplos que ponen de manifiesto la creatividad de la lengua, pero ¿hasta qué punto son necesarios?

La lengua crece, se renueva y avanza de forma lenta (aunque más rápido de lo que pensamos) y solo el paso del tiempo podrá dar respuesta a estas preguntas. Algunas modas son efímeras o pasajeras; otras se consolidan y se incorporan a nuestras vidas hasta convertirse en auténticos rasgos característicos. Será el tiempo quien tenga la última palabra. De momento, veo lejos del diccionario el 'paseing', el 'ventaning', el 'terracing' o el 'siesting'. ¿O será 'la siesting'?