El 'Tintoretto de David Bowie' regresa a Venecia

Detalle de La anunciación del martirio de Santa Catalina de Alejandría'. /R. C.
Detalle de La anunciación del martirio de Santa Catalina de Alejandría'. / R. C.

El óleo del maestro italiano estuvo en la casa de Nueva York del artista británico hasta que se subastó por 217.000 euros

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

El arte era sacudido por el estilo de Tintoretto en el siglo XVI, que mostraba tramas religiosas que le eran encargadas por los mecenas de la época, con gran profundidad y trazo enérgico. Después de un largo recorrido, logró asentarse en Venecia, gracias a los encargos de la Escuela de San Roque, y alrededor de 1570 pintó un lienzo que tituló 'La anunciación del martirio de Santa Catalina de Alejandría'. Un óleo en el que un ángel, rubio y vestido de rosa pálido, habla con una mujer de brillante aura y sonrisa resignada. El cuadro de Tintoretto (1518-1594), encargo de la Iglesia de San Geminiano, adornó uno de sus retablos hasta la demolición del templo localizado frente a la basílica de San Marcos en 1807. La pintura empezó entonces un periplo que la alejó de Italia.

Pasó a la Gallerie dell'Accademia, también en Venecia, donde la adquirió Angelo Barbini once años después. Fue propiedad después de un coronel, H. R. Davies, y al morir en 1957 se subastó en Christie's por unos 2.000 euros (de aquellos años). La adquirió Ernest Joresco, coleccionista de Chicago un par de años más tarde. Permaneció en manos familiares hasta que en 1983 un marchante de arte se la apropió con ánimo de reventa. Ese mismo año, en los espacios neoyorquinos de la galería Colnaghi, la observó un millonario cantante convertido ya en mito: David Bowie. Algo del ángel pintado por Tintoretto tenía Ziggy Stardust, el personaje de su canción que venía del cielo, tocaba guitarra, tenía una personalidad ególatra y jugaba con arañas de Marte. Era andrógino como ese ángel veneciano y como él mismo. El compositor británico compró la pintura y la colgó en una de las paredes de su piso en Manhattan. Bowie estuvo fascinado por aquella obra. Llamó 'Tintoretto' a su sello musical y Alexandria a su hija.

Cuando murió el autor de 'Space Oddity' o 'Black Star', sus herederos, sin embargo, incluyeron la 'anunciación' en la subasta de 400 obras de arte que organizó Sotheby's en Londres diez meses después de fallecer, en noviembre de 2016. La venta total llegó a más de 25 millones de euros. La de Tintoretto era una pieza extraña en esa colección de obras mayoritariamente contemporáneas, donde, por cotización, destacó 'Air Power', de Basquiat (8 millones de euros) y 'Beautiful, Hallo, Space-Boy Painting', de Damien Hirst (900.000 euros). Ambas lograron tres veces el precio de salida. El óleo de Tintoretto se vendió por 217.000 euros. Era la única pintura clásica y la compró un anónimo que la cedió a largo plazo a la colección de Rubenshuis, en Amberes. Allí tuvo su taller Rubens, a quien por error se le atribuye haber sido uno de los propietarios de la obra.

Ahora el 'Tintoretto de David Bowie', como se le conoce, regresa a Venecia, donde fue creada, para exponerse en el Palazzo Ducale. Durante seis meses estará en la exposición 'De Tiziano a Rubens. Obras maestras de Amberes y otras colecciones flamencas'. Los italianos la reciben como la vuelta a casa del hijo pródigo, después de dos siglos alejada de 'casa'.