Efeméride del ingreso de José Zorrilla en la RAE: a la segunda fue la vencida

El dramaturgo y poeta vallisoletano José Zorrilla./RAE
El dramaturgo y poeta vallisoletano José Zorrilla. / RAE

El dramaturgo y poeta vallisoletano pronunció el discurso 'Autobiografía y autorretrato poéticos' el 31 de mayo de 1885, después de frustrarse su nombramiento en 1848

Arturo Posada
ARTURO POSADA

José Zorrilla (Valladolid, 1817-Madrid, 1893) tomó posesión de la silla L de la Real Academia Española (RAE) un día como hoy de hace 133 años. Fue el domingo 31 de mayo de 1885, en una sesión presidida por el rey Alfonso XII y la familia real, y con un innovador discurso en verso titulado 'Autobiografía y autorretrato poéticos', según recuerda la propia RAE este jueves en su web.

De esta manera, el dramaturgo y poeta vallisoletano ingresó por fin en la Academia, después de frustrarse su nombramiento en 1848. En aquel año también fue elegido como académico (silla H), pero, como subraya la RAE, no llegó a leer su discurso de ingreso en el plazo establecido. Al incumplir el reglamento, Zorrilla se quedó fuera de la institución.

Tendrían que pasar 37 años para que el ilustre vallisoletano volviese a la Real Academia Española con todos los honores.

Su discurso de ingreso abarca 16 páginas y comienza con ese recuerdo: «Mi recepción, Señores, como todo / lo que sintetiza o me revela, / como todas mis obras y mis hechos, / para ser natural, va a ser excéntrica: / pero excéntrica y lógica; su forma / una tan sólo puede ser, y es esta. / ¿Qué es lo que me ha valido la honra doble / de aceptarme dos veces la Academia?».

Recepción pública de José Zorrilla en la Real Academia Española.
Recepción pública de José Zorrilla en la Real Academia Española. / Dibujo del natural por Alcázar, La Ilustración Española y Americana, 1885

Zorrilla mantiene un discurso cáustico y humildemente autocrítico («por moda me aceptasteis ayer, y hoy por cortés benevolencia»; «si es flor mi poesía, es inodora / rítmica y musical, más sin ideas...», recita).

En los versos finales, y una vez repasada su versificada vida, Zorrilla se excusa por «tan excéntrico discurso» e insiste: «Soy el más popular y el más famoso, / pero el poeta soy de menos ciencia; / miembro inútil a ser en vuestro cuerpo / voy, si tal me aceptáis; tenedlo en cuenta».

La conclusión transita por idéntica senda: «No arrancarán del alma las espinas / las coronas que nimben mi cabeza, / ni me hará creer el pueblo que soy grande, / siendo, cual son, mis obras tan pequeñas».

En la contestación, le respondió Leopoldo Augusto de Cueto, marques de Valmar, quien se congratuló con «gloria y regocijo» por agregar al «copioso catálogo de hombres eminentes» a José Zorrilla «no sólo famoso poeta, sino el más famoso de los poetas españoles del presente siglo». El XIX, obviamente.

Al final, el marques de Valmar recuerda a otro valisoletano («el académico Sr. Núñez de Arce») para establecer algunos paralelismos. «Ambos nacieron en Valladolid; ambos fueron bautizados en la misma pila de la parroquia de la Antigua; ambos estudiaron en Toledo; ambos vinieron a Madrid en busca de lauros literarios, que a manos llenas otorgaron a su talento la estimación y el entusiasmo de sus compatriotas».

Este 31 de mayo de 2018, y con motivo de la efeméride, la RAE recuerda que cuenta en su página web con «un apartado dedicado íntegramente al escritor y a los distintos materiales que sobre él atesora», en los que se incluye el manuscrito autógrafo de su obra más famosa: 'Don Juan Tenorio'.

El recuerdo de José Zorrilla muy sigue vivo. Dentro y fuera de Valladolid.

Manuscrito autógrafo de José Zorrilla de su obra más famosa: Don Juan Tenorio.
Manuscrito autógrafo de José Zorrilla de su obra más famosa: Don Juan Tenorio. / RAE

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