Jaime Rosales, la excepción española

Tommy Lee Jones y Hilary Swank, en Cannes./
Tommy Lee Jones y Hilary Swank, en Cannes.

'Hermosa juventud' es la única cinta de nuestro país en la sección paralela Un Certain Regard

FERNANDO LARACANNES

Muy escasa es la participación española en el Festival de Cannes de este año. Se reduce, en la sección paralela Un Certain Regard, a la excelente película de Jaime Rosales 'Hermosa juventud'; a un episodio de Marc Recha en el filme colectivo 'Los puentes de Sarajevo', incluido entre las Proyecciones Especiales, y al corto 'Safari', de Gerardo Herrero (que no es el productor homónimo), en la Semana de la Crítica. Hay, sí, dos coproducciones, una minoritaria y otra financiera, en la Sección Oficial: 'Relatos salvajes', auspiciada por los Almodóvar, pero que es una película argentina, lo mismo que es japonesa 'Aguas tranquilas', con el respaldo de Lluis Miñarro. Pero nada más, lo que tampoco significa una novedad desde 2009, después de que en la edición de ese año se seleccionasen títulos de Almodóvar, Amenábar e Isabel Coixet. Eran otros tiempos para nuestro cine.

Menos mal que 'Hermosa juventud' ha hecho un estupendo papel, lo que compensa en parte esa amplia ausencia. Se trata de la mejor película de Jaime Rosales desde 'La soledad', sobre todo por su carácter mucho más abierto, comunicativo y emocional que en los dos anteriores títulos del director barcelonés, 'Tiro en la cabeza' y 'Sueño y silencio'. Filme aparentemente muy sencillo, pero solo aparentemente, destaca sobre todo por la aproximación sincera y realista a una pareja con solo veinte años que se enfrenta a las vicisitudes que está experimentando mucha de la gente joven de nuestro país. Una secuencia de 'Hermosa juventud' (nombre entre irónico y laudatorio) como la entrevista con el primer productor de porno o imágenes precisas como las que a menudo recogen el desesperanzado mundo de esa pareja, Natalia y Carlos, valen más que muchos tratados sobre la situación de la juventud española.

Película de mujeres

El estilo propio de Rosales, en cuanto a planificación y puesta en escena, se halla sin duda presente. Pero esta vez su autoría se ha situado voluntariamente un tanto por detrás de la historia que está narrando, lo que le sitúa junto a los más significativos autores europeos de la última década. Con el enorme acierto, además, de descubrir a una fantástica actriz, Ingrid García-Jonsson, que tiene ante ella una enorme carrera si continúa en la línea de sinceridad y potencia expresiva que demuestra en 'Hermosa juventud'.

Por lo que se refiere al corto 'Safari', se trata de una tarjeta de presentación de quince minutos para demostrar que se sabe utilizar los códigos genéricos de terror, a la hora de mostrar una matanza en un centro de enseñanza al estilo de la trágicamente famosa de Columbine.

Fuera ya del cine patrio, reseñemos el paso por la Sección Oficial del actor norteamericano Tommy Lee Jones en su segundo trabajo como director, después de 'Los tres entierros de Melquíades Estrada'. Con 'The Homesman' (única película de la Competición mostrada en 35 mm.) realiza un 'western' un tanto peculiar, a mayor gloria de sí mismo pero donde la gana claramente la partida Hilary Swank, en el papel de una mujer fuerte que tiene que conducir por tierras de Nebraska, en 1854, a tres enfermas mentales hasta un lugar donde puedan ser tratadas. Tal es el peso de la actriz sobre el conjunto del filme que este se desvanece cuando deja de estar en pantalla, por más que aparezca nada menos que Meryl Streep.

Hablando de mujeres, debe resaltarse la presencia de la directora italiana Alice Rohrwacher, sobre todo por ser, con Naomi Kawase, las únicas cineastas en la Sección Oficial. Se ha elegido su segundo largometraje, 'Le meraviglie', una pequeña pero estimable obra sobre una familia de apicultores que vive aislada del mundo en la Umbría.

Y otra familia, en este caso sueca que pasa sus vacaciones en los Alpes, protagoniza 'Turist', de Ruben Östlund, ofrecida por Un Certain Regard. Apunten este título porque va a dar que hablar, con una historia cuyo inicio parece 'Lo imposible', se desarrolla como una pieza dramática de Yasmina Reza y termina homenajeando al gran Luis Buñuel de 'El discreto encanto de la burguesía'.