Germán Delibes celebra los 140 años del descubrimiento de Altamira

Germán Delibes durante su exposición. /G. Villamil
Germán Delibes durante su exposición. / G. Villamil

Jordi Canal rescata los testimonios de Marañón y Max Aub sobre el desamparo del exilio    

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

 La Casa Museo Cervantes acogió ayer dos actos culturales dentro de su agenda de conferencias en los que la historia resultó ser la principal personaje, común a ambos encuentros, si bien a priori parecieran ser de muy diferentes índoles. En un primer lugar, Germán Delibes conmemoró el 140 aniversario del hallazgo de las pinturas en las cuevas de Altamira con una ponencia histórica en torno a este descubrimiento, dentro de un acto enmarcado en el ciclo 'Los Lunes en la Academia' y coordinado por la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción. Al término de esta charla, Jordi Canal desarrolló en la biblioteca del Museo la conferencia 'El desamparo en Gregorio Marañón y Max Aub', organizada por la Fundación Miguel Delibes.

Tras unas palabras iniciales a cargo de José Carlos Brasas Egido, Germán Delibes comenzó su conferencia con el descubrimiento de las pinturas de Altamira, atribuido a Marcelino Sanz de Sautuola, y describiendo los distintos acontecimientos y argumentos en contra -por parte de científicos franceses- y a favor que se plantearon a lo largo de los años hasta la aceptación de la autenticidad de estos hallazgos. La polémica, que llega a convertirse en una cuestión de Estado hasta el punto de implicar al ministro de Fomento y al propio rey Alfonso XII, se extiende hasta 1902, cuando los más escépticos reconocen su incredulidad y, por ende, la realidad de las pinturas.

Sobre técnicas como el Carbono 14 y otras revoluciones sobre recuperación y datación histórica de estos importantes descubrimientos habló también Delibes, quien sin embargo no se atrevió a ponderar la «calidad artística» de las pinturas. Otro de los temas de relevancia que en su conferencia se abordaron pasó por el deterioro patrimonial de la cueva y sus dibujos, el posterior levantamiento de un museo en torno a este enclave o su poder icónico, tanto en la actualidad como de cara a una futura línea del tiempo, como reclamo turístico de primer nivel y como símbolo de la identidad nacional; «muy particularmente durante la dictadura de Franco, donde marcar la diferencia parecía lo verdaderamente importante» señaló Delibes.

Por su parte, Jordi Canal, profesor de la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales de París, protagonizó un nuevo acto del III Ciclo de Encuentros Literarios 'El desamparo: miradas desde la literatura', coordinado por la Fundación Miguel Delibes. El experto habló sobre el exilio como desamparo a partir de figuras tan emblemáticas en nuestra historia reciente como Gregorio Marañón y Max Aub, que reflexionaron sobre su forzado abandono de tierras ibéricas en sus palabras recogidas en 'Españoles fuera de España' y 'La gallina ciega', respectivamente.

Su forzosa migración partía, en ambos casos, a raíz de la Guerra Civil Española, «quizá el más importante de los frecuentes éxodos políticos a los que los españoles se han visto obligados desde el siglo XV», en palabras de la organización.