La gran incógnita en torno al cine clásico a partir de Raoul Walsh

Carlos Losilla, autor de la ponencia sobre Raoul Walsh en el 55º Curso de Cine. /Ricardo Otazo
Carlos Losilla, autor de la ponencia sobre Raoul Walsh en el 55º Curso de Cine. / Ricardo Otazo

Carlos Losilla estudia el cine del autor de 'Al rojo vivo' en el Curso de Cine

SAMUEL REGUEIRAValladolid

Desde la década de los sesenta, cuando el cine de Hollywood se vio bajo aquella 'influencia' europea que renovó por completo la industria en sus aspectos más artístico y comercial, renombrados autores como Lucas o Spielberg comenzaron a mitificar un concepto de 'cine clásico' genérico, una especie de exaltación de aquellas grandes películas de antaño que, inadvertidamente, ocultaba la diversidad de voces que suponían las bien diferentes películas de John Ford, Howard Hawks, George Cukor o Raoul Walsh, entre otros.

Precisamente a partir de este último director, Raoul Walsh, artífice de más de ciento veinte películas entre las que destacan clásicos como 'Al rojo vivo', 'Murieron con las botas puestas' o 'El ladrón de Bagdad', vertebró ayer una clase en el Curso de Cine Carlos Losilla; ensayista, crítico literario y profesor en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, que estudió distintos planos de las más reputadas obras de Walsh para tratar de despejar aquella gran incógnita detrás de la cual se esconde la verdadera esencia del cine clásico.

«Desde la costumbre se han referido a él como un narrador, e incluso se le ha intentado considerar padre de un cine de acción más contemporáneo» Carlos Losilla, ponente del curso de cine

«Tratamos de ver qué está intentando decirnos Walsh a través de los planos», expuso Losilla momentos antes del comienzo de su seminario a propósito de esa búsqueda de un hilo conductor en la filmografía del cineasta: «Desde la costumbre se han referido a él como un narrador, e incluso se le ha intentado considerar padre de un cine de acción más contemporáneo, sin que nadie haya apuntado los momentos en los que Walsh detiene la acción de la película y deja que asome su estilo. En particular se refiere Losilla a dos escenas de despedida protagonizadas, casualmente, por Olivia de Havilland en bien distintos largometrajes, la comedia romántica 'La pelirroja' y el biopic dramático 'Murieron con las botas puestas', ambas además espoleadas por el motivo argumental del desmayo.

«Usa el 'travelling' -esto es, que mueve la cámara sobre unas vías con ruedas y la aleja o la acerca del personaje u objeto al cual está rodando- como ningún otro cineasta de su época había pensado; consigue un montaje y un estilo visual ciertamente musical que se aleja de la etiqueta que han tratado de imponerle», describió Losilla. Estas interrupciones, presentes en cualquier género que a Walsh le tocara abordar -western, cine noir, comedias, dramas- contrastan con la ostentación artística de otros directores más claramente 'autores', como los ya citados Ford o Hawks, cuyos planos resultan inconfundibles para el cinéfilo medio: «Walsh es un cineasta bastante más modesto, muchísimo más sutil, artífice de un cine que podríamos llamar 'de trampantojo', donde nada es evidente y en el cual el espectador debe entrar para ver en qué lugar se encuentra la firma», sostuvo el critico cinematográfico.

En pos del cine clásico

Para Losilla, las conclusiones de este seminario no resultan sino un nuevo y estimulante punto de partida: la constatación de la capacidad de diálogo entre las inquietudes artísticas de un cineasta con las exigencias de una industria cambiante y férrea, que en Walsh ha resultado oculto hasta ante los ojos de los más avezados cineastas y expertos: «Se puede hallar el mismo sustrato de un director en películas de décadas muy diferentes, condicionado, esencialmente, por los avances tecnológicos y la puesta en escena, que condicionará el advenimiento del cine moderno». Una nueva corriente capitaneada por Godard que, encandilada por estas películas, deconstruirá el lenguaje cinematográfico durante la década de los sesenta, hasta devolver, de nuevo, esa 'influencia' al cine de Hollywood en sus aspectos más artístico y comercial.