El Monasterio de Santa Clara estrena capilla musical con el virginal y el realejo restaurados
Patrimonio Nacional renueva la iluminación del convento mudéjar de Tordesillas al que han regresado los históricos instrumentos
La Capilla Dorada del Real Monasterio de Santa Clara en Tordesillas acoge desde hoy el 'Realejo de Juana de Castilla', el virginal de 1578 y ... el clavicordio del XVIII que han sido restaurados durante los últimos cinco años. Patrimonio Nacional culmina así un proyecto, no exento de polémica al inicio, que ha servido para renovar la iluminación y la museografía de la sala.
Ana de la Cueva, presidenta de Patrimonio Nacional, inauguró el nuevo espacio expositivo en el que se han invertido 125.000 euros. Tres vitrinas protegen a los instrumentos históricos en una isla central, aunque su carácter modular permitirá otras disposiciones.
De la Cueva destacó la importancia del Monasterio por su antigüedad, construido por Alfonso XI y terminado por su hijo, Pedro I (siglo XIV), por su estilo mudéjar del gusto hispanoárabe y «porque nos habla de la historia del mecenazgo, de un convento construido para proteger a las mujeres donde pudieron dedicarse a formación religiosa y cultural, más libremente que si hubieran estado casadas. Fue un lugar de cultivo de las letras y la música».
Precisamente a las novicias músicas que profesaban, muchas de familias pudientes, se les permitía llevar sus instrumentos. Ejemplo de ello son los tres restaurados por Patrimonio Nacional, el virginal y el realejo en Madrid, el clavicordio, en Tordesillas.
«En nuestro taller del Palacio Real han podido ser radiografiados para detectar las deficiencias», explica María José Suárez, conservadora de instrumentos de Patrimonio. El primer reto, luchar contra los xilófagos. «Se trata de una materia orgánica y las plagas amenazan, así que hay que pasarlo por la cámara de anoxia». El otro elemento a controlar lo apunta Leticia García de Ceca, conservadora de Santa Clara, «la humedad de la sala».
Después restauradores y luthieres han consolidad la estructura, repuesto elementos perdidos y finalmente restaurado la rica decoración de los muebles.
«Tienen el valor del objeto histórico, no se pueden tocar. Del Realejo tenemos una grabación de los setenta», aclara Suárez. Aunque no hay gran documentación de los instrumentos, «sí podemos deducir quién podía ser el comitente, quien recibió el encargo, y quién pudo hacerlo. El virginal fue construido por el flamenco Hans Bos, maestro de maestros de virginales en ese momento. Lo trajo su hijo, ya que él había muerto, y viajó con dos virginales. Del otro no sabemos nada. La destinataria debía ser una dama noble».
La tapa el virginal luce una escena bucólica en una pradera de gentes gozando de un día soleado en el que se concitan todos los placeres, entre ellos la música. Esa vida galante está amenizada por un trío de cuerda.
El conocido como 'Realejo de Juana de Castilla', aunque ningún documento certifique tal relación, es un pequeño órgano con teclado de 42 notas y mueble ornado con estucado vegetal, que se ha consolidado, limpiado y reparado alguna tubería. Finalmente el clavicordio del XVIII ha sido restaurado en Tordesillas.
Ana de la Cueva consideró que tanto esta intervención así como la nueva y más sostenible iluminación con led serán reclamos para animar las visitas al Real Monasterio.
Por su parte, el alcalde de la localidad, que en su día temió perder estos instrumentos, Miguel Ángel Oliveira, agradeció a De la Cueva el cumplimiento de su compromiso con el municipio de devolver los instrumentos al cabo de cinco años. No hubo 'mea culpa' pero durante meses se alimentó desde el municipio la idea de que esos bienes se quedarían en Madrid. «Quiero agradecer la palabra dada y cumplida», dijo quien reconoce en el monasterio «el símbolo emocional para Tordesillas».
La Capilla y sus nuevos moradores han sido inaugurados en fecha cercana a Santa Cecilia, patrona de los músicos. Quizá se logre verlos con música antigua en directo.
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