Un bronce funerario de Guglielmo della Porta, discípulo de Miguel Ángel, recala en el Museo Nacional de Escultura

Manuel Arias, subdirector del Museo Nacional de Escultura, explica detalles de la pieza junto a la directora, María Bolaños. / Ramón Gómez

La pieza se muestra en el Rincón Rojo durante dos meses prestada por la catedral de Málaga, y el museo vallisoletano cederá cuatro piezas de Pedro de Mena para una exposición

JESÚS BOMBÍNValladolid

El Rincón Rojo del Museo Nacional de Escultura exhibe la pieza en bronce perteneciente al monumento funerario de Luis I de Torres (1494.1553), obra de Guglielmo della Porta, procedente de la catedral de Málaga y cedida en préstamo temporal a cambio de cuatro piezas de Pedro de Mena que la pinacoteca vallisoletana aporta a una exposición sobre este autor granadino organizada por el Arzobispado malagueño.

«El intercambio ofrece la oportunidad de mostrar una obra de la más exquisita tradición italiana, apenas presente en la colección de nuestras salas, a la vez que contribuye a la ampliación de géneros y materiales escasamente representados entre nuestros fondos», explicó María Bolaños, directora del Museo Nacional de Escultura.

La escultura funeraria es una pieza de referencia en la estatuaria en bronce. «Estilísticamente la obra gusta del arte 'a la romana' propio de mediados del siglo XVI, y en ella la actitud solemne y grave del personaje efigiado contrarresta con la riqueza decorativa visible en las figuras de los apóstoles dela capa fluvial, el detalle de las sandalias o el rico bordado de los cojines», indicó Manuel Arias, subdirector del museo. Aludió también la relevancia del escultor Guglielmo della Porta como uno de los artistas destacados del entorno de Miguel Ángel y «gran dominador en el uso de materiales de mármol y bronce».

Diferentes avatares hicieron que el monumento funerario tuviese varias ubiaciones y cambios en la identidad del difunto a quien estaba destinado en un sepulcro. Fue construido en bronce por Guglielmo della Porta en 1545 para coronar el sepulcro de Francisco Solís Quiñones, médico salmantino y secretario del Papa Paulo III en Roma, si bien fue desmontado poco tiempo después por el artista para reutilizar su base en un monumento funerario del pontífice en el Vaticano. Tiempo después, la figura yacente de Guglielmo della Porta fue adquirida para adornar el sepulcro del eclesiástico malagueño Luis II de Torres en la catedral de Málaga por su sobrino Luis II, arzobispo de Monreale, residente en Roma y encargado de disponer el enterramiento de ambos en la seo andaluza. «Para su tío adquiririá la figura de bronce que había coronado el sepulcro del médico salmantino y para él, un mauseoleo ejecutado en mármol», resumió Manuel Arias.

La Magdalena Penitente, dos reproducciones del Ecce Homo y un busto de una Dolorosa son las cuatro piezas de Pedro de Mena cedidas por el museo al arzobispado de Málaga.